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Dicen que el blue no los asusta, pero fue lo que más subió

En los mercados mundiales se esperan tasas en aumento y complicaciones en empresas y balances. A nivel local el Gobierno dice que la suba del dólar no los asusta, pero cada vez que hubo una corrida, el Gobierno dio un paso hacia atrás.

El súper dólar global subió otro escalón.
El súper dólar global subió otro escalón.
Luis Varela Luis Varela 17-10-2022
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Aquí, allá y en todas partes, los datos que más prensa financiera tuvieron la semana pasada estuvieron ligados a la inflación. Entre los más destacados estuvieron el 8,2% anual de EE.UU. y el 83% anual de la Argentina, con una diferencia: los norteamericanos vienen en retroceso (9,1% en junio, 8,5% en julio, 8,3% en agosto y 8,2% en setiembre) y la Argentina va en ascenso 64% en junio 71% en julio, 78,3% en agosto y 83% en setiembre. 

Los analistas internacionales dicen que EE.UU. está en una cumbre, que bajará a casi la mitad en seis meses y que luego será mucho más trabajoso llevarla al 2% crucero que pretende la Fed. Y al unísono los analistas privados locales, sobre todo los consultados por el REM del BCRA, dicen que este año terminará con el 100,3% y que hay gran chance de 2023 tenga un pico inflacionario aún mayor que el enloquecido de este año, que cada minuto lleva a una familia de clase media a la pobreza y a otra familia de la pobreza a la indigencia.

Los caminos del dólar

Pero si se habla de números estrictamente financieros, el dato que debería haber tenido más prensa durante la semana pasada no fue la inflación, sino el dólar, especialmente en Argentina. El punto de partida de esta información está en la tasa de interés: en pocos meses la Fed subió su tasa corta de 0,5% a 3,25% anual y ahora, una semana antes de las elecciones de medio término (que ocurrirá en tres semanas) la subirá a 4%, aunque hay analistas que la ven en 4,25%. Por lo pronto, las tasa largas ya hierven: el viernes se pagó 4,5% anual a 1 año de plazo y 4% a 30 años. Y en Argentina también en pocos meses las tasas subieron de 37% a 75% en pesos (se esperaba que el BCRA la subiera a 78% u 80% tras el dato de IPC del Indec, algo que todavía no ocurrió). 

La respuesta que tuvo en dólar aquí y en el mundo fue contundente. La suba de tasas de EE.UU. atrae a miles de inversores conservadores y con eso el súper dólar subió otro escalón: en la semana saltó 2,5% en Chile, 2,3% en Japón, 2,2% en Brasil, 1,1% en China, 1% en Suiza y 0,2% contra el euro. El único lugar donde bajó fue en Gran Bretaña, cedió 0,9% contra la libra porque la flamante Liz Truss tuvo que entregar un alfil en su intento por convertirse en otra Margaret Thatcher.

Pero en Argentina, mientras la vocera presidencial Gabriela Cerruti dice que "el dólar blue no es algo que le preocupe al Gobierno", la semana pasada lo que más subió de todo el espectro fue justamente el blue, con un salto semanal del 4,7%, al tiempo que la tasa de interés pagó 1,2%, los bonos quedaron planchados en un foso y las acciones argentinas fueron las peores de todas: cayeron 5,1% medidas en pesos y se destrozaron 9,3% en dólares en apenas cuatro ruedas, ya que el lunes había sido feriado.

O sea, EE.UU. tiene la inflación más alta desde y Argentina tiene la inflación más alta desde 1991. Analistas norteamericanos afirman, que para planchar la inflación, las tasas largas volarán hasta 5% anual, lo cual afectará a todos los activos de riesgo, aunque hay algunos plantean que estamos en "zona Volcker" (por el titular de la FED en 1981, que subió las tasa a casi 16% anual) y piensan que las tasas largas norteamericanas llegarán al 9%, lo cual será una bomba neutrónica para inversiones con baja calificación y una espada en el corazón para los endeudados.

Los ruidos globales

Por supuesto, hay un sinnúmero de cosas que están haciendo estruendo en el medio. Sólo por citar algunas, Putin pasó a otra fase destructiva de la guerra, más amenazante. Empieza la convención del PCCh para renovarle mandato a Xi Jinping. En dos semanas se define el balotaje en Brasil. En tres semanas están las elecciones de medio término en EE.UU. Y, dentro de 44 semanas se ¿celebrarán? las PASO argentinas y en doce meses se realizarán las presidenciales. Todos esos movimientos pueden cambiar completamente el tablero en el que se están jugando todos los números.

Por supuesto hay otros temblores ante los cuales casi es preferible tener los ojos bien cerrados. Sin secreto bancario, Suiza está dejando de ser el refugio de los capitales fugados del mundo. El Credit Suisse está al borde de la bancarrota. Y para alargar su agonía está negociando la posibilidad de vender su participación en la empresa tecnológica madrileña Allfunds para obtener liquidez. Esa firma tiene un valor de mercado equivalente a US$ 372.000 millones y el banco suizo tiene el 8,56% de eso, casi US$ 31.850 millones, un verdadero manotazo de ahogado.

Se han realizado infinidad de bromas sobre la certeza de los pronósticos porque están en el futuro, y cualquier cosa (¿el estallido de un volcán?) puede hacer girar la dirección de lo que se espera por venir. Pero sí se pueden atender algunas proyecciones que pueden ayudar a intentar adivinar y, con eso, tomar decisiones. Según Mark Zandi, economista jefe de Moody's, con las actuales tasas de interés Estados Unidos verá bajar a la mitad la inflación actual: "La parte realmente difícil -completó- va a ser pasar del 4% al objetivo de la Reserva Federal, que está en una velocidad crucero de entre 2% y 2,5% al año". Según Zandi, "conseguir bajar esos últimos 150 puntos básicos llevará un tiempo, porque se destinan a la inflación de los servicios que se remonta a los salarios y al mercado laboral. Y eso, para enfriarse, llevará algún tiempo".

Los costos de las tasas altas

Por supuesto, esta suba de la tasa de interés norteamericano no ha sido gratuita. De noviembre pasado a esta parte el índice Nasdaq de papeles tecnológicos de la Bolsa de Nueva York ha retrocedido 36% y hubo empresas que están dentro de ese indicador que se desplomaron más del 60%, una caída que tiene pocos precedentes. ¿Por qué caen tanto las tecnológicas? Simple: la suba de tasas impactará en el costo del crédito, muchos norteamericanos están pagando hipotecas por sus casas, pagar las cuotas de sus viviendas les llevará más dinero, deberán restringir los consumos, sobre todo los superfluos, por eso índices de esenciales, como el Dow Jones bajan mucho menos que el Nasdaq: mientras las tecnológicas cayeron 36% el Dow se perdió en el mismo período "solo" 17%, con una destrucción mucho menor.

En este momento, en medio de una batalla entre inversores arriesgados (que compran lo destruido) e inversores temerosos (que huyen a bonos de la Fed), está en juego el horizonte del consumo. La gente comprará lo necesario, las empresas vinculadas a productos esenciales seguirán vendiendo, pero lo que sea más exclusivo o si se quiere suntuario se verá afectado. O sea habrá un impacto selectivo en las ventas. El titular de la Fed, Jerome Powell, ya lo dijo: "Seguiremos con la suba de tasas aún a costa del sufrimiento de las familias". La inflación lleva a la pobreza a miles de personas, y Powell lo sabe. Es preferible una recesión, corta o profunda pero controlada, pero no una inflación destructiva que puede llevar al mercado a una depresión.

Esto, obviamente, tendrá directo impacto en las empresas que vendan menos, en sus balances y en sus cotizaciones bursátiles. Dentro del S&P 500 hay un pequeño grupo de grandes elegidas que cotizan a 21 veces ganancias, el promedio está en 12 veces ganancias, hay algunos papeles que cayeron hasta 9 veces ganancias. Y el impacto por venir es ciertamente desconocido, porque habrá esfuerzos por realizar, compañías con espaldas para soportar un período de crisis, pero también existirán empresas débiles que irán a concursos preventivos y eventualmente firmas que vayan a la quiebra y desaparezcan. De ahí que los consejeros de inversión recomiendan en este momento tres palabras: cautela, cautela, cautela.

Volatilidad extrema

Y el resultado de eso mismo se vio la semana pasada. En un período con una volatilidad extrema, el índice industrial Dow Jones terminó con una suba semanal del 1,2%, mientas que el índice Nasdaq se desplomó 3,1%. Y hubo sólo dos mercados peores: una fue la Bolsa de San Pablo, que cayó 3,7% en la semana con el balotaje entre Lula y Bolsonaro a dos semanas de distancia. Y la otra fue la de Buenos Aires, la peor de todas, que anotó un derrumbe del 5,1% en pesos y un derrape del 0,3% medido en dólares.

¿Por qué fue tan rotunda la suba del dólar, el estancamiento de los bonos, con el riesgo Massa en 2.827 puntos básicos (casi tanto como el riesgo Batakis) y el hundimiento de las acciones? El motivo principal tiene varias causas. El que podría considerarse principal es que Massa ya usó el dólar soja, que le dio algunos dólares, pero no tiene más de donde rascar durante al menos cinco meses. Los dólares Coldplay, el dólar turista y el bloqueo de las importaciones no le llevará más divisas a las arcas del BCRA. Y Miguel Pesce no para de perder reservas. Desde que recibió los DEG la semana pasada, cada día se van dólares de Reconquista 266. Es una puerta giratoria, dólar que entra dólar que se fuga.

La venta de bonos

Y lo más inquietante del caso es que los inversores expertos iniciaron una incipiente venta de bonos en pesos. Este miércoles Massa debe realizar otra licitación para pagar vencimientos cortos, posiblemente intente realizar otro canje carísimo, como los bonos duales que presentó la última vez. También tomará bonos de los organismos públicos y los canjeará para patearle los vencimientos al Gobierno que asuma en diciembre de 2023. Pero la ola de vencimientos en pesos es gigantesca, la deuda del BCRA en Leliq tiene un número con una extensión casi incomprensible, y nadie sabe cómo harán con tanta basura que hay debajo de la alfombra.

Con todo ese marco, en EE.UU. esperan una recesión que puede ser suave o aguda, con una inflación que irá descendiendo. Mientras que en Argentina, con pujas de sindicatos, con un kirchnerismo cada vez más lejos de Massa, y con todo entrando al año electoral, se espera una economía cada vez más frenada con números de inflación todavía muy amenazantes, o sea la bendita "estanflación" en la que el país cayó varias veces. Como consecuencia de no tener administraciones que realizan ajustes cuando deben hacerse.

Alternativas de inversión

¿Qué recomiendan los consejeros de inversión en este momento? Huir de los lugares riesgosos, y la Argentina figura en la punta de esa tabla. Por eso recomiendan tomar posición en bonos de empresas internacionales AAA, que pagan bonos con tasas de entre 6% y 8% anual. Los conservadores se meten de cabeza en el 4% de los bonos del Tesoro de EE.UU. y abandonan los bonos emergentes que prometen 10%. También tienen recelo por los bonos de Brasil que auguran 12% y a los de Argentina, que tienen una TIR del 54% anual no los tocan ni con un palo.

El Gobierno dice que los bonos que vencen son en pesos, pero ajustados por inflación o por tipo de cambio equivalen a unos US$ 65.000 millones,  papeles que deben ser renovados en los próximos once meses. Hay muchos inversores institucionales encepados, muy vigilados por la Afip, y van renovando lo que tienen a plazos cada vez más cortos. Y los especialistas dicen que por cómo están dadas las cosas todo apunta a un riesgo de brinco del contado con liquidación, a un crawling peg rodando al 6,5% con la tasa al 80%.

Los analistas más viejos afirman: lo único que asusta al Gobierno es un salto en el dólar. "Cada vez que hubo una corrida, dieron un paso atrás, lo hizo Guzmán en octubre de 2020 y lo hizo Cristina cuando luego de Silvina Batakis tuvo que entregarle el poder a Massa para que el Gobierno no saltara por los aires". Pero nada cambia, buscarán un nuevo acuerdo de precios (otro más).

Y si las encuestas dan mal...

Y la gran pregunta es qué pasará en abril, si los números de las encuestas les siguen danto mal a los K. Pedirán congelamiento de precios y plan platita, por lo que el piso de inflación saltará otro escalón más, más pobres, más indigentes, todo para llegar a las urnas sin que explote todo. Esto, obviamente plantea un sinnúmero de interrogantes por venir: el 9 de enero se deben pagar US$ 1.000 millones por cupones del canje de deuda de Martín Guzmán. ¿De dónde van a salir?

Frente a eso, el grueso de los inversores especializados tienen su cartera de inversiones repartida: a excepción de los inversores institucionales, bancos, compañías de seguros, muy acorralados por la Afip, las personas con dinero declarado por cada US$ 10 mantienen casi US$ 9 en el exterior y apenas US$  en Argentina. Prefieren pagar el impuesto adicional por tener plata afuera.  parar.

¿Qué pueden hacer los que no quieren pagar el impuesto por tener capital en el mundo. Desde Invertir Online, José Ignacio Bano elaboró un completo informe sobre Obligaciones Negociables (bonos de empresas argentinas que pagan cupones y renta en dólares, donde se especifican detalles de cada papel, cada ley que los rige, las fechas de vencimiento, de amortización, las rentas, los niveles de cupones. 

Sólo por plantear una síntesis, hay unas pocas empresas que, por sus cotizaciones actuales, tienen tasa a vencimiento que van del 10% al 22% anual, como YPF, Telecom, Celulosa o Genneia. Algunos desconfiados en canjes por momento difíciles prefieren comprar ON que pagan cupones trimestrales o semestrales con tasas anuales en dólares jugosas, que van del 8% al 10%. En ese grupo están IRSA, Celulosa, Compañía General de Combustibles, Pan American Energy, Cresud, Petroquímica Comodoro Rivadavia, Pampa Energía, YPF, Genneia, Telecom y Cresud. Pero hay que mirar bien, las fechas de vencimiento y el nivel de solvencia de cada empresa. 

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