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La OCDE elevó las perspectivas de crecimiento de la Argentina para 2021 y 2022

No obstante, sostuvo que la economía continúa enfrentando diversas problemáticas incluyendo alta tasa de empleo informal, pobreza y altos niveles de inflación

La OCDE elevó las perspectivas de crecimiento de la Argentina para 2021 y 2022
01-12-2021
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La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) revisó hoy al alza el crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) argentino tanto para 2021 como para 2022, según reportó en su informe de Perspectivas Económicas.

Para la OCDE, la Argentina crecerá 8% en 2021 y 2,5% en 2022, lo cual implica una revisión al alza respecto al 7,6% y 1,9% que la entidad estimaba en septiembre último; a la vez que evaluó que se expandirá en un 2,3% en 2023.

Entre otros indicadores, la OCDE también proyectó un incremento del consumo privado de 7,4% para este año y de 2,3% para el entrante.

En tanto, las exportaciones de bienes y servicios ascenderían 8% este año, 13,7% en 2022 y 8,2% en 2023; mientras que las importaciones lo harían en un 18,3% en 2021, 5% en 2022 y 3,9% en 2023.

  • La aceleración en la tasa de vacunación y la caída en los contagios de coronavirus, así como un “vigoroso” consumo privado e inversión junto con el incremento en los precios de las commodities que motorizaron las exportaciones, explican la mejora en las perspectivas locales, según el informe.

Respecto de la vacunación, la OCDE destacó el ritmo de la misma, incluso “superando a sus pares de la región con más del 60% de la vacunación con el esquema completo”.

Del mismo modo, la OCDE subrayó la recuperación del consumo: “Luego de una contracción del PBI en el segundo trimestre del 2021, la confianza en los consumidores rebotó fuertemente, con señales positivas en otros indicadores de corto plazo de la economía como el uso de la capacidad instalada industrial, las ventas minoristas y el indicador de actividad económica, que ya superó los niveles previos a la pandemia”.

Al mismo tiempo, el reporte destacó la caída del desempleo, el cual se situó en 9,6%; y el crecimiento del empleo formal.

El informe señala que, pese a que la participación laboral aún no alcanzó los niveles previos a la pandemia, el desempleo se ubica a niveles similares a los del 2019.

No obstante, sostuvo que la economía continúa enfrentando diversas problemáticas incluyendo la alta tasa de empleo informal, la pobreza que “afecta a más del 40% de la población”, así como los altos niveles de inflación.

Respecto de esto ultimo, indicó que después de “varios meses de desaceleración”, la inflación volvió a repuntar a un 52,1% anual, debido a “las altas transferencias del Banco Central al Tesoro” junto con “otros factores".

La organización recomendó como medida “prioritaria”, con el objetivo de menguar los riesgos de una “corrección desordenada de los desbalances macroeconómicos”, realizar un “significante ajuste fiscal”, que al mismo tiempo “continúe con la protección a los más vulnerables”.

Según la perspectiva del organismo de cooperación internacional, los “desbalances macroeconómicos continúan afectando a la demanda doméstica y la confianza”, y para resolver ello es necesario el establecimiento de “políticas fiscales prudentes y previsibles”, un “menor financiamiento monetario”, y, “eventualmente, eliminar los controles de divisas”.

“Concebir un sendero a mediano plazo hacia la sustentabilidad fiscal ayudaría a mejorar la confianza”, sostuvo la OCDE en el informe y agregó: “La eficiencia del gasto público puede ser mejorada, reduciendo el empleo público y los subsidios, y preservando; aunque mejor focalizado; el gasto social”.

Al mismo tiempo, pidió “reducir rigideces en el mercado laboral” e incitó a una política monetaria con “acciones más decisivas para disminuir la inflación, que afecta desproporcionalmente a los hogares de bajos ingresos”.

En ese sentido, si bien para la OCDE el crecimiento en el país “seguirá siendo sólido”, existen "riesgos" como las presiones en el mercado de divisas, y, en ese marco, fijó como prioridad “restaurar el acceso al financiamiento a los mercados internacionales y las instituciones multilaterales” para mitigar algunas de estas problemáticas, que incluye también la posibilidad de una reducción en las exportaciones primarias debido al fenómeno metrológico de “La Niña”.

Seguirá la expansión global 

En su cuarto panorama económico global del año, la OCDE pronostica que el crecimiento mundial será de 5,1% en 2021, de 4,5% en 2022 y de 3,2% en 2023. También proyecta que la tasa de inflación alcanzara su pico en el cierre de este año y comienzos del próximo, y que comenzará a descender a partir de allí.

La organización se sumó a las voces que consideran que la inflación se mantendrá en niveles elevados por más tiempo del que se estimaba y que se origina en los desbalances que hay entre oferta y demanda  por las restricciones que existen en la provisión de muchos insumos. Por lo tanto, la moderación de la tasa de inflación no puede recaer exclusivamente en la política monetaria. La vacunación masiva que irá dejando atrás la pandemia permitirá normalizar la economía y por lo tanto reducir la inflación.

En el caso de Estados Unidos, el índice de precios subiría 4,2% en 2022 mientras que en septiembre se proyectaba el 3,1% y en el caso de la zona euro pasó de 1,9% a 2,7%. Por otra parte, la zona euro crecería más que Estados Unidos en 2022 y 2023, luego de haberlo hecho a una tasa menor en 2021 y de sufrir una contracción mucho más pronunciada en 2020.

En el caso de China, se proyecta una desaceleración pronunciada de la actividad dado que la   expansión de 8,1% en 2021 se reduciría a 5,1% en 2022. A su vez Brasil, según la OCDE, crecería 1,4%, un pronóstico más cercano a la de las autoridades que al de los analistas del mercado que estiman que se ubicará en torno al 0,5%. 
 

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