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Agis criticó el cambio de metas con el FMI: "Un acuerdo que no acuse recibo de la sequía es condenar al país a una crisis de magnitud"

Emmanuel Alvarez Agis dijo que mantener la meta fiscal agravará la recesión

Alvarez Agis, la semana pasada en Expoagro
Alvarez Agis, la semana pasada en Expoagro
Leandro Gabin 14 marzo de 2023

El "triunfo" de Sergio Massa ante el Fondo logrando que se bajen las metas de reservas no alcanza. El programa parece incumplible en una meta en donde el organismo no quiere negociar: el déficit fiscal. 

Con la sequía y la caída de ingresos que eso generará por las retenciones, algunos economistas creen que para alcanzar el objetivo del FMI el país entrará en una profunda recesión.

Emmanuel Alvarez Agis, el exvice ministro de Axel Kicillof, dice que no modificar la meta fiscal implica que a pesar del impacto negativo de la sequía sobre la recaudación de derechos de exportación, el objetivo para 2023 sigue siendo un déficit primario de 1,9% del PIB. 

Según sus estimaciones, la caída de recaudación por retenciones derivadas de la sequía estará en el orden del 0,3% del PIB, o 0,4% si el Gobierno sigue la recomendación del FMI, esto es, evitar la utilización de herramientas como el dólar soja.

"El desafío fiscal de mantener la meta original con el FMI resulta entonces mayúsculo. La sequía implicará un impacto negativo directo sobre el PIB de 2,4%. Si se toma en cuenta la contracción en la oferta de divisas, en el orden de los US$ 18.000 millones, la economía en su conjunto podría sufrir una caída de 3%", afirma Agis a través de su consultora PxQ. 

"Esa caída de la actividad que podría dar por tierra con el crecimiento de 2023, será entonces agravada por un ajuste adicional del gasto público del orden del 0,4% del PIB. Sin tomar en cuenta efectos de segunda vuelta, el PIB arranca 2023 con -3,4%", detalla. 

Agis señala que la recomendación del FMI es que ese ajuste adicional del gasto se genere por la vía de una segmentación más agresiva de tarifas, algo que podría incluso toparse con un obstáculo legal, puesto que el tramo superior de los consumidores recibirán subsidio cero este año y, por tanto, para cumplir con la meta fiscal se debería ingresar en un esquema de subsidios cruzados (que los "ricos" paguen más que el costo de la energía para que los "pobres" paguen menos), algo explícitamente prohibido por el actual marco normativo.

"Dada la sequía, ¿qué sesgo tiene entonces esta revisión del acuerdo con el FMI? Procíclico. En lugar de operar para intentar morigerar los impactos negativos en actividad e inflación derivados de la sequía y el consecuente faltante de dólares, el comunicado sugiere agravar la recesión por la vía del ajuste fiscal y, en la misma operación, acelerar la inflación por la vía del aumento de tarifas (i.e., reducción de subsidios). Un fósforo para enfrentar una sequía ¿Qué podría salir mal?", escribió Agis. 

El hecho de haber sobrecumplimiento de la meta fiscal de 2022, con un déficit de 2,3% en lugar del compromiso de 2,5%, no ayudó a que el FMI contemple la gravedad del shock negativo que enfrenta Argentina en 2023. 

"Claro que se podría argumentar que en el actual contexto una relajación de la meta fiscal para intentar morigerar el impacto de la sequía podría ser contraproducente, puesto que el financiamiento de ese mayor gasto debería provenir o bien de un mercado doméstico de deuda muy exigido, o bien de la emisión monetaria. Un estímulo a la demanda sin un correlato del lado de las divisas sería una solución peor que el problema", remarca. 

Agis dice que ante una sequía de la magnitud de la actual, es claro que no alcanza con pesos: "Hacen falta dólares y no parece que el FMI quiera actuar según su tradicional mandato de evitar crisis de balance de pagos que puedan tener efectos de contagio". 

En todo caso, sugiere el director de PxQ, "es cierto que el único incumplimiento de relevancia que Argentina podría tener en 2023 sería con el propio FMI".

"Tal vez es hora de evaluarlo, puesto que de la misma manera que creíamos que el acuerdo con el organismo debería haber tenido lugar en 2021, hoy creemos que un acuerdo que no acuse recibo del impacto de la sequía es condenar al país a una crisis económica de magnitud, con derivaciones imprevisibles no sólo económicas sino tal vez también políticas", aseguró Agis. 

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