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Opciones en el ecosistema cripto

¿Y si Google o Facebook crean su propia blockchain centralizada?

Si las blockchains pretenden mantener a rajatabla su descentralización, Google, Meta o alguna empresa similar que las desplazará del mercado

¿Cuánto tardaría Google en hacer el mismo cambio en su red centralizada?
¿Cuánto tardaría Google en hacer el mismo cambio en su red centralizada?

Paul Krugman, premio Nobel de Economía, suele preguntar respecto al mundo cripto qué es lo que podemos hacer ahora con ellas que no pudiéramos hacer antes. La respuesta que suelen dar los cripto fans es: “Descentralización”. La idea de que nadie pueda gobernar la red y que ningún ente gubernamental, o con poder, pueda impedir que las transacciones se generen.

No estoy hablando de Bitcoin. Esa red tiene como casi único objetivo el de ser una especie de dinero digital que nadie controla. Después podemos discutir de si es o no una buena idea eso, pero ahora me quiero centrar en las otras redes, aquellas que son “multiuso” como Ethereum, Solana, Binance o Algorand. Esas que se usan para emitir stablecoins, NFT y otros.

¿Tiene sentido que las blockchains sean descentralizadas?

Hace poco tuve una charla con una cripto fan que puede ayudarnos a entender la cuestión. Le pregunté cuál era la razón de ser de la descentralización. ¿No sería mejor que Google, Facebook (que ahora se llama Meta) u otro similar lanzara su propia blockchain centralizada? 

Después de todo miren a Ethereum, que hace años quiere pasar de Proof of Work a Proof of Stake con poco éxito por ahora. ¿Cuánto tardaría Google en hacer el mismo cambio en su red centralizada? ¿Un mes? ¿Una semana? Ni que hablar de la experiencia del usuario. Nadie duda de que sería mucho mejor.

Me explicó que sería un peligro darle ese poder a esas compañías tecnológicas, que ella jamás lo haría. Le respondí preguntándole cuál era su email. Me contestó que usaba una cuenta “@gmail.com”. 

¿Lo ven? Muchos quieren dejar de depender de las grandes empresas pero, al momento de elegir, las eligen. Hay muchas opciones de servidor de mail, pero la mayoría usamos las que usan todos. La experiencia del usuario y la masividad matan cualquier fanatismo por la descentralización. 

¿Qué ocurriría entonces si Google o Meta ofrecieran sus propias redes centralizadas? ¿Acaso no las usaríamos? No estaríamos dispuestos a resignar un poco de privacidad para obtener una mucho mejor experiencia como usuarios?

La respuesta me parece que es un rotundo sí. De hecho, cuando uno empieza a meterse más en profundidad en el ecosistema cripto, se empieza a dar cuenta de que hoy en día la gente elige opciones centralizadas ya. El mayor uso que se le da a las blockchains probablemente sea el de las stablecoins y las stablecoins más usadas son centralizadas. Cada vez que surge con fuerza una opción descentralizada, como Terra, no tarda en caerse. 

Pareciera, además, que cuanto más regulada, mayor es el éxito de la stablecoin. Clara es la intención de Tether de mostrarse como una opción vigilada por las autoridades, que hasta informó que hará una auditoría y que para ello está hablando con las 12 firmas top (como comentamos en nuestra última nota).

Pero es peor. ¿Dónde se mueven esas stablecoins? Principalmente en Binance, una opción centralizada que, cada tanto, decide frenar los retiros de cripto de su exchange en momentos que suelen coincidir con fuertes volatilidades en los precios de las criptos. Preguntenle a su cueva amiga si no. Ya casi todas manejan criptos y sí, casi todas lo hacen vía Binance.

OK, los usos que se les da a las blockchain (stablecoins, exchanges, etcétera) suelen ser centralizadas pero las redes mismas sí son descentralizadas. ¿O no? Bueno, no es tan así tampoco, y tiene sentido que no sea tan así. Lo que estamos viendo es que al lado de cada blockchain aparece una fundación que se ocupa de mantenerla actualizada tecnológicamente y que propone los cambios que considera necesarios. 

¡Ojo! No tiene el poder de realizar esos cambios pero sí de proponerlos y, como suele ser la voz más autorizada, esos cambios suelen realizarse. Aquellos con poder de voto suelen ser los dueños de la moneda nativa de cada blockchain.

Es como si Google emitiera su propia blockchain marca Google pero cuyo poder de realizar cambios en la misma lo delegara en los propietarios de una moneda que se podría llamar GoKoin o algo parecido. De esa forma tendríamos lo mejor de los dos mundos: la descentralización de las blockchains en cuanto la potestad para realizar cambios y la experiencia del usuario y la masividad de la centralización. 

Si algún gobierno o algún ente centralizado intentara meter sus garras para impedir alguna transacción o para expropiar algún activo no podría presionar a la empresa detrás de la blockchain porque esta no tendría el poder para realizar cambios, solo lo tendría para hacer propuestas.

Tendríamos entonces el equivalente a una empresa en el mundo digital en el cual sus accionistas no serían conocidos ni alcanzados por entidades gubernamentales. Es, en mi opinión, hacia ahí donde se dirige el mundo cripto. 

Un conjunto de blockchains que tendrá cada una fundación a su lado a cargo de su actualización tecnológica. Lo ideal sería que los dueños de la moneda nativa de cada una de esas redes fueran también quienes tuvieran el poder de voto para elegir a los managers de aquella fundación.

De ser así, las criptomonedas ya no deberían ser vistas como “monedas” o como un activo de especulación sino más bien como acciones de estas nuevas empresas “semidescentralizadas”. Si las blockchains pretenden mantener a rajatabla su descentralización, como pasa hoy en día con Ethereum, más temprano que tarde se encontrarán con opciones centralizadas manejadas por Google, Meta o alguna empresa similar que las desplazará del mercado.

Si en cambio adoptan el formato “semidescentralizado” que describí, entonces sí podrán evitar que aquellas megaempresas entren a competir con opciones centralizadas. Podrían, de hecho, convertirse en las nuevas Amazon, como dijo hace poco Jon Cunliffe, el vicegobernador del Banco de Inglaterra.

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