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La tasa de la Fed, el mayor desafío de las stablecoins

Con la Reserva Federal subiendo la tasa, los cripto dólares pierden depositantes, habrá que estar atentos a las oportunidades de "premios" que se ofrezcan en el mercado para compensar

La tasa de la Fed, una variable clave para todos los activos financieros
La tasa de la Fed, una variable clave para todos los activos financieros
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Existe un mito bastante esparcido entre economistas y no economistas que dice que las Leliq sirven para “esterilizar” la emisión monetaria. 

La idea es que esas letras que emite el Banco Central se utilizan para sacar de circulación dinero que, de lo contrario, podría ser usado para realizar compras. De esta manera, al reducir el poder adquisitivo, se estaría quitando presión de demanda para enfriar la suba de precios. Muchos son los que alertan de la “inflación futura”, aquella que ocurriría el día que se paguen esas Leliq. ¿Recuerdan la famosa bomba de Lebac?

Todo aquel razonamiento surge del error de no prestar atención a lo que realmente ocurre en los balances de los distintos jugadores y de las posibilidades que tienen los actores para tomar crédito. Las Leliq son un pasivo del Banco Central cuya contraparte es el activo de los bancos. Estos, a su vez, tienen en su pasivo plazo fijos y otros instrumentos que pagan intereses a los depositantes, los cuales a su vez constituyen el activo de estos. 

Pensar que la capacidad para realizar compras depende sólo del dinero líquido es el centro del error. 

Pongamos un ejemplo extremo para explicarlo: supongamos que Elon Musk quisiera comprar un alfajor pero tuviera toda su fortuna “líquida” en la forma de plazo fijos respaldada por Leliq. ¿Acaso alguien cree que la persona más rica del mundo no encontraría una forma de hacerse con aquella golosina? Claro que no. El dueño de Tesla fácilmente podría conseguir quien le otorgara crédito a través de una compra con tarjeta, un préstamo bancario o un fiado del kiosquero.

Pero existe incluso una posibilidad adicional que se da cuando alguien se coloca en el medio, entre el gobierno pagando intereses y el consumidor que compra bienes y servicios. Se trata de las famosas billeteras de pago digitales que ofrecen una renta a sus usuarios en la forma de intereses diarios o de otros premios. 

En ese caso, este actor es el que “inmoviliza” el dinero y recibe los intereses bancarios a la vez que ofrece a sus usuarios parte de aquellos a cambio de que usen su plataforma. Estos, por su parte, tienen la doble ventaja de obtener una renta sin tener que inmovilizar su dinero (a pesar de que, como dijimos, podría “desesterilizar” su dinero tomando crédito también). Estas son, además, posibilidades que han crecido mucho gracias al avance de la tecnología y del dinero digital.

La versión cripto de aquellas billeteras de pago digitales son, por supuesto, las famosas stablecoin. Es el caso de USDC, por ejemplo, empezó hace un tiempo a pagar intereses a los tenedores institucionales de su criptomoneda. 

Claro, pensemos que la Reserva Federal no para de subir la tasa de interés y, por lo tanto, los bancos empiezan a mejorar los rendimientos que los depositantes pueden recibir por tener sus fondos en una “savigns account”. 

De hecho, si uno observa la evolución de la capitalización de mercado de esa moneda digital notará que desde el 1° de agosto de este año ha pasado de US$ 55.000 millones a poco más de US$ 45.000 millones por estos días. Es una alarma muy fuerte para los usuarios de la segunda stablecoin en tamaño y podría poner en jaque parte de la liquidez en el mercado cripto.

Veremos si los recientes anuncios le ayudan a Circle, la emisora de USDC, a frenar esa debacle. Estoy hablando, por un lado, del nuevo protocolo de transferencias cross-chain para mejorar la interoperabilidad. 

¿Lo traduzco? Recuerden que las stablecoins son similares a las billeteras digitales de pago con la diferencia de que estas registran las transacciones entre sus usuarios en un archivo centralizado que ellas mismas manejan mientras que el archivo usado por USDC y otras es una blockchain descentralizada que, como su nombre lo indica, no tiene un ente centralizado que lo controle.

Claro, el tema es que no existe una sola blockchain ni USDC está disponible en una sola de ellas. De hecho, ese criptodólar arrancó en Ethereum, luego se replicó en Algorand y hoy ya se encuentra disponible en 8 blockchains distintas y en otras cadenas a través de puentes digitales (tranqui, lo importante es que está en muchas redes distintas). 

Esto genera algunos problemas operacionales de programabilidad de aplicaciones porque, obviamente, no todas están desarrolladas en la misma red. Es por ello que USDC ahora pone a disposición esta herramienta que permitirá de manera simple hacer el traslado de monedas cross chain (entre cadenas). Es algo parecido a lo que se consigue con el código QR interoperabilidad que a vos te permite pagar con una aplicación de pago a pesar de que el código del comerciante sea de otra marca.

La otra noticia que nos trajo el segundo criptodólar más grande fue la alianza con Jack Dorsey, el fundador de Twitter y Square, para impulsar el acceso a USDC a nivel global. ¡Atención argentinos! 

Veremos qué implica este nuevo desarrollo y si se trata de una forma en que los habitantes de países emergentes puedan hacerse de criptodólares de manera más simple. Tal vez sea la oportunidad para que USDC pueda finalmente hacerse con el número uno entre las stablecoins. De a poco se va acercando a Tether que, aunque creció un poco en los últimos dos meses, esa recuperación fue de “nada más” que US$ 2.000 millones.

Será interesante ver cómo evoluciona esta competencia entre las billeteras digitales tradicionales y nuestras queridas stablecoins. Estas últimas generan la liquidez para el mercado de la programación interoperable, la posibilidad de tener a diferentes actores del mundo económico en un mismo archivo. Los anuncios que hizo USDC ayudan pero mientras las stablecoins no paguen intereses similares a los de las “savings accounts” será complicado que mantengan su desarrollo. No sería de extrañar que aparezcan “regalos” de otro tipo que atraigan a depositantes asi que a estar atentos.

Obviamente, si la inflación sigue bajando en EE.UU., la Fed volverá a bajar las tasas y es esperable que las stablecoins recuperen el envión de siempre. Eso lo sabremos pronto cuando aparezcan los nuevos datos de precios en el país del norte. ¡Esperemos que así sea!

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