Tres causas y el riesgo país más alto desde el canje

20 de julio, 2021

Tres causas y el riesgo país más alto desde el canje

Por Luis Varela 

Tres elementos condicionaron ayer la apertura de una semana que terminará con la definición de las listas de los candidatos que competirán dentro de 8 semanas en las PASO: la Opep resolvió abrir canillas y derrumbó el petróleo; la cepa Delta aumenta contagios y provoca un repunte de muertes, retrasando la normalización de las economías globales; y el ministro Guzmán se muerde las uñas frente a una licitación de deuda que realizará hoy, para cubrir vencimientos de deuda gigante emitida bajo su propio mandato.

Semejante combo de dificultades determinó que ayer el mercado argentino volviera a estar bajo presión, con el dólar blue subiendo otro peso, al récord del año, con una brecha cambiaria del 77% también en su máximo anual, con duras caídas de hasta el 7% en un día muy oscuro para Wall Street y otras Bolsas y con títulos argentinos que mostraron una ilusión, porque mientras el Gobierno ancla o veta los negocios con dólares, los bonos actuaron sostenidos en pesos, pero el riesgo país subió a un récord absoluto post canje de 1.623 puntos básicos, 155 unidades más que hace cinco semanas, cuando se suponía que había acuerdo con el FMI y que el MSCI no nos iba a aplicar el doble nocaut.

Evidentemente, la situación no es sencilla en ninguna parte. Y la reacción de la gente, atemorizada, plantea soluciones quizás impensadas. En las redes se llegó a leer “esto es culpa de los periodistas, que nos dicen todo lo que pasa, nos asustan, y con eso se genera todavía más lío”. Emulando a Stanley Kubrick en una de sus películas clave “Ojos bien cerrados”, se cree que sin saber sería mejor. Pero ayer, los que manejan información extremadamente precisa, como son los países asociados al cartel petrolero de la Opep, tomaron una decisión crucial para todos, justamente por tener información precisa antes que nadie.

Los países asociados a la Opep, integrada por trece países, esencialmente árabes, algunos africanos y Venezuela, se manejan en un delicado equilibrio en el que mueven sus fichas de estos días mirando dos variables cruciales: la evolución del Covid (que marca el consumo presente) y la transformación automotriz a motorizaciones eléctricas (que marca el consumo que habrá en el futuro). Al mismo tiempo, tampoco pueden dejar que el crudo suba demasiado en el valor actual, porque habilitaría muchos pozos costosos (tipo fracking, como Vaca Muerta), y eso les haría perder el valor relativo en el control de los valores.

La nueva cepa

La cuestión es que en los últimos días hubo una noticia que alertó a los petroleros: la cepa Delta del Covid está generando otra vez un nuevo pulso alcista de contagios, no tanto de muertes, pero eso puede llegar a generar la aparición de nuevas cepas, y muchos países que tenían preparadas nuevas aperturas decidieron ponerlas en barbecho. Pese a lo cual los países miembros de la Opep, muchos de los cuales están ahogados financieramente, presionaron y por eso se decidió que desde agosto (en dos semanas) la oferta mundial de ese grupo se incrementará en unos 400.000 barriles diarios cada mes.

Semejante flujo adicional de petróleo, con países que están atrasando algunas aperturas por temor al virus, hizo que ayer los mercados amanecieran con un verdadero desplome en el precio del crudo: con bajas del 7,3%, la variante WTI terminó a US$ 66,60 y la Brent a US$ 68,43, cuando el precio del oro negro coqueteó con los US$ 78 hace dos semanas, con muchos analistas pronosticando que pronto iría a US$ 80, con chances de llegar a los US$ 100 antes de fin de año.

La fuerte caída en el crudo y los temores del Covid asustaron a los inversores, que decidieron salir a desprenderse nuevamente de activos de riesgo, aumentando sus ofertas en los mercados bursátiles, por lo que las bolsas del mundo anotaron un lunes muy complicado con bajas de más del 3% en Sudáfrica y en Israel, descensos de hasta el 2% en la Bolsa de Nueva York y ADR argentinos que bajaron en bloque en Wall Street, con algunas mermas de hasta el 7%, con empresas como Cresud, Edenor e IRSA I entre las más afectadas.

Caída de las commodities

La ola negativa en el crudo y en las bolsas también tuvo efecto en el resto de las commodities, también bastante notorios. Los metales preciosos estuvieron con el oro quieto pero con la onza de plata retrocediendo. Los metales básicos estuvieron con bajas del 3%. Las criptomonedas también achicaron 3%. Y por suerte para Argentina, los granos también bajaron, pero menos: en Chicago el trigo incluso llegó a subir, aunque en la Bolsa de Rosario todas las cotizaciones estuvieron con flecha bajista.

Obviamente, el momento no pasa desapercibido entre todo tipo de inversores, que velan por sus ahorros. El banco de inversión Morgan Stanley (nombrado irónicamente “Satanley”) planteó que está completamente convencido de que viene una corrección, que podría llegar incluso al 20%, y frente a ese tipo de predicciones, con nombre y apellido, muchos inversores conservadores hacen las valijas, venden sus acciones, compran bonos del Tesoro de EE.UU. como refugio, hacen que sus precios contado suban y que, en sentido inverso, que sus tasas a vencimiento bajen.

Semejante movimiento hizo que las tasas largas de los bonos norteamericanos se pusieran de cabeza. Hace apenas seis meses los bonos a 10 años de la Fed habían bajado tanto que sus tasas a vencimiento rozaban el 1,8% anual y ayer ese valor se achicó hasta 1,2%. Y los bonos a 30 años, que hace pocos meses llegaban a rendir hasta 2,6% anual, ayer terminaron al 1,8% anual y pidiendo la hora.

Todo ese movimiento de inseguridad hizo que el dólar volviera a subir en el mundo contra casi todas las monedas, especialmente en América Latina. Ayer en el exterior el dolar subió 2,7% en Brasil, 1% en México, 0,7% contra la libra y 0,6% en chile, no cambió contra el euro y bajó únicamente contra el yen, moneda refugio de los mercados asiáticos, que ayer mejoró 0,6% contra el dólar.

En Argentina, como siempre, el partido es otro. La cepa Delta todavía no da señales y el Covid en general está con números algo mejores. Ayer se reportaron a nivel local 412 muertes y 12.764 nuevos casos en 24 horas, con “solo” 4.681 internados en camas de terapia intensiva, con un 60% de ocupación a nivel nacional, lo cual está provocando flexibilización y aperturas tanto en provincia de Buenos Aires como en CABA, ya que los políticos sonríen, están por presentar listas, deben ser gentiles, para que la gente los vote.

El rumbo del dólar

Con ese marco, el súper cepo cambiario continúa. Los dólares financieros libres ya no son libres: cuando se quiere operar los inversores medianos y grandes se encuentran con carteles que dicen “usted llegó al límite de operación” por lo que las cotizaciones mep y ccl son casi teóricas, con los dólares oficiales anclados. 

Así, ayer el dólar turista subió 12 centavos hasta $167,84, el oficial subió 8 centavos hasta $101,73, el blue subió otro peso hasta $180 y el mayorista subió 9 centavos hasta $96,31, con el BCRA sumando US$ 13 millones de a las reservas hasta US$ 42.945 millones. 

Con el dólar MEP subiendo 28 centavos hasta $165,79 y el contado con liquidación sin cambios a $166,16. Por lo que la brecha entre el dólar oficial y el blue subió al 77% y la del CCL y el mayorista fue del 73%. Y, medidos en pesos, el euro subió 5 centavos hasta $113,64, el real bajó 47 centavos hasta $18,34 y la libra cayó 76 centavos hasta $131,70.

Los títulos públicos argentinos se mostraron sostenidos en pesos, pero como el dólar Senebi sigue al blue, el riesgo país volvió a saltar hasta el récord mencionado, con valores a la baja en Wall Street, mientas los índices de la bolsa de Nueva York bajaron entre 1% y 2%, con el Dow como el más afectado, al tiempo que la Bolsa de San Pablo bajó 1,2% y la de México perdió 2,1%. En la Bolsa porteña el volumen mejoró un poco: hubo $773 millones operados en acciones y $1.696 millones en Cedears, por lo que el índice S&P Merval bajó otro 1,5%.

Frente a todo ese cuadro en las pantallas, con preeminencia de números colorados, los operadores no terminaron el día hablando de las cotizaciones perdidas sino de lo que pasará hoy en la nueva licitación de deuda que realizará el Ministerio de Economía. 

Martín Guzmán, urgido, debe conseguir pesos: en las próximas dos semanas hereda vencimientos por $ 720.000 millones emitidos por él mismo. Entre la deuda que ofrece hoy hay siete letras del tesoro y hará un canje para patear un bono emitido también bajo su mandato.

La oferta de Guzmán

A partir de las 10 se ofrecerán Ledes, Lepase y Lecer por efectivo y la conversión de un Boncer de agosto 2021 por una canasta de Lecer con vencimientos en 2022 y 2023. Específicamente ofrecen una lete en pesos a descuento con vencimiento 29 de octubre de 2021 (s29o1 – reapertura); una lete en pesos a tasa variable más 2,75% con vencimiento 29 de octubre de 2021 (so291 – reapertura); una lete en pesos a descuento con vencimiento 30 de noviembre de 2021 (s30n1 – reapertura); una lete en pesos a descuento con vencimiento 31 de diciembre de 2021 (s31d1 – reapertura); una lete en pesos a descuento con vencimiento 31 de enero de 2022 (nueva); una lete en pesos ajustadas por CER a descuento con vencimiento 28 de febrero de 2022 (x28f2 – reapertura) y una lete en pesos ajustadas por Cer a descuento con vencimiento 23 de mayo de 2022 (x23y2 – reapertura). Y, además, se ofrecerá canjear el Boncer TX21, que vence el 5 de agosto, por una Lecer con vto. 30 de junio de 2022 (x30j2), un Boncer 1,40% vto. 25 de marzo de 2023 (tx23) y un Boncer 1,45% vto. 13 de agosto de 2023 (t2x3).