Blue a $185 y “CCL libre” a $180 complican al BCRA: tiene poder de fuego, pero no puede usarlo

Los analistas estiman que el BCRA podrá sostener el tipo de cambio al menos hasta fin de año.

23 de julio, 2021

Blue a $185 y “CCL libre” a $180 complican al BCRA: tiene poder de fuego, pero no puede usarlo

El dólar blue se despertó en las últimas semanas y nada hace pensar que se volverá a dormir pronto. Ayer, el tipo de cambio libre subió $2 y finalizó la jornada en $185. Así, acumula una suba $17, o casi 10%, en lo que va de julio. Se acerca al pico de $195 de fines de octubre de 2020. 

La preocupación pareciera estar puesta en que el billete informal casi duplicó el valor del dólar oficial mayorista y la diferencia entre ambos se ensanchó por encima del 90%. 

Los economistas consultados por El Economista coincidieron en que el BCRA tiene poder de fuego suficiente como para evitar, al menos hasta fin de año, una devaluación importante en el tipo de cambio oficial. Sin embargo, también afirmaron que el Gobierno deberá resolver algunos problemas para que las expectativas no le jueguen en contra, sobre todo en un contexto de elecciones. La suba del blue va en sentido contrario.

Sin embargo, en lo que va del año el tipo de cambio paralelo registró una suba de 11,1%, bastante por debajo de la inflación del período, que estuvo por encima del 25%, según los datos del Indec. Además, en una comparación interanual, el dólar paralelo se incrementó 44,1% desde los $128 para la venta del 22 de julio del año pasado, también debajo de una inflación que superó el 50%.

La suba del dólar blue viene acompañando a la inflación, a la suba de los pasivos del BCRA y a la propia indexación de la economía argentina”, dijo el director de Delphos Investment, Leo Chialva, ante El Economista. “Hay que entender que la brecha no saltó al 90%, viene en ese rango y ahora se fue más cerca del techo. Temores por las elecciones, algo de ruido de afuera desde junio con la baja de la soja y suba del dólar a nivel mundial, son factores que permiten contextualizar lo que pasa”, explicó Chialva.

Por su parte, el director de C&T Asesores, Camilo Tirscornia, consideró ante El Economista que el dólar blue es una “válvula de escape” a los controles vigentes que el Gobierno también viene profundizando. “Se limitó una parte del CCL, pero tenés el Senebi, que es otra negociación donde el dólar es más libre y eso también genera presión”, agregó.

Tiscornia estimó que el Gobierno seguirá usando el tipo de cambio oficial como ancla para controlar los precios, más aún en un contexto de elecciones, “ya que tiene las herramientas para contener las presiones en ese segmento”. 

“El punto clave de fondo es que tenés un exceso monetario enorme, que las tasas de interés son bajas y la especulación por lo que pueda pasar en este semestre. Es una cuestión de expectativas. Está todo dado para que este tipo de cambio siga subiendo, el Gobierno va a intentar que eso no suceda”, detalló el director de C&T.

Siempre hay ruido con el dólar antes de las elecciones. El BCRA sigue acumulando reservas, tiene poder de fuego para intervenir en el mercado formal y en los tipos de cambio financieros”, explicó el director de Analytica, Claudio Caprarulo, ante El Economista. “No hay posibilidades de un hecho disruptivo de acá a fin de año, es decir, una megadevaluación”, agregó el especialista. El MEP y el CCL cerraron ayer levemente arriba de $166 y vienen muy detrás de la inflación en 2021. Sin embargo, los “CCL libre”, como apunta un informe de Equilibria, ya están en $180, $15 más que el “CCL intervenido”.

“La discusión principal es qué va a pasar después de fin de año. Una economía con un cepo y una brecha por encima del 75% en el caso del Contado Con Liquidación es imposible de sostener. No es bueno tener todos los días el dólar en la tapa de los diarios”, sostuvo Caprarulo. “Si bien el blue es un mercado informal marca las expectativa y entonces va a depender de cómo maneja eso el Gobierno después de las elecciones”, finalizó el director de Analytica.

Por su parte, el director de Invenómica, Pablo Besmedrisnik, estimó ante El Economista que el Gobierno va a mantener las anclas de tarifas y tipo de cambio oficial en el corto plazo, aunque “no son medidas que puedan sostenerse mucho tiempo”. 

“Los movimientos del dólar informal tienen que ver con que la gente y las empresas, ante un contexto de incertidumbre, se cubren en moneda dura y recurren a ese mercado porque es una alternativa viable”, señaló Besmedrisnik.

“Hasta ahora, era común ver jornadas en las que la cotización del informal se despegaba de la del MEP y el CCL, y durante los días posteriores volvía a converger. Pero como el CCL vía bonos dejó de ser un precio de referencia para ese mercado, es muy probable que la cotización informal se vuelva mucho más volátil y no converja al ‘CCL regulado’, sino se acople más bien al ‘CCL libre’. El dólar informal y el ‘CCL libre’ ya se ubican por encima del ‘dólar solidario’ (oficial más impuestos), y como venimos señalando, esto podría significar una mayor demanda de dólares al oficial (cupo de US$ 200 mensuales por persona) para arbitraje y una salida adicional de más de US$ 150 millones por mes vía MULC”, dijeron desde Equilibria.

Si bien coinciden en que el BCRA tiene poder de fuego, “el problema es que a pesar de ese poder, se le está dificultando la operatoria de fijación de un precio de referencia para el contado de liquidación porque ahora las miradas apuntan a segmentos en los cuales no participa”.