Calificación “limbo” hasta que los argentinos voten

Con la nueva calificación de MSCI, la Argentina queda en una especie de limbo hasta que se lleven a cabo las elcciones legislativas en noviembre. Además, hubo otras dos malas noticias: la baja de los precios de los granos y la debilitación del peso por la suba del dólar libre.

25 de junio, 2021

Calificación “limbo” hasta que los argentinos voten

Por Luis Varela 

Con un puente parecido al que hizo Martín Guzmán con el Club de París, que para no caer en default prometió pagar antes de fin de julio el 18% de lo que vence, y completar la cuota después de febrero, pagando una tasa del 9% anual, ayer la empresa que elabora el índice Morgan Stanley Capital International (MSCI) también hizo un molinete con Argentina: en vez de mandarnos directamente al descenso, desde el grupo de mercados emergentes al de países fronterizos, nos dejó en una especie de limbo, hasta que se conozca el resultado de la elección de noviembre.

El MSCI es uno de varios índices que califican la condición de inversión que tiene cada país, entre los que los fondos de inversión de todo el planeta basan sus movimientos para decidir la colocación de grandes masas de dinero, surgidas en muchos casos de cajas jubilatorias, pensiones, retiros, seguros o posiciones bancarias. Las notas que ponen estas compañías indican países supuestamente muy seguros, denominados con “grado de inversión”, pasando con naciones prometedoras “mercados emergentes” y lugares considerados de muy alto riesgo llamados “países fronterizos”.

En 2018, cuando bajo la presidencia de Mauricio Macri el país liberó su mercado de cambios y cada valor interno tenía una cifra concreta, sin brechas cambiarias manejadas artificialmente, Argentina había sido subida al grupo de mercados emergentes, donde figuraban, y siguen figurando, naciones como Brasil, México y Chile. Pero desde el crack financiero de comienzos de 2018, el reperfilamiento de la deuda en pesos, el cambio de Gobierno y los cepos cambiarios, Argentina entró en clara revisión, para ser descendida de categoría.

Hasta principios de esta semana todos los operadores descontaban que la nota del país sería disminuida directamente desde mercado emergente a fronterizo, donde colocar algún tipo de inversión es una quimera absoluta, con un resultado completamente incierto. Pero ayer, en medio de la crisis global del Covid, el MSCI se despachó con una sorpresa: abrió una categoría intermedia, entre emergente y fronterizo, denominada “standalone”, una suerte de limbo entre las dos categorías, donde se incluyó a Argentina con países como Jamaica, Panamá, Trinidad & Tobago, Bosnia, Malta, Zimbabue, Líbano y Palestina.

O sea, por ahora Argentina no entró entre los países considerados los peores del barrio: Vietnam, Marruecos, Bangladesh, Kenia y Kazajistán, entre otros, sino que será dejada en una especie de limbo hasta que se realice una revisión a fin de noviembre, después de conocerse el resultado electoral, y de confirmar si continuará con poder total la actual conducción política, que toma medidas que van completamente a contramano de las condiciones generales de oferta y demanda de los mercados, ofreciéndole a los inversores condiciones reconocidas en cuanto a tamaño y liquidez en los negocios.

Esta novedad fue conocida ayer a las 17.30, después del cierre de los mercados, por lo que el impacto de la decisión se observará recién hoy. Y ayer, por cierto, fue un día ciertamente negativo para el país, a pesar de aparecer dos datos muy alentadores: en las últimas 24 horas se reportaron 452 muertes por Covid, bastante por debajo de las jornadas previas (por lo que el país ya tiene 91.438 decesos en la pandemia, casi tantos como Alemania con el doble de población) y por otra parte Rusia anunció que enviará a la Argentina más dosis del componente 2 de Sputnik V lo cual mejora la esperanza, ya que hay 6.000.000 de argentinos vacunados con la Sputnik 1 y sólo el 5% recibió la Sputnik 2, y empiezan a vencer los noventa días que debe haber entre ambas aplicaciones.

Pero a excepción de esa buena nueva, el resto fue ciertamente preocupante. La peor noticia de todas tuvo que ver con otra nueva baja en el precio de los granos: en Chicago tuvieron una baja promedio del 1,4% y en Rosario la caída llegó al 1,6%, por lo que en el mercado norteamericano la soja está US$ 100 debajo del récord de nueve años marcado hace un mes y medio, mientras que el valor promedio de los granos del mercado santafesino cayó al menor nivel anotado desde octubre pasado. Y esto, obviamente, seguirá achicando la cantidad de reservas que acumulará el BCRA, por lo que el poder de fuego para mantener la “pax cambiaria” continuará en retroceso.

La marcha del dólar

Con esa mala noticia en el foco de las decisiones, el mercado de cambios argentino se transformó ayer en una verdadera cinchada, con miles de inversores con pesos sobrantes saliendo al valor que fuera y con el Banco Central y otros organismos oficiales interviniendo con bonos para que el precio de los dólares no se incendiara. Y, como ocurre últimamente, volvió a pasar lo mismo, en la apertura todos los precios saltaron, pero al cierre el dólar fuga se apagó, pero los otros dólares libres terminaron enarbolados, y los Cedears, que están siendo utilizados para dolarizarse y fugar dinero, tuvieron otra vez un volumen de negocios importante.

Y lo que comprueba que la decisión del MSCI no es equivocada fue lo anotado por el precio del dólar en toda la región. Argentina bajó sola, ya que el valor del billete verde estuvo débil en todos los mercados de América Latina. Ayer en el exterior el dólar subió 0,3% contra la libra, cerró sin cambios contra el euro y bajó 0,1% contra el yen, 0,3% contra el chileno, 1% contra el real y 1,8% contra el mexicano. Ratificando el gran momento del real brasileño, que sigue revalorizándose, al pasar en menos de ocho meses de casi 6 reales por dólar a apenas 4,91.

En el mercado argentino, mientras tanto, el que más se calentó fue el mercado blue. Mucha gente empieza a cobrar los aguinaldos y los que tienen pesos toman dos caminos: o bien compran provisiones suponiendo que de acá a uno o dos meses habrá un nuevo escalón alcista en los precios por la cantidad de pesos que está repartiendo el Gobierno en plena cambiaria electoral, o directamente compran dólares en el blue, ya que tienen limitaciones para comprarlos en los mercados blancos habilitados.

Y, para que la ola alcista de los dólares, además de vender algunas reservas y de quemar bonos, el BCRA volvió a tomar otra masa importante de Leliq, por lo que la deuda del Central crece y crece, y Guzmán dio el detalle de los bonos que ofrecerá el lunes próximo en una nueva colocación de letras del Tesoro, para juntar fondos e ir pagando todos los vencimientos que van llegando (un billón de pesos en los próximos setenta días).

Así, luego de colocar otros $256.782 millones en Leliq al 38%, con los bancos pagando 37% anual por los plazos fijos, los dólares oficiales siguieron anclados, pero los libres tuvieron otro movimiento. El dólar ahorro no cambió y terminó a $166,47, el oficial no cambió y terminó a $100,89, el blue saltó $4 hasta $170 y el mayorista subió 2 centavos hasta $95,55, con el BCRA ganando US$ 16 millones en reservas (cada vez menos), hasta US$ 42.416 millones. 

Mientras que el dólar MEP saltó $1,11 hasta $162,03 y el contado con liquidación bajó 3 centavos hasta $163,94, con gran intervención de bonos tanto que el papel más corto del canje quedó con una tasa a vencimiento superior al 21% anual. Así, la brecha entre el dólar oficial y el blue fue del 68,5% y la brecha entre el ccl y el mayorista fue del 71,6%. Y, medidos en pesos, el real subió 17 centavos hasta $19,42, el euro no cambió y siguió a $113,91 y la libra cayó 46 centavos hasta $132,89.

Detrás de eso, con alto volumen de negocios, los bonos argentinos perdieron 1,5% y volvieron a los precios de hace dos meses. Con los valores locales perdiendo lugar constantemente mientras los mercados externos siguen siendo sostenidos por gobiernos que tienen monedas con credibilidad, o mercados internos que no están en fuga. Así, la Bolsa de Nueva York tuvo otra suba promedio del 0,8% en sus índices principales, mientras que las Bolsas de San Pablo y México anotaron un aumento similar.

En el caso del mercado bursátil local, la suba en presos fue algo superior, pero como los dólares libres tomaron los valores más altos de los últimos ocho meses, las cotizaciones en moneda dura siguen retrocediendo. Así, antes de la baja confirmada por el MSCI, con $893 millones operados en acciones y $2.956 millones en Cedears, la Bolsa de Buenos Aires subió 1,3%. Y entre los ADR argentinos en Nueva York hubo mayoría de subas, con YPF y Supervielle arriba de todo, y con Banco Francés como el papel más castigado.

Finalmente, las commodities se movieron en duda. Sucede que EE.UU. volvió a dar otro dato lento en su mercado laboral: se esperaba que hubiera sólo 380.000 pedidos de seguros de desempleo y hubo 411.000. Eso garantiza que la inflación puede ser efectivamente temporal y que la FED continuará dándole ayuda de liquidez a Wall Street. Con eso hubo una nueva suba para el petróleo, a máximo de 32 meses, los metales preciosos estuvieron apenas sostenidos, los metales básicos actuaron mixtos, los granos volvieron a tener una rueda con cotizaciones a la baja y la volatilidad extrema reina entre las criptomonedas, con valores no aptas para cardíacos. El bitcoin, que cotizaba a US$ 40.000 hace un par de semanas, había caído a US$ 29.000 y a cierre de ayer estaba otra vez buscando regresar a US$ 35.000.

Como puede verse, todo está en veremos, todo es un día a día. Mientras el oficialismo y la oposición cocinan sus listas para competir en las paso dentro de 79 días, Chaco logró cerrar el canje de su deuda y ahora sólo faltan Buenos Aires y La Rioja, justamente en un día en el que la calificadora Moody’s pone en alerta a los inversores por los futuros vencimientos de los bonos de las provincias argentinas.

Nueva colocación

Se irá viendo de qué modo se paga lo que va venciendo. El lunes próximo el ministro Guzmán realizará una nueva colocación de deuda en pesos: ofrecerá seis letras. Una letra del Tesoro nacional en pesos a descuento con vencimiento 29 de octubre de 2021 (s29o1 – reapertura). Una letra del Tesoro nacional en pesos a tasa variable más 2,75% con vencimiento 29 de octubre de 2021 (so291 – reapertura. Una letra del Tesoro nacional en pesos a descuento con vencimiento 30 de noviembre de 2021 (s30n1 – reapertura). Una letra del Tesoro nacional en pesos a descuento con vencimiento 31 de diciembre de 2021 (nueva). Una letra del Tesoro nacional en pesos ajustada por CER a descuento con vencimiento 31 de diciembre de 2021 (nueva). Y una letra del Tesoro nacional en pesos ajustada por CER a descuento con vencimiento 30 de junio de 2022 (nueva). Cada llamado se parece cada vez más a una final, con el riesgo de que Argentina se caiga un poco más del mapa.