Gastan bonos y reservas para frenar a la inflación con el dólar

5 de febrero, 2021

dólar

Por Luis Varela

Con la inflación al rojo vivo, con varios estudios económicos advirtiendo que los alimentos tuvieron en enero una suba del 5,6%, y con Miguel Blanco, coordinador del Foro de Convergencia Empresaria advirtiendo que “los presupuestos de las empresas se manejan con una inflación anual del 50%, 21 puntos por encima de lo presupuestado por el ministro Guzmán”, el Gobierno sigue en sus trece y ayer salió a usar al dólar, intentando frenarlo a cualquier costo, creyendo que con esa medida logrará aplacar la generalizada suba de precios.

Y la estrategia que realizó ayer volvió a la intensidad que tuvo a fines de octubre y principios de noviembre, cuando el dólar amenazó con llegar a los $200. Por eso, ayer el Gobierno siguió quemando bonos, tanto que el principal bono del canje, el AL30 volvió a perder precio y su tasa a vencimiento ya está en el 18,1% anual. Pero el principal esfuerzo de ayer fue una importante pérdida de reservas, ya que el BCRA la redujo nada menos que US$ 341 millones, por lo que las reservas netas ya vuelven a estar en negativo este año, y las reservas líquidas directamente desaparecieron.

Es tanta la escasez de dólares que ni dólares para comprar vacunas tiene el Ejecutivo. Y, sin modificar un ápice su estrategia, ayer realizó otros dos movimientos que agudizan aún más la huida de inversiones. El Senado envió a Diputados un proyecto de ley para modificar la ley de Defensa de la Competencia, para que el Estado intervenga aún más en los negocios que intentan realizar los privados. Y, como el Estado está sin recursos, la vicejefa de Gabinete, Cecilia Todesca, advirtió que no se descarta realizar una nueva suba de las retenciones a las exportaciones de granos.

Así, mientras se convoca a empresarios y sindicalistas para intentar un acuerdo de precios y salarios, al mismo tiempo se dice que las paritarias deben ser sin techo y las empresas deben subir salarios sin trasladar ese costo a precios. Y como nada de eso alcanza, ahora podrá haber otra suba en las retenciones, que ya fueron subidas por Alberto para la soja al 33% y para el trigo y maíz al 12%, pero por ley de emergencia económica esas tasas pueden tener una suba adicional de otros tres puntos.

Con eso, el mercado cambiario volvió a tener ayer otra jornada en ebullición, con los actores perfectamente divididos en dos partes. Los pequeños ahorristas, que deben enfrentar gastos cada vez más onerosos, se ven obligados a vender dólares guardados en el blue, por lo que la cotización de ese dólar estuvo decididamente hacia abajo, mientras que las cotizaciones de los dólares financieros libres, donde se mueven inversores grandes y empresas, volvieron a subir, obligando al Gobierno a desprenderse de bonos carísimos y a que se vayan más dólares de Reconquista 266.

Lo más complicado del caso es que ahora que el Gobierno usa al dólar, convencido de que con ese camino puede frenar la inflación (una movida que ya fracasó cien veces), el dólar tuvo ayer en el mundo otro movimiento al alza contra casi todas las monedas. Con el virus impactando en todas partes y con la vacunación avanzando muy lentamente, muchos inversores buscan refugio y optan por colocarse ahora en área dólar, a pesar de que varios expertos advierten que a lo largo de este año el billete verde va a seguir bajando, tal como ocurrió en el segundo semestre del año pasado.

Así, ayer, en el exterior, el dólar subió 1,1% en Brasil, 0,8% en México, 0,6% contra el euro, 0,5% contra el yen, 0,4% contra el chileno y 0,2% contra el yuan chino; y solo bajó 0,2% contra la libra. Mientras que en el mercado cambiario local el dólar turista subió 38 centavos, hasta $153,76, el oficial subió 23 centavos, hasta $93,19, el blue se desplomó $3, hasta $150 pesos y el mayorista subió 11 centavos, hasta $ 87,91. Hubo una dura caída de US$ 341 millones en las reservas del BCRA que ahora se quedó con US$ 39.133 millones. Con el dólar MEP subiendo 45 centavos hasta $149,84 y el contado con liquidación anotando un alza de 52 centavos hasta $152,27. Por lo que la brecha entre el oficial y el blue bajó al 61% y la del CCL y el mayorista saltó hasta el 73,2%. Y, medidos en pesos, la libra subió 44 centavos hasta 120,21, el real bajó 15 centavos hasta 16,20 y el euro bajó 46 centavos hasta 105,21.

Y a pesar de la suba que se está viendo en los precios y de esta presión cambiaria, que ya hace subir al dólar MEP 1,3% en cuatro días de febrero, la autoridad monetaria sigue sin tocar las tasas, y continúa haciendo crecer una verdadera bomba de tiempo, tal como pasó con Sturzenegger con las Lebac en tiempos de Macri. Ayer el Central de Miguel Pesce colocó otros $215.695 millones en Leliq al 38%, en tanto que los bancos siguieron pagando 37% por los plazos fijos.

Con esta situación, la decisión de los inversores locales sigue siendo de salida. Ayer hubo un buen volumen operado en bonos, con precios flojos y con el AL30 bajando hasta tener una TIR del 18,1%, pero el AL29 alcanzó una TIR del 18,8%, tanto que el riesgo país de Argentina volvió a subir, hasta 1.461 puntos básicos, el más alto de este año, 12,7 veces más alto de los 115 puntos del riesgo país de Perú, que ayer votó que sus legisladores pueden ser juzgados por la Justicia normal por casos de corrupción, a contramano de la protección que venían buscando.

A nivel global, con el presidente de Estado Unidos Joe Biden reclamando la liberación del líder opositor detenido por Putin y manifestándose en oposición a los regímenes opresores de Rusia y China, la Bolsa de Nueva York volvió a mostrar otra rueda claramente alcista, con sus índices anotando un aumento del 1,2%, con subas para varias empresas que incorporan nuevas formas de pago y con un nuevo derrumbe para los papeles que formaron parte de la presión especulativa de millennials contra fondos de inversión tradicionales de Wall Street. Detrás de eso, mientras Bolsonaro y Lacalle Pou se juntaron para buscar formas de apertura comercial, la Bolsa de San Pablo estuvo apenas abajo y la de México tuvo alguna mejora, amparada en precios de las commodities que sieguen muy altos.

El repunte del dólar no evitó que el petróleo siguiera aumentando, pero los metales preciosos y básicos y los granos mostraron un freno tanto en Chicago como en Rosario. Al tiempo que el panel de criptomonedas mostró a los especuladores partidos en dos, con bajas en casi todo el panel, pero con el bitcoin enarbolado, resistiendo, superando otra vez los US$ 37.300, luego de arrastrarse algunos días por la zona de los US$ 30.000.

Por último, así como los bonos argentinos no logran seducir a nadie, a pesar de prometer tasas a vencimiento kilométricas, la Bolsa porteña a sigue también completamente fuera de carrera en volumen, aunque los precios muestran algún tibio repunte. Con $773 millones operados en acciones y $2.120 millones en Cedears, la Bolsa subió 1,7%. En esto sobresalen dos cosas: la inversión en papeles extranjeros triplica a lo operado en papeles locales. Y dos, hoy se juega un día importante, porque se cierra otra etapa en el canje de deuda que intenta realizar YPF. Los analistas creen que no habrá default, ya que se especula que el 50% de los acreedores aceptará. Además, la petrolera no puede entrar en default: necesita financiamiento, si no llegan dólares no podrá desarrollar Vaca Muerta. Y sin Vaca Muerta, al Gobierno le quedarán solo los granos y la suba de retenciones, rogando que las cotizaciones no se caigan de acá a octubre, donde se jugará qué pasa con el poder político en Argentina.