Argentina no pagó: sin embargo, hay cosas que se pagan

23 de abril, 2020

 

Por Luis Varela 

 

Finalmente, una semana después de que el ministro de Economía, Martín Guzmán, dijera que “no tenemos ni tendremos en mucho tiempo” dinero para pagar”, Argentina efectivamente no pagó ayer los tres bonos ley New York que vencían (AA21, AA26 y AA46) y con esta decisión, por más que se haya planteado que la oferta de reestructuración estará abierta hasta el 8 de mayo, acaba de comenzar el tic tac definitivo de treinta días para que el país sea declarado en el noveno default de la historia.

 

Conocida la presentación de Guzmán hace una semana, los bonistas habían reclamado que la reestructuración debía ir acompañada con un plan económico para poder estudiar la factibilidad de la oferta, y mediante un pedido de la Security Exchange Commission de Estados Unidos, Argentina presentó el prospecto completo, donde se especifica que el país no tiene ni un centavo para pagar de más, ya que de otro modo se diseñaría una deuda no sustentable.

 

Entre las recomendaciones que hizo el FMI en su momento y que los bonistas reclamaron con insistencia, se sugirió que el país hiciera una oferta mejor y que bajara el gasto público excesivo que mantiene. De hecho, sobre una población de 45 millones de habitantes, hay 3,7 millones de empleados públicos.

 

Frente a eso, en todas las redes la población empezó a exigir que se pusiera un límite a los salarios públicos, por supuesto que no al de los maestros, enfermeros y médicos que tienen salarios inferiores a $80.000 pesos, pero si a 700.000 empleados nacionales, provinciales y municipales que reciben cada mes más de $120.000, ajustables por inflación. Con cierto reflejo, el gobernador de Córdoba Juan Schiaretti anunció que recortó su salario 45%. Y con un día de demora, debido a la explosión en las encuestas, el Jefe de Gobierno Horacio Rodríguez Larreta indicó que habrá una rebaja del 25% en los salarios de los tres poderes.

 

Hubo otra noticia que encendió todavía más los corazones: el Poder Judicial de la provincia de Buenos Aires se acaba de subir el sueldo
9%, retroactivo a marzo, haciendo que las redes ardan. Por eso, muchos recordaron esa frase punzante del Premio Nobel Bertrand Russell, quien afirmó que “las cuentas correctas poseen no solo la verdad sino la belleza suprema”.

 

Con toda esa cruel realidad de fondo, con el Banco Central emitiendo pesos a más no poder para cubrir con el 60% de esa impresión de billetes justamente los pagos de los gastos públicos (de hecho la autoridad monetaria lanzó a la calle 122 millones de billetes de $1.000 en el primer mes de cuarentena), ayer fueron justamente los que recibieron ese dinero los que salieron raudamente a comprar dólares, porque el poder adquisitivo de los pesos se deshace minuto a minuto.

 

Por eso ayer, mientras en el exterior el dólar siguió siendo tomado como refugio ( ya que subió 2,7% en Brasil, 0,4% en México, 0,5% contra el euro, 0,1% contra el yen y el chileno, pero bajó 0,3% contra la libra), el billete verde directamente voló en Buenos Aires.

 

El dólar turista subió 12 centavos hasta $88,96. El dólar oficial subió 9 centavos hasta $68,43. El blue saltó $ 3, hasta un récord histórico de $110 (pero con spreads más expandidos, ya que muchos arbolitos pagaban $95 para comprar y vendían a $ 15). Y con el BCRA perdiendo otros US$ 51 millones de las reservas, quedan US$ 43.736 millones, para intentar aplacar la estampida cambiaria. Pese a eso, el dólar mep subió $1,69 hasta $109,20. Y el contado con liquidación subió $1,92 hasta $111,09. Por lo que la brecha entre oficial y blue se estiró hasta el 60,7% y la brecha entre el ccl y el mayorista fue del 67,7%. Y, medida en pesos, la libra esterlina mejoró más, llegó a 81,64 en el valor oficial y a 131,23 en el blue.

 

Mucha de esta salida de pesos surgía, además de la cancelación de plazos fijos. Ya que por temor a un corralito, los ahorrista siguieron cancelando, a pesar de que se está pagando 26% anual, 34 puntos menos que la inflación estimada. Y atención: dentro de las líneas de crédito que está dando el Gobierno se anota a cada persona que recibe dinero y compra dólares: si lo hace queda bloquedo para operar en el ccl y se estudia incluso imposibilitarle la capacidad de transferir dinero al exterior.

 

Con semejante panorama de fondo, mientras se conocía que la provincia de La Pampa implementaba un impuesto adicional a los bancos y que se estudia hacer lo mismo a nivel nacional, también se divulgó que hay un proyecto de ley dando vueltas que pedirá evitar los ajustes por inflación en los balances, lo cual sería una nueva forma de colocar un impuesto adicional a las empresas.

 

Así, además de anotarse una mayor escapada del dólar, los bonos argentinos bajaron más y el riesgo país subió otros 150 puntos, hasta 3.846 unidades. En el mercado local muchos empresarios empezaron a preguntarle a la gente del Presidente cuál fue la medida positiva que tomó hasta ahora el ministro Guzmán.

 

Como fuere, empezó a verse en el exterior que hay fondos de inversión y pensión que están cambiando sus papeles abandonando determinados bonos argentinos para pasarse a bonos Par y Discount, ya que en esos títulos será mucho más difícil para el Gobierno conseguir una mayoría, y podrán trabar sin gran problema la reestructuración, por lo que todo irá directamente a los tribunales de Nueva York.

 

Así, el 80% de lo operado en bonos se transó en cinco papeles: AY24 27%, AY24X 23%, TO26X 20%, AA22X 8% y TC21X 2%. Y, con gran volumen, se agudizó la baja de los bonos y cada vez más inversores creen que el default es imparable. En los extremos se vio un salto para los bonos TC21Y y PARYX, con subas del 5% al 10% para los bonos TJ20X, BPLD, PAA0 y TJ20Y. Y un desplome del 5% al 15% para los bonos TJ20Z, AA25C, A2E2C, DICYX, TO23X, A2E2D, BDC28 y AC17.

 

En el mundo el petróleo siguió cotizando con valores delirantes, pero las Bolsas tuvieron más tranquilidad. Hubo subas del 2% al 2,8% en los índices de la Bolsa de Nueva York. Mientras que la Bolsa de San Pablo subió 2,2% y la de México la hizo 1%.

 

En el mercado bursátil porteño, con $428 millones operados, el índice Merval subió 1% en pesos, pero volvió a retroceder medido en dólares. El 80% de lo operado en acciones se transó en trece papeles: G.F. Galicia reunió el 26% e YPF el 12%. En los extremos hubo alzas del 4% al 13% para Morixe, Semino, Grimoldi, Valores, Consultatio y Loma Negra. Con bajas del 2% al 4% para Rigolleau, TGN, Havanna, Holcim, Dycasa, Ferrum y Cablevisión. Mientras que los ARD argentinos que cotizan en Nueva York estuvieron mixtos: subas del 1% al 8% para IRSA P, Globant, Bunge, Edenor, Ternium, Tenaris, Pampa E e YPF y bajas del 1% al 3,3% para IRSA I, Galicia, TGS, Macro y Cresud.

 

Finalmente, en commodities siguió el disloque. El petróleo sigue con un mercado completamente inestable: mostró US$ 9 como precio del barril WTI. Los metales preciosos se afirman: el oro subió 2% y la onza de plata mejoró 1,4%. Los metales básicos estuvieron mixtos: el aluminio ganó 2% y el cobre subió 1,7% pero el níquel bajó 1,8%. En Chicago hubo suba del 2,7% para el maíz, alza del 0,5% para la soja y baja del 0,7% para el trigo. En Rosario se vio suba del 3,5% para el maíz, alza del 2,5% para la soja y mejora del 0,8% para el girasol. Y hubo una fuerte suba del 3,3% para el bitcoin, con el ethereum como la cripto más beneficiada.

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