Moyano quiere bono de $20.000 y empresas piden emergencia

20 de noviembre, 2019

Pablo Moyano bono

Pablo Moyano, número dos del sindicato de camioneros que conduce su padre, Hugo, adelantó ayer que el gremio exigirá que se pague a sus afiliados un bono de fin de año de $20.000. La suma solicitada movió las aguas de un sector empresarial que reclama al Gobierno que se declare en emergencia la actividad del transporte de cargas.

 

“Nuestra organización gremial, para compensar el desfase que hubo, va a pedir un bono de $20.000 para fin de año, así los trabajadores no siguen perdiendo”, afirmó ayer Pablo Moyano, en declaraciones a FM La Patriada. Según el dirigente camionero, ese reclamo de una suma extra, habitual para el sindicato, “es prácticamente ya un derecho adquirido”.

 

El pedido de los camioneros, según Moyano, ya avanzó en algunas firmas. “Con algunas empresas ya lo firmamos, y con otras creo que para fin de año estará listo”, aseguró.

 

Los Moyano fueron los primeros en diferenciarse de la actitud de dirigentes de la CGT como el líder de UPCN Andrés “Centauro” Rodríguez, que aseguró que no reclamará un plus salarial en el cierre de 2019. En sus declaraciones de ayer, el secretario adjunto de los camioneros se refirió a los planteos de Héctor Daer, uno de los líderes cegetistas, quien señaló que no habrá un pedido generalizado al presidente electo, Alberto Fernández, de un bono para todos los trabajadores. “Lo habrá dicho por su organización gremial; no puede hablar en nombre de las demás”, advirtió.

 

“Los que reclamamos somos los que históricamente estamos en la calle y creo que, con el desastre que está dejando Mauricio Macri, con los aumentos permanentes de combustibles y alimentos, es necesario que haya un bono para la mayoría de la gente perjudicada”, subrayó el dirigente sindical, quien también se mostró a favor de revivir la ley antidespidos vetada por Macri en 2016. “Sería importante tenerla, al menos para los primeros meses antes de que se reactive la economía”, consideró.

 

El reclamo por el bono para los camioneros llega con los empresarios del sector, nucleados en la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (Fadeeac), embarcados en la búsqueda de que el Gobierno declare en emergencia a la actividad. Desde la entidad empresaria dijeron a El Economista que, “por el momento, no hay una posición respecto del tema” de la suma extra que solicitó Pablo Moyano, pero marcaron postura con un comunicado en el que reiteraron el pedido de emergencia, que ya habían hecho público hace quince días.

 

“Los aumentos en los costos son una constante, como consecuencia de las políticas monetarias y la fuerte presión tributaria. El futuro del transporte de cargas pende de un hilo, en un escenario crítico”, aseguró la entidad empresaria, que preside Mario Eliceche, en un comunicado en el que sostuvo que “es urgente declarar la emergencia en el sector”.

 

Fadeeac remarcó que la actividad está afectada por aumentos de combustibles e insumos y por “una presión fiscal que no da tregua” a los empresarios. “Los aumentos que el sector recibe no se pueden trasladar a tarifas inmediatamente, lo que provoca que se trabaje por debajo de los límites que hacen competitiva a la actividad. En ese escenario, Fadeeac reitera el reclamo de la urgente declaración de la emergencia económica”, planteó la entidad en su parte de prensa difundido tras las declaraciones de Moyano para reclamar el bono.

 

En su última estimación de costos para operar, Fadeeac remarcó que “desde la devaluación de agosto y la vuelta del cepo cambiario, los costos del autotransporte de cargas acumulan una suba del 15%”. Subrayaron que “combustible y personal” son “los rubros de más gravitación en el costo”.

 

La entidad empresaria ya había hecho el pedido de declarar la emergencia en una carta que dirigió, el 5 de noviembre, al ministro de Producción y Trabajo, Dante Sica. Según se advirtió en el comunicado de ayer, la emergencia permitiría “obtener mayor previsibilidad en el precio del combustible y la garantía de su abastecimiento, el acceso a financiamiento y la adaptación del régimen impositivo a la difícil situación que se atraviesa”.