El Economista - 70 años
Versión digital

lun 25 Oct

BUE 21°C

Versión digital

lun 25 Oct

BUE 21°C

El país necesita invertir US$ 25.000 M por año

Adelanto de los debates en el 14° Foro Latinoamericano de Liderazgo en Infraestructura.

07-06-2016
Compartir

Es sabido que la inversión en infraestructura requiere ingentes recursos financieros, pero también precisa de una cuidada planificación y la definición de líneas estratégicas de acción para poder cumplir con el objetivo de aprovechar la inversión para el desarrollo de las sociedades. A horas de que comience en Buenos Aires el 14° Foro Latinoamericano de Liderazgo en Infraestructura, Norman Anderson, presidente de CG/LA Infraestructure, dejó algunas precisiones sobre qué rol le asigna a la infraestructura en la región. El encuentro será del 8 al 10 de junio en el Alvear Palace Hotel, y la capital argentina será por primera vez sede del foro.

Lo primero que deben hacer los países latinoamericanos es distinguir entre la obra pública de corto plazo, de aquella que tiene un carácter más estratégico, basado en proyectos que tienen impacto real en el crecimiento económico, sostiene Anderson, y agrega que “Argentina debe elevar su inversión de US$ 5.000 millones por año en infraestructura y llevarla a US$ 25.000 millones”.

Frente a la realidad de América Latina, el experto recuerda que “los gobiernos deben diferenciar infraestructura de obra pública, porque deben focalizar la inversión del Estado en lo estratégico para la sociedad”. Por si quedaran dudas acerca de la diferencia conceptual entre esos términos, Anderson señala: “La infraestructura es un bien público y su impacto positivo sobre la sociedad se extiende por 20, 30 o más años, en cambio, una obra pública es un proyecto de corto plazo, con una ejecución promedio de 24 meses que genera un empleo transitorio”.

Mirada regional

En la actualidad Anderson asesora al gobierno de Michel Temer en Brasil y al de Enrique Peña Nieto en México. Destaca que el gobierno de Dilma Rousseff tenía 1.700 proyectos que consideraba estratégicos para el país, en tanto que Enrique Peña Nieto tenía 468 proyectos prioritarios. Sin embargo, la profusión de proyectos muchas veces termina conspirando contra la realización de los mismos. “Si se piensa en 1.700 proyectos simultáneamente como estratégicos, la dispersión de esfuerzos llevará seguramente a un fracaso, porque no se podrían cumplir todos los objetivos razonablemente”, sostiene el especialista.

Al respecto, Anderson considera que “los Estados deben focalizarse en lo estratégico y en el caso de Argentina, el país debería pensar en cómo se va a conectar con el mundo durante los próximos 20 o 30 años”. Otra forma de entender la diferencia existente entre proyectos de infraestructura y obra pública es verlo desde la mejora de la competitividad. “La infraestructura es necesaria para la competitividad de los países porque crea empleos directos, indirectos e inducidos y sus resultados no son financieros sino que generan negocios para la economía nacional y beneficios permanentes para la sociedad”, entiende el experto.

Valor estratégico

“Es necesario discernir entre los grandes proyectos que crean titulares en las noticias; los proyectos más pequeños que generan rápidos réditos políticos y rescatar aquellas iniciativas que tienen realmente valor estratégico, y para eso debemos evaluar qué impulso puede provocar una obra en el crecimiento económico de un país”, apunta.

Sin dudas, es un punto interesante, pero no pude dejar de considerarse el impacto económico y financiero de la infraestructura, dado que siempre requiere inversiones de importancia. Pero Anderson subraya que “incrementar la inversión en infraestructura de 1 o 2% del PIB a 4 o 5%, no sólo requiere de recursos sino de nuevas formas de pensar en la captura y de la organización de esos recursos”. En esa línea, y observando el desempeño de nuestro país, afirma que “Argentina, por ejemplo, recientemente ha estado invirtiendo en el orden de US$ 5.000 millones por año en infraestructura pero ahora necesita llevar su nivel de inversión a US$ 25.000 millones por año”.

Seguí leyendo

Enterate primero

Economía + las noticias de Argentina y del mundo en tu correo

Indica tus temas de interés