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Geopolítica

Xi Jinping y Putin reafirmaron su alianza contra Estados Unidos

El presidente de China, Xi Jinping, recibió a su par ruso Vladimir Putin en Pekín y juntos reafirmaron su ya histórica alianza contra Estados Unidos, país al cual calificaron como una agresiva potencia hegemónica que siembra el caos en todo el mundo.

Xi Jinping y Putin reafirmaron su alianza contra Estados Unidos
Damián Cichero 16 mayo de 2024

Que Estados Unidos y China se encuentran en una disputa global desde hace años no es ninguna novedad. Sin embargo, la reunión que mantuvieron este jueves en Pekín el presidente Xi Jinping y su par ruso Vladimir Putin podría terminar de confirmar que dicha competencia irá en ascenso. 

Como lo vienen haciendo desde tiempo atrás, este jueves Xi y Putin prometieron una "nueva era" de asociación entre los dos rivales más poderosos de Estados Unidos, a la que calificaron como una agresiva potencia hegemónica que siembra el caos en todo el mundo.

"Estados Unidos todavía piensa en términos de la Guerra Fría y se guía por la lógica de la confrontación de bloques, poniendo la seguridad de los 'grupos estrechos' por encima de la seguridad y la estabilidad regionales, lo que crea una amenaza a la seguridad de todos los países de la región", expresaron.

Sin dudas, desde Occidente podemos pensar que es un poco exagerada esta definición, aunque no es así en todo el mundo: tras su triunfo en la Guerra Fría, EE.UU. se convirtió en el hegemón del sistema internacional y, tal como han hecho las grandes potencias a lo largo de su historia, comenzó a sobre expandirse para asegurar su predominio. 

Justamente, este es uno de los principales argumentos de Moscú a la hora de justificar su guerra en Ucrania: en los 90, Washington prometió no expandir más la OTAN hacia Europa oriental.

Sin embargo, desde ese momento, pese a la buena voluntad de Rusia para mejorar los vínculos con Occidente, la OTAN, o mejor dicho EE.UU., líder indiscutido de la alianza gracias a aportar el 70 % de su presupuesto, se acercó cada vez más a la frontera rusa.

Así, en un principio, países que estuvieron bajo la órbita soviética, como Polonia o Hungría, se unieron a la OTAN, mientras que en los 2000 lo hicieron países que directamente pertenecieron al régimen del Kremlin, como Estonia, Letonia y Lituania. 

Desde ese momento, Rusia remarcó que una posible adhesión de Ucrania a la OTAN era una línea roja que ya no estaría dispuesta a tolerar: a través de esos territorios, Moscú sufrió quizás sus dos más importantes invasiones a manos de Napoléon y Hitler.

Por ello, en este mundo anárquico en donde cada país depende de sí mismo para sobrevivir, Putin decidió actuar. 

Desde Pekín, lejos de avalar la guerra, concuerdan en que Washington aún mantiene una mentalidad de "Guerra Fría" que, por ejemplo, terminó provocando a Rusia. 

Incluso, para muchos, el accionar de EE.UU. generó que Rusia y China, que deberían ser naturalmente enemigos por sus amplias fronteras y por disputarse la hegemonía regional en Asia, se terminaran convirtiendo en aliados por excelencia, tal como lo vienen demostrando los propios Putin y Xi desde hace años.

putin xii
 

Una histórica jornada para Moscú y Pekín 

En febrero de 2022, pocos días antes de que Rusia invadiera Ucrania, Xi recibió a Putin en el marco de los Juegos Olímpicos de Invierno, y ambos declararon una asociación "sin límites".

Y en esta oportunidad, reforzando esos lazos, Xi, de 70 años, y Putin, de 71, firmaron una declaración conjunta sobre la "nueva era", que proclamó la oposición a Estados Unidos en una serie de temas de seguridad.

Cabe recordar que la "línea roja" de China para EE.UU. es su constante intromisión en Taiwán, región que Pekín considera como una isla rebelde, pero que es de gran interés para Washington por ser el máximo productor de chips a nivel mundial. 

A esto se suma la ya conocida Guerra Comercial entre EE.UU. y China, que esta misma semana fue ampliada por Joe Biden: además de mantener los aranceles de la era Trump sobre más de US$ 300.000 millones en bienes chinos, los incrementó por un valor de US$ 18.000 millones sobre los productos que van desde vehículos eléctricos y semiconductores, hasta el acero, aluminio y minerales críticos, entre otros.

Por ello, siendo conscientes de que ambos enfrentan importantes desafíos por parte de EE.UU., Xi le dijo a Putin que "la relación entre China y Rusia hoy en día se ha ganado con esfuerzo, y las dos partes deben apreciarla y nutrirla".

"China está dispuesta a lograr conjuntamente el desarrollo y el rejuvenecimiento de nuestros respectivos países, y trabajar juntos para defender la equidad y la justicia en el mundo", agregó. 

Además, el líder chino le manifestó a su par ruso que los dos tienen la oportunidad de impulsar cambios que el mundo no ha visto en un siglo, lo que es un evidente desafío a la hegemonía liberal norteamericana. 

Por su parte, al elegir China para su primer viaje al extranjero desde que asumió su nuevo mandato, Putin dejó en claro cuáles son sus prioridades y la fortaleza de sus lazos personales con Xi.

La declaración conjunta fue descrita como una profundización de la relación estratégica. También se mencionaron los planes para intensificar los lazos militares y cómo la cooperación en el sector de Defensa entre las dos naciones mejoró la seguridad regional y global.

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