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Los uruguayos inician su ciclo electoral: apatía y un menú de "moderados" con algunos favoritos

Sólo en el Partido Nacional (PN), el Partido Colorado (PC) -ambos de centroderecha e integrantes de la coalición gobernante- y la opositora coalición de izquierda Frente Amplio (FA) habrá competencia, con cinco, seis y tres precandidatos, respectivamente.

Los uruguayos inician su ciclo electoral: apatía y un menú de "moderados" con algunos favoritos
Ismael Grau 28 junio de 2024

MONTEVIDEO.- Las cartelería en las calles, los repartidores de listas y los mensajes proselitistas en medios de comunicación anuncian que el próximo domingo 30 el Uruguay empezará su ciclo electoral con las internas partidarias aunque, por fuera de la militancia, el ciudadano común está ajeno a este clima de votación. ¿Es desinterés por la política? Un poco. Pero la explicación principal de ese escaso entusiasmo parece ser que los orientales tienen para elegir entre un menú de precandidatos sin gran carisma y, además, con recetas programáticas no tan distintas. 

Las elecciones internas de este domingo son obligatorias para todos los partidos (18), pero el voto para conformar los órganos deliberativos partidarios y elegir al candidato presidencial único de cara a los comicios nacionales de octubre es voluntario para los 2,8 millones de ciudadanos habilitados. Sólo en el Partido Nacional (PN), el Partido Colorado (PC) -ambos de centroderecha e integrantes de la coalición gobernante- y la opositora coalición de izquierda Frente Amplio (FA) habrá competencia, con cinco, seis y tres precandidatos, respectivamente. 

Sin embargo, durante prácticamente toda la campaña las encuestas de intención de voto han marcado algunos favoritismos, lo cual también le quita emoción a la contienda del domingo. 

"Todos son candidatos moderados", con "variantes un poco más de izquierda o derecha", y "no hay esfuerzos por diferenciarse", evalúa el politólogo Daniel Chasquetti. 

Álvaro Delgado, ex senador y quien hasta hace poco fue secretario de la Presidencia, lidera con comodidad la interna del PN. Se postula ofreciendo un "segundo piso de transformaciones", dando continuidad a la gestión del actual mandatario, Luis Lacalle Pou (impedido por la Constitución de aspirar a la reelección), aunque sin su magnetismo entre la gente. El Gobierno saliente ha enfrentado con relativo éxito la crisis de la pandemia -sin hacer confinamientos forzosos- así como una histórica sequía, pero carga con la mancha del caso de un funcionario corrupto cercano al presidente y el de un senador de primera línea que fue preso por pagar a menores por sexo. 

Si no hay sorpresas, la interna del FA la ganará Yamandú Orsi, un político que tiene para mostrar como experiencia de gestión el haber sido intendente (gobernador) de Canelones, el segundo departamento (provincia) en importancia del Uruguay. Su precandidatura, enarbolada en la idea de atacar algunos problemas sociales como la pobreza infantil, es apoyada por el ala moderada de la izquierda oriental y, con más visibilidad en las últimas semanas, por el expresidente José Mujica (2010-2015), una figura que mantiene un fuerte arrastre popular.

Andrés Ojeda perfila como vencedor en el PC, según las encuestas. Este abogado de 40 años es prácticamente un recién llegado a la política y se ofrece como la renovación en una colectividad que gobernó la mayor parte de la historia del país, pero que hoy tiene una base electoral muy reducida. 

Ni Delgado, ni Orsi ni Ojeda, ni quienes los siguen en sus respectivas internas partidarias, proponen giros en la política económica; todos propugnan el orden macro. También descartan cambios impositivos abruptos, aunque en algún caso prometen rebajas tributarias. En materia de reforma del Estado, los planteos más audaces implican suprimir algún ministerio. En el Uruguay actual no hay espacio para las motosierras.

Eso configura un escenario de estabilidad también para los argentinos y otros extranjeros que residen o hacen negocios en este país. "Uruguay muestra que puede ir a la izquierda o a la derecha, pero el rumbo sigue siendo el mismo... ¡Si pudo sobrevivir (con el ex líder guerrillero tupamaro) Mujica! No veo ningún problema con los candidatos", comentó recientemente en la revista local Búsqueda Walter Molano, economista jefe del banco de inversión estadounidense BCP Securities. 

Los distintos programas de gobierno proponen, con variantes, medidas más o menos específicas para hacer crecer la actividad económica y el nivel de empleo. El tener trabajo (el 9% de la población activa está desocupada) o un ingreso decoroso es un problema para muchos (uno de cada tres asalariados cobra menores a 25.000 pesos uruguayos al mes, equivalentes a unos US$ 625, poco para vivir en uno de los países más caros de la región). Pero la inseguridad -y en particular el aumento de los homicidios vinculados al narcotráfico- pasó a ser un tema inquietante, que desafiará al próximo Gobierno. 

Después de la instancia del próximo domingo, el ciclo electoral en el Uruguay continuará con los comicios nacionales del 27 de octubre y un casi seguro ballotage el último domingo de noviembre. Según las encuestas, avanzarían hasta allí Delgado -apoyado por el PC, Cabildo Abierto y el socialdemócrata Partido Independiente, que hoy integran el actual Gobierno de coalición junto al PN- y Orsi. El nuevo presidente debe asumir el 1° de marzo de 2025, en un mandato de cinco años.

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