Temor a la inflación

Fantasmas nominales de los 70: en Argentina (y en el mundo)

Algunos creen que Argentina va camino a un Rodrigazo y otros, que el mundo va camino a una "estanflación" como en los '70

Guzman-y-Yellen
24-10-2021
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No solo Argentina se enfrenta a sus fantasmas nominales del pasado, como el Rodrigazo

En el mundo, algunos están agitando fantasmas del pasado, como lo estanflación (stagflation, en inglés) o incluso la hiperinflación. Los memoriosos creen que el mundo va camino a una crisis como la de los '70. Hay algunos elementos en común, como la suba en los precios de la energía. Los desequilibrios fiscales generados por la pandemia y una suba, moderada por ahora, en la tasa de inflación están detrás del regreso de esos fantasmas. 

Otros estimulan esos fantasmas, sin demasiados argumentos detrás. Quizás sea por estrategia. “La hiperinflación lo cambiará todo. Está sucediendo”, dijo el CEO de Twitter, Jack Dorsey, el fin de semana. En Twitter, obviamente. Con una tasa de 0,4% mensual en septiembre en EE.UU., parece demasiado lo de @jack. ¿O acaso quiere fogonear la criptodemanda?

La solución a la inflación de los '70 fue una política monetaria muy dura, a mano de Paul Volcker, que desinfló los precios, aunque con altos costos para el empleo. 

Las autoridades están muy atentas a la inflación. Nadie cree que “un poco de inflación hace bien” (tampoco endilgan el fenómeno a la codicia empresaria). Saben que hay que evitar que la inflación se instale y empiece a guiar las expectativas. El foco no está en los Felettis de este mundo sino en los banqueros centrales y en los ministros de Economía. 

Por ahora, la tesis central es que la suba en los precios se trata de un fenómeno transitorio generado por shocks sectoriales y logísticos y que, en caso de que sea menos transitorio de lo que se piensa, será necesario apelar a la política monetaria. Janet Yellen, secretario del Tesoro de EE.UU., dijo ayer que la inflación anualizada, hoy en 5,4%, tenderá a bajar hacia mediados de 2022. “No vamos a perder el control de la inflación”, ratificó.

Algunos países ya han comenzado a subir tasas y otros todavía, como EE.UU. esperan. Una suba de tasas demasiado repentina puede afectar la recuperación también.

“Prevemos que la inflación anual en las economías avanzadas llegue a un máximo promedio de 3,6% en los últimos meses de este año para luego invertir esta tendencia en el primer semestre de 2022 y situarse en un 2%, un nivel congruente con las metas de los bancos centrales. El aumento de la inflación será mayor en los mercados emergentes, donde llegará al 6,8% promedio para luego ceder a un 4%”, dijeron Francesca Caselli y Prachi Mishra del FMI. “Las autoridades económicas deben encontrar un delicado equilibrio entre no apresurarse a estimular la recuperación y estar dispuestos a actuar con rapidez”, agregaron. El riesgo está ahí, pero no parece tener la urgencia que muchos le asignan.

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