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Sensación de vuelo de perdiz: el mercado tuvo un mal día

La recesión está castigando en exceso a las familias y las protestas se hacen sentir. Para ser clase media hay que ganar más de $ 1,1 millón. A eso se sumó un mal dato de inflación en EE.UU., que hizo subir sus tasas y complicó a todos los mercados.

Casi no hubo negocios en la Bolsa de Buenos Aires: apenas se operaron $12.059 millones en acciones.
Casi no hubo negocios en la Bolsa de Buenos Aires: apenas se operaron $12.059 millones en acciones. .
Luis Varela 10 abril de 2024

Lentamente, las cosas se van complicando. Y no solo hay problemas fronteras adentro, sino que también comienza a haber viento más en contra en el exterior. Y para esta Argentina tan debilitada que quedó tras años y años de políticas económicas equivocadas, la situación se colocando en un nivel de tanta tensión que, como botón de muestra, solo basta decir que según la Dirección de Estadísticas de CABA, para ser clase media, sin alquilar, una familia tipo debe haber tenido en marzo un ingreso superior a los $ 1.157.084 (alquilando deberían ser más de $ 1.400.000). Además de la ola de movilizaciones que se vieron nuevamente por todas partes.

Y esta luz amarilla que se siente en la piel de cada día se va encontrando además en ya un cúmulo de economistas pro mercado, que arrancaron en diciembre apoyando a Javier Milei con las dos manos, pero ahora dudan, porque ven que la forma de ajuste que se va realizando recae sobre todo en la gente que no puede defenderse: la política y los grandes gremios se resisten a cualquier cambio estructural, impiden que los grandes gastos estatales no se toquen, y los que menos tienen terminan siendo los más perjudicados. 

Y esta situación llega con una advertencia: Cristian Buttie, de la Consultora CB, dijo que a cuatro meses de la gestión Milei "hay un factor emocional y de esperanza en la población, la convicción de que estamos mal pero vamos bien. Pero la gran pregunta es cuánto va a durar la paciencia en la gente, ya que si la inflación pega un rebote la confianza se puede diluir, y el punto de inflexión puede ser junio". 

Este no es el primer aviso: ya habló Miguel Ángel Broda, el estudio de Orlando Ferreres advierte que en este momento se está desarrollando una estrategia de corto alcance y hasta el analista financiero y director de Mercados Argentinos (BYMA), Claudio Zuchovicki, expresó que una conflictividad política podría frenar la caída de la brecha cambiaria y poner el dólar nuevamente en subida.

Miguel Angel Broda
Miguel Angel Broda

En este momento, mientras el presidente Milei está realizando diferentes actividades en EE.UU. y Europa, el equipo de Gobierno está trabajando intensamente para lograr acuerdos suficientes como para que una nueva tentativa de ley bases, con ajuste fiscal, reforma laboral y blanqueo sea votado en el Congreso. 

Con ese objetivo, el jefe de Gabinete Nicolás Posse y el ministro del Interior Guillermo Francos incluso recibieron a los popes de la CGT en Casa Rosada. Ya habían realizado algo parecido con algunos Gobernadores. Mientras tanto, el kirchnerismo despliega su estrategia para que este nuevo intento sea también dado de baja y que en Diputados se termine de bajarle el pulgar al DNU de Milei, con el que la Corte Suprema se lavó las manos ("todo esto tiene que definirlo la política", dijeron los jueces).

Además de toda esta coyuntura, se conoció un dato complicado en la economía norteamericana. El IPC en marzo subió 0,4% en EE.UU. en el mes y un 3,5% año a año, contra estimativas de un aumento mensual de un 0,3% y un 3,4% año a año. 

Este cambio de tendencia elevó las tasas largas norteamericanas al mayor nivel de este año, convenció a los inversores de que tardará todavía más tiempo la tan esperada baja de tasas de la Fed, y en consecuencia Wall Street profundizó su rojo de los últimos días, generando preocupación en todos los mercados.

Y como si esto fuera poco, la tensión en Medio Oriente sigue creciendo. Israel mató a hijos y nietos del máximo líder de Hamas, hay mayor tensión con Irán, y detrás de eso el precio del petróleo volvió a empinarse, con el barril de crudo en Europa nuevamente por encima de los US$ 90: "Si Irán ataca desde su territorio, Israel reaccionará y atacará a Irán", dijo el ministro de Asuntos Exteriores israelí, Israel Katz, y eso gatilló todos los precios de la energía.

Con todas esas señales, la reacción que tuvo el mercado argentino fue claramente negativa. A apenas dos o tres semanas de empezar a liquidarse la cosecha gruesa (que deberá generar una fuerte abundancia de dólares y en consecuencia una debilidad en el precio de la divisa), los dólares libres dejaron de bajar, ya que son cada vez más los inversores que se preguntan si este ajuste de Milei puede llegar a ser sostenible en el tiempo. 

Todos se preguntan si este superávit financiero logrado en el arranque es temporal, por licuación y postergación de pagos, y se termina convirtiendo en un vuelo de perdiz. 

De ahí que junto con el cambio de humor en el mercado cambiario hubo baja para los bonos, suba para el riesgo país y también precios para abajo en la Bolsa, casi sin negocios, y con caída en bloque para los ADR argentinos que cotizan en Nueva York.

Para entender bien lo que está sucediendo debe decirse que ni bien se difundió el mayor dato de inflación de EE.UU., las tasas largas norteamericanas subieron y se aplanaron aún más: se pagó 5,2% anual a 1 año de plazo, 4,6% a 5 años, 4,6% a 10 años y 4,6% a 30 años. 

"Se vuelve más difícil para el Fed defender el corte de las tasas en breve", dijo Chris Zaccarelli, director de inversiones de Independent Advisor Alliance. Y con este mayor premio en las tasas de la Reserva Federal, en el exterior el súper dólar subió contra todo: 1,3% en Brasil y Chile, 1,1% contra el euro y la libra, 0,8% en Japón, 0,3% en México y 0,1% en China. Y solo para entender el cuadro debe decirse que en Japón no había un dólar tan alto desde 1990.

En el mercado cambiario local también hubo impacto. Con el dólar exportador anclado en $ 938,10, el BCRA compró US$ 110 millones en el mercado, pero al final del día la autoridad monetaria sólo pudo sumar reservas por apenas US$ 4 millones. Y detrás de eso el dólar blue siguió sin cambios a $1.000, pero el  Senebi subió $3,56 hasta $1.048,91, el MEP bajó 89 centavos hasta $999,46 y el contado con liquidación subió $3,73 hasta $1048,91. Por lo que la brecha entre el oficial y el blue fue del 10% y la del CCL con el mayorista fue del 21%.

Con un clima negativo para los bonos, este jueves la Secretaría de Finanzas ofrecerá en una licitación una combinación de instrumentos del tesoro nacional. Los inversores podrán tomar posición en una letra del tesoro nacional capitalizable en pesos con vencimiento 14 de octubre de 2024 (s14o4 - nueva), en una letra del Tesoro nacional capitalizable en pesos con vencimiento 28 de febrero de 2025 (s28f5 - nueva), en un bono del Tesoro nacional vinculado al dólar estadounidense cero cupón con vencimiento 30 de junio de 2025 (tzv25 - reapertura) y en un bono del Tesoro nacional en pesos cero cupón con ajuste por CER vencimiento 15 de diciembre de 2025 (tzxd5 - reapertura). 

Según como están las cosas, con tasas tan negativas en los bancos, se espera una elevada demanda por las Lecap, ya que parece estar esperándose una probabilidad importante a una nueva baja de tasas por parte del BCRA. Con todo ese marco, y con menos negocios, los bonos argentinos bajaron 3% nada menos que, por lo que el riesgo país subió 56 unidades, hasta 1.276 puntos básicos, alejándose nuevamente de la zona en la que el país podría llegar a tener nuevamente acceso a los mercados voluntarios de crédito.

Pero el pesimismo también inundó a los papeles privados. Con la inflación, con tasas más altas y con dudas sobre la Fed, hubo una nueva rueda en rojo en la Bolsa de Nueva York: el Dow bajó 1,1%, el S&P cedió 0,9% y el Nasdaq achicó 0,8%. Y detrás de eso, la Bolsa de San Pablo bajó 1,4% y la de México cayó 1,6%.

Y lo que ocurrió en el mercado bursátil local fue bastante parecido, a lo que se agregó que casi no hubo negocios. Con $12.059 millones operados en acciones y $6.897 millones en Cedears, la Bolsa de Buenos Aires bajó 1,5%. En tanto que los ADR argentinos que operan en Nueva York mostraron una suba del 3,6% para Despegar, pero luego bajas en bloque del 1% al 4,5% para Loma Negra, IRSA, Francés, Macro, Central Puerto, Supervielle, TGS, Edenor, Pampa E, Cresud, Telecom, YPF y Mercado Libre.

Con todo este mar de fondo, las materias primas reflejan que la tensión es grande. El petróleo subió 1,2%, los metales preciosos estuvieron hacia abajo por la suba de las tasas norteamericanas, los metales básicos actuaron mixtos, los granos tuvieron un buen día para e maíz y una mala rueda para la soja en Chicago, y recuperó valor el Bitcoin, que repuntó apenas 1,1% con panorama mixto para el resto de las criptomonedas.

Este viernes sale el índice de inflación que mide el Indec. El grueso de las consultoras lo ubican entre 12% y 13%, con un mínimo descenso contra el IPC de febrero. Ya comenzaron a aparecer consultoras privadas como EcoGo que estima una inflación de abril en 9,8%, por lo que el proceso de desinflación podría seguir. Pero será decisivo lo que ocurra en el Congreso. Otro revés de la política y de los gremios, resistiendo a que Argentina cambie la matriz de gasto del Estado puede apagar las luces de la fiesta libertaria antes de lo que muchos pudieron haber imaginado.

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