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Preocupan los bonos y el dólar, pero la Bolsa brilla

En medio de la negociación con el FMI y el pago de cupones, los bonos bajan más y el riesgo sube al peor nivel de Milei. Pero las acciones argentinas suben.

Luis Varela 08 enero de 2024

Como si se vivieran realidades diferentes, el mercado financiero argentino tuvo una mala jornada en el sector cambiario y un mal resultado con los bonos argentinos y con el riesgo país, pero una rueda para el jolgorio en la Bolsa de Buenos Aires, que sigue emergiendo sobre un mundo bursátil que no logra salir de territorio en rojo en lo que va de 2024.

La notoria diferencia entre papeles privados y el resto de las variables, con algunas acciones que lograron saltar hasta un escalofriante 18%, está absolutamente ligada a lo que va ocurriendo con el DNU en la Justicia, con el DNU y la ley ómnibus en el Congreso y con la eterna renegociación con el FMI, que ayer tuvo un capítulo nuevo, esta vez con un Presidente que pretende hacer un ajuste incluso más duro que los pedidos habituales del organismo multilateral.

Este lunes, además, hubo una mala noticia que en definitiva pareció algo bueno: la inflación porteña fue del 21,1% en diciembre y del 198,4% el último año (llegó a su récord desde 2012), cuando la mayoría de los estudios privados hablaban de más del 25%. 

La situación que se está dando desde que comenzó el año es bastante particular, porque muchos centros de compras se habían "pasado de rosca" con los precios, los niveles de consumo anotaron una fuerte baja de más del 20% y algunos lugares tuvieron que empezar a dar descuentos o directamente a bajar los precios para que los compradores volvieran, como pasó de hecho en algunas marcas de combustible en diversas estaciones de servicio.

El tema del día también estuvo muy ligado a la reunión que finalmente se hizo en Casa Rosada entre el ministro Luis Caputo y el jefe de Gabinete Nicolás Posse con los dos enviados del FMI. La idea, según parece, es reflotar el acuerdo que estaba caído, ya que Javier Milei propone un ajuste mayor al pedido. Y de esa conversación depende de la liberación de unos US$ 3.800 millones que le trabaron a Sergio Massa en noviembre por romper todos los acuerdos.

Otro de los temas que movieron los ábacos de todos fue la evolución de las reservas. Mientras la inflación va carcomiendo el ritmo más lento que están llevando los dólares oficiales, las compras de dólares que realiza el BCRA son más bajas cada día. Este lunes, por ejemplo, a pesar de tener un dólar exportador a $ 952,40, la cantidad de divisas que compradas fue de sólo US$ 73 millones. Y, además, por transferencias de dólares del BCRA al Tesoro para el pago de vencimientos de bonos en dólares, Reconquista 266 terminó perdiendo reservas por US$ 889 millones.

Este martes será un día en el que muchos inversores apretarán la tecla F5 en sus computadoras o actualizarán las pantallas de sus celulares, ya que el Gobierno debe pagar US$ 1.450 millones por el cupón semestral de los bonos que surgieron en la última reestructuración de deuda que hizo Martín Guzmán en agosto de 2020.

Los dólares libres pegaron un salto, rozando el récord nominal histórico de $1.200, mientras que los bonos se hundieron al peor nivel desde que está Milei, con el riesgo en el mayor nivel desde que está el líder libertario, pero la Bolsa porteña brilla, a su mejor nivel desde julio de 2018, como si todo estuviera viento en popa.

Mientras estos tiempos intensos se viven en Argentina, a nivel global hubo notables variantes en los precios de las commodities, y a todos los Bancos Centrales grandes recalculando sus expectativas para ver si los grandes bloques económicos irán a una recesión o si se podrá lograr un aterrizaje suave de las economías.

Con ese contexto, se mantuvieron quietas las tasas largas de EE.UU.: se pagó 4,8% anual a 1 año de plazo, 3,9% a 5 años, 4% a 10 años y 4,1% a 30 años. Con eso, en el exterior el dólar subió 1,8% en Chile y 0,2% en China, no cambió en Brasil, pero bajó 0,1% contra el euro, 0,3% contra la libra y el mexicano y achicó 0,4% contra el yen.

A nivel local el mercado cambiario se puso aún más tenso. Con menos compra de dólares de parte del BCRA (y un tipo de cambio oficial que va perdiendo ventaja competitiva) y la salida de reservas por vencimientos de bonos que van llegando, el dólar blue saltó $25 hasta $1.050, el Senebi saltó $51,95 hasta $1.193,04, el MEP saltó $33,36 hasta $1.142,59 pesos y el contado con liquidación saltó $51,90 hasta $1.196,49. Por lo que la brecha entre el oficial y el blue fue del 22% y la del CCL con el mayorista trepó  hasta 47%, desde el 10% de los primeros días con Milei en la Casa Rosada.

También inquieta bastante la conversación que inició el ministro de Economía con los directores de los Fondos Comunes de Inversión para proponerles un canje supuestamente voluntario de los bonos que vencen en 2024, y no es un tema menor ya que esa masa de vencimientos medida en dólares es una enormidad equivalente a US$ 70.000 millones dejados enteritos por Guzmán, Silvina Batakis y Sergio Massa, todo firmado con el tilde de Alberto Fernández.

Frente a ese gran desafío, este lunes, con pocos negocios, los bonos argentinos retrocedieron otro 2% al menor nivel desde que está Milei y el riesgo país subió 51 unidades, hasta 2.049 puntos básicos, también el mayor nivel desde que está Milei. Son tantos los desafíos que la temperatura general del paciente va subiendo.

Entretanto, el mundo sigue atentamente lo que pasa en distintos lugares con el empleo y la inflación. Están por conocerse nuevos números de la economía de EE.UU. y los toros ambiciosos están convencidos de que la Fed no tendrá otra alternativa que empezar a bajar su tasa base en marzo (a pesar de lo que dicen muchos especialistas y a pleno los directores de la Reserva Federal). La cuestión es que el tablero sigue sonando favorable y hubo otro día positivo en la Bolsa de Nueva York, con suba del 0,6% para el Dow, alza del 1,4% para el S&P y mejora del 2,2% para el Nasdaq. Al tiempo que se anotó un avance del 0,3% en la Bolsa de San Pablo y una baja del 0,1% en la de México.

Pero lo ciertamente desquiciante es el buen humor del mercado bursátil local. Con $23.316 millones operados en acciones y $23.224 millones en Cedears, la Bolsa de Buenos Aires subió otro 4,7%. Mientras que los ADR argentinos en Nueva York mostraron subas del 1% al 5% para Supervielle, Mercado Libre, Bioceres, Pampa E, IRSA, Telecom, Francés y Cresud. Sin bajas para destacar, algo excelente.

Pero en el panel de commodities no hubo buenas nuevas para la Argentina. Vaca Muerta necesita un barril de petróleo internacional de al menos US$ 65, y ayer -a pesar de la guerra de Medio Oriente y por cambios en los movimientos de Arabia Saudita- se vio un derrumbe del 4,7% para el petróleo, con la variante WTI a US$ 70,50 y el Brent a US$ 76, inquietando al mundo petrolero que vive del fracking, más costoso que los pozos saudíes o rusos.

Debajo de este bajón petrolero hubo también otros números que hicieron girar la cabeza. Los metales preciosos estuvieron nuevamente débiles, los metales básicos actuaron mixtos y para mal de la Argentina hubo una baja generalizada para los granos tanto en Chicago como en la Bolsa de Rosario, con el trigo hundiéndose 3,4% en EE.UU. y 6,3% en Argentina.

Es de tal tamaño la desconfianza general sobre lo que puede venir en las economías, en las monedas y en los balances de las empresas, que muchos inversores arriesgados eligen salir de todo tipo de posiciones y se animan a tomar posición en criptomonedas, por lo que este lunes hubo un salto del 8,1% para el Bitcoin con rebotes de hasta el 10% para el resto los valores del panel.

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