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La Fed subió la tasa y hubo sorpresa por la letra chica

Jerome Powell puso la tasa corta en el nivel más alto desde 2008. Y advirtió que habrá más. Eso hizo subir el dólar global y afectó a Wall Street.

La decisión de la Fed tuvo un efecto inmediato en todas las variables.
La decisión de la Fed tuvo un efecto inmediato en todas las variables.
Luis Varela Luis Varela 22-09-2022
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Tal como se esperaba, no hubo novedad en cuando a la suba de la tasa corta que determinó ayer la Reserva Federal, que significó un incremento de 75 puntos básicos, situándose desde ahora en 3,25% anual, el nivel más alto desde la crisis de 2008, pero sí hubo sorpresa en la letra chica que entregó el titular del organismo Jerome Powell al anunciar el encarecimiento del costo del dinero.

Por un lado debe decirse que la decisión de la Fed fue unánime, votada por los 18 integrantes del organismo, pero lo que más temor causó fue el detalle que acompañó al anuncio: se dijo, sin ambigüedades, que la inflación sigue alta, que se mantiene un desequilibrio entre oferta y demanda, y que el objetivo del organismo es bajar la inflación anual de 8% a 2%, como prioridad, aunque haya en los próximos meses algunos problemas en el mercado de trabajo, ya que se espera una recesión, no larga, pero recesión al fin.

Y la Fed completó el informe diciendo que habrá más subas de tasas en los próximos meses con más venta de bonos del Tesoro y de papeles hipotecarios en el mercado, con el objetivo de retirar los dólares sobrantes que se arrojaron al mercado a lo largo de los dos años de pandemia de Covid y con la extensión por la invasión de Rusia a Ucrania. Este detalle convenció a los analistas que las tasas largas irán a la zona del 5% y hubo más gente que llegó a decir que efectivamente pueden llegar al 9% anual, lo que sería un golpe durísimo para las bolsas, los endeudados y los mercados emergentes, como Argentina.

Esa decisión de la Fed tuvo un efecto inmediato en todas las variables. Por lo pronto, se invirtieron las tasas largas de los bonos de EE.UU., ya que se pagó 4,1% anual a 1 año, 3,7% a 5 años, 3,5% a 10 años y 3,5% a 30 años. Y con esto en el exterior el súperdólar, que está en su mayor nivel en veinte años, se subió más al trono, ya que saltó 1,3% contra el euro, 1% contra la libra, 0,5% contra el real, 0,4% en Chile y 0,2% contra el yen, y no cambió en México.

Justamente la moneda más afectada fue el euro, no solo porque la situación económica de Europa es más débil que la de EE.UU., sino porque está por llegar el invierno (ayer comenzó el otoño boreal), no tienen ni gas ni petróleo, y Putin se lanzó hacia una nueva arremetida, ya que sus tropas están retrocediendo contra las ucranianas. El líder ruso decidió enviar civiles a la guerra, hubo manifestaciones con detenidos, y promoverá que se hagan referéndums de adhesión a la soberanía rusa sobre Donetsk, Luganksk, Zaporiyia y Kherson, por lo que reclama toda la costa íntegra de Ucrania sobre el Mar Negro, lo que suscitó un fuerte rechazo internacional, incluso con amenazas nucleares del líder ruso que se va cada vez más arrinconado.

El euro, muy  afectado

Por esa situación, y a apenas tres días de la elección presidencial en Italia, el euro se hundió al menor valor de toda su historia. En algún momento no demasiado lejano 1 euro llegaba a valer más de 1,16 dólares, mientras que ahora la moneda común europea vale algo menos que la norteamericana. Y la tensión en toda la Unión Europea está haciendo que las tasas a 10 años de los países más débiles trepen cada vez más: en Italia ya subió a 4,1% anual y en Grecia se superó el 4,4%.

Este generalizado corrimiento hacia el dólar volvió a tumbar a los índices de la Bolsa de Nueva York, que cayeron ayer otro 1,7%, con bajas menores en las bolsas latinoamericanas: San Pablo bajó 0,5% y México cedió 0,2%. En tanto que la Bolsa de Buenos Aires achicó 0,7%, con $2.533 millones operados en acciones y $4.205 millones en Cedears. Pero lo más grave se vio en los ADR argentinos que operan en Nueva York, que bajaron en bloque entre 2% y 5,3%, con  Central Puerto, YPF, Cresud, Despegar, IRSA, Galicia, Supervielle y Edenor entre las más afectadas.

Otra suba del dólar

Obviamente, este mayor descenso de los ADR que el índice MerVal estuvo ligado a la debilidad del peso, ya que ayer volvieron a subir casi todos los dólares locales. Con intervención oficial en la parte final del día, el dólar blue cerró sin cambios a $287, pero el Senebi subió $1,35 hasta $304,24, el MEP saltó $3,68 hasta $298,78 y el contado con liquidación saltó $2,68 hasta $305,57. Por lo que la brecha entre el dólar oficial y el blue fue del 90% y la del CCL con el mayorista fue del 111%.

Detrás de esta suba de los dólares financieros libres, que prosiguió porque continuó muy firme la liquidación de soja con el dólar a $200, puso en evidencia dos números preocupantes. Por un lado se pagó el vencimiento de un bonos, también se perdió valor por la persistente devaluación del yuan (que afecta al swap en esa moneda que tiene el BCRA), pero ayer -a pesar de las ventas de soja- el Banco Central perdió US$ 738 millones en las reservas, lo cual generó preocupación, a pocos días de terminar este jubileo, y además el BCRA  chupó depósitos de los bancos por $67.300 millones en Notaliq a seis meses. Por lo que su deuda ajustable con el sistema financiero ya supera los $8 billones.

Y el tema no es menor, porque octubre y noviembre no tienen vencimientos muy abultados, pero en diciembre hay una gran cantidad de bonos que deben pagarse. Y además finaliza el plazo para darle los dólares a las empresas que durante los últimos seis meses se fueron autofinanciando con dólares, con la promesa de que una vez superado el invierno se le entregarían dólares a $144,  como se hace naturalmente con las importaciones, que están cada vez más acotadas.

Los bonos más débiles

Por supuesto, todo este cuadro de situación vuelve a debilitar el precio de los bonos, que ayer tuvieron un descenso promedio cercano al 2%, por lo que el riesgo país volvió a crecer, colocándose muy cerca de los 2.400 puntos, que retrocedió apenas en la última media hora de negocios por la intervención oficial para tranquilizar algo las aguas.

La situación de fondo trae aparejado otro interrogante. Si se cumple el pronóstico de que la tasa a 10 años de EE.UU. se llega a acercar al 5% anual, con un súper dólar aún más fortalecido, los analistas esperan que las materias primas empiecen a perder valor, lo cual es malo para los países que producen esos productos. Por ejemplo ayer, a pesar de la amenazas de Putin, el petróleo bajó 0,4%. Hubo una fuerte debilidad para los metales básicos, con el aluminio cayendo notablemente por temor a una recesión más larga que lo esperado. E incluso los granos tuvieron precios mixtos: tanto en Chicago como en Rosario el trigo mostró subas, pero el maíz y la soja anotaron nuevos descenso y se alejan de máximos.

¿Para dónde va el mercado? A nivel internacional se teme que Wall Street anote una baja adicional del orden del 20%. Y a nivel local todos están empezando a comprobar que la inflación en septiembre viene otra vez muy firme, con los alimentos volando. 

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