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Hay más dólares líquidos, pero la confianza sigue seca

Hay menos daño por el Covid y por la guerra en Ucrania y las commodities empezaron a bajar de su cumbre

La semana pasada el dólar MEP bajó 5,3% y el contado con liquidación declinó 5,5%
La semana pasada el dólar MEP bajó 5,3% y el contado con liquidación declinó 5,5% Archivo
Luis Varela 04 abril de 2022

Tras el Covid y por la guerra en Ucrania, en lo que va de 2022 las materias primas alcanzaron precios siderales, en algunos casos los más altos en diez años y en unos pocos valores esenciales cotizaciones jamás vistas. 

Sin embargo, esos indicadores claves de la economía mundial hicieron cumbre hace cuatro semanas. Desde el 10 de marzo en adelante comenzaron a retroceder, por lo que puede aparecer un indicio de giro en los términos de intercambio.

Sólo por tomar algunos valores clave, puede decirse que el petróleo retrocedió de US$ 125 a US$ 99, la soja Chicago bajó de US$ 623 a US$ 581, el aluminio declinó de US$ 3.845 a US$ 3.441. El oro bajó de US$ 2,043 a US$ 1.923. Y luego de haber caído de US$ 68.500 a US$ 33.000, el Bitcoin resucitó hasta cotizar ahora a US$ 46.400.

¿Qué está pasando? Algunos analistas advierten que el daño que produce el Covid-19 está en un claro retroceso. Con ceguera en China (ya que no da datos de enfermos y muertos, pero si confina grandes ciudades por presuntos rebrotes de la enfermedad), la cantidad de decesos mundiales por el corona virus acaba de bajar verticalmente: desde 115.000 muertos por semana en abril pasado, en la última semana hubo "apenas" 28.000 fallecidos en todo el planeta. Eso también se siente en Argentina, tanto que se decidió quitar barbijos y la apertura de todas las fronteras sin PCR obligatorio. Por supuesto nadie sabe si esto es definitivo, pero la última foto muestra esa clara mejoría.

La guerra de Ucrania

Por otra parte, sin que nadie pueda saber qué cosa hará Vladimir Putin en los próximos cinco minutos, también hay señales de que el ejército ruso está en retroceso en Ucrania. Provocó un daño descomunal, convirtiendo a ciudades en cenizas, cuando el líder ruso había iniciado su aventura diciendo que lo hacía para cuidar a los ucranianos de un gobierno nazi. Por lo que esta marcha atrás del ejército ruso puede ser circunstancial, pero es lo que se ve en este momento.

Por supuesto, a pesar de las bajas que tuvieron las materias primas en las últimas cuatro semanas, las subas en lo que va del año son estrambóticas y generaron en un cúmulo de países las mayores marcas de inflación anual de las últimas cuatro décadas, colocando al mundo en una importante desaceleración, que puede derivar en una estanflación, si no llega a ser recesión, como está ocurriendo en Japón desde hace por lo menos dos trimestres.

Dólares y commodities

Con foco en los productos que habitualmente se ofrecen justamente desde Rusia y Ucrania (grandes proveedores de granos, petróleo, gas y metales básicos), las subas que se acumulan en las materias primas en lo que va de 2022 son todavía asombrosas. El níquel sube 59%, el petróleo 32%, el girasol y el trigo de Rosario 25%, el aluminio 23%, la soja Chicago 19%, el maíz y la soja de Rosario 15%. Y bastante más abajo hay una suba del 6% para la onza de plata, un avance del 5% para el sorgo rosarino, un aumento también del 5% para el oro y el cobre y una baja del 1% para el Bitcoin, que últimamente muestra gran volatilidad, con rebote y dudas.

La suba y freno de las materias primas está ocasionando una volatilidad extrema en el mercado de monedas. En los últimos meses se estuvo observando debilidad en las divisas de países cercanos a la guerra o con poca existencia de materias primas y fortaleza en las monedas de las naciones que venden commodities, tanto que el real brasileño se está convirtiendo en la moneda de lo que va del año, tanto que en los últimos cuatro meses el dólar bajó 18,5% en Brasil, de 5,70 a 4,65 reales.

Pero este giro anotado en la evolución de las materias primas entregó la semana pasada un cambio monetario diferente: el dólar subió 0,7% en Chile, aumentó 0,5% contra la libra y mejoró otro 0,4% contra el yen, Pero bajó 0,1% contra el yuan, cedió 0,6% contra el euro y el franco suizo y, atención, bajó 1,9% en Brasil, con un valor que debe ser seguido minuto a minuto porque puede ser el "Carpatia" que nos anuncie qué curso hay que evitar para tener los problemas que sufrió el Titanic.

En Argentina, sin embargo, como siempre sucede, la tendencia fue completamente diferente, y hubo una clara razón para que eso sucediera. El viernes de la semana anterior el directorio del FMI confirmó el acuerdo con el país, entró una importante cantidad de dólares al Banco Central y, después de un largo período de sufrimiento, comenzaron a aparecer las primeras liquidaciones de divisas de la cosecha gruesa, que se concentrarán durante, abril, mayo, junio y julio, esperemos que con precios que se mantengan altos.

Esta doble entrada de dólares, más la suba de tasas acordada con el FMI, con una renta aún negativa del 43,5% para los plazos fijos (muy inferior al 60% de inflación esperada), generó un pulso de "carry trade", la históricamente conocida bicicleta financiera, momento en el que los inversores expertos esperan un dólar tranquilo durante un tiempo, se colocan en operaciones a tasa de interés, para hacer un "toco y me voy" (como Pentrelli, aquel volante derecho que se hizo famoso con esa frase en el futbol de los años '60).

Esta entrada de dólares no va dirigida íntegramente a operaciones con tasa de interés, sino que según estiman algunos expertos aproximadamente una quinta parte va a la industria de la construcción, con inversores que sacan dólares del colchón, de cajas fuertes o directamente los traen del exterior para hacer remodelaciones en viviendas o incluso edificar, con los ojos puestos en la nueva reforma de ley de alquileres que estudia el Congreso, ya que fue tan grande la caída del valor de las propiedades y tanto el crecimiento de la renta por alquilar que hay gente que apuesta a esa movida, sin percibir que entra al rebaño de los bienes personales, que le morderán parte del negocio imaginado.

Lo concreto es que en la última semana, mientras el dólar sigue siendo usado como ancla, ya que el tipo de cambio oficial subió 0,8% en la semana (cuando la inflación viaja a un ritmo del 1,25% cada siete días), los dólares libres se debilitaron, algunos de manera notable: el dólar blue bajó apenas 1%, pero el dólar MEP bajó 5,3% y el contado con liquidación declinó 5,5%.

El turno del carry trade

Este pulso declinante del dólar no ocurrió únicamente en los últimos siete días sino que se observa con claridad desde fines de enero. Con señales de menor ola de covid, de ruptura entre Alberto y el kirchnerismo, y esencialmente por el acuerdo con el FMI los denominados dólares libres se hundieron, abandonando el overshooting, terror por ir al default y a un gobierno k que se radicalizara: así, el contado con liquidación cayó de $244 a $189, con un desplome del 22,5%, el dólar MEP cedió de $224 a $189, con un descenso del 15,6% y el dólar blue achicó de $222 a $200, con un achique del 10%.

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El carry trade durará mientras haya dólares

Analistas del sector avisan que estos niveles de dólares son una gran ocasión de compra, ya que el "carry trade" durará mientras haya dólares, y eso será hasta fines de julio, momento en el que finaliza la cosecha gruesa: "y los que se mueven con el rumor y se anticipan a la noticia se bajarán del peso a tasa antes de que desde agosto comiencen a escasear las divisas, como siempre ocurre en Argentina", aseguran en el mundillo financiero.

Pero la semana pasada, además de la notoria baja del dólar, hubo otros dos elementos nuevos. Hubo una potente suba del 5,4% para los bonos argentinos, lo que significó una importante baja del riesgo país, que en las últimas tres semanas y media cayó de 1.977 a 1.711 puntos básicos (266 unidades menos), testeando el riesgo piso de lo que va de 2022.

Y de modo inesperado, a contramano de lo que pasó con los bonos, las que dejaron de volar fueron las acciones. Los papeles privados argentinos tuvieron una revalorización notable del 21% en dólares justamente desde que los dólares libres empezaron a bajar a fines de enero. Pero en la última semana las acciones argentinas no tuvieron un buen desempeño: es más bajaron medidas en pesos y apenas se mantuvieron medidas en dólares.

Las bolsas para arriba

En línea con la baja de materias primas, la menor agresividad del virus y señales de distención en Ucrania, la semana pasada hubo subas del 2% para las Bolsas de Madrid, San Pablo y México, mejora del 1% en Frankfurt, alza del 0,3% en Chile, del 02% en New York (0,7% arriba el Nasdaq, 0% el S&P y baja del 0,1% en el Dow), con baja del 0,7% para la Bolsa de Buenos Aires medida en pesos (casi sin cambios en dólares) y fuerte descenso del 1,7% para la de Tokio.

¿Qué se ve venir de aquí en más? ¿Por qué bajaron las acciones? Analistas afirmaron que se restableció un respaldo de dólares y se llegó gateando a los dólares de la cosecha gruesa, y eso dio margen para la suba que hubo últimamente, con baja del dólar. Pero hay muchas dudas porque el oficialismo es un "ring side", con algo tan abstruso como un Presidente y una Vice que no se hablan. Una masa gigantesca de piqueteros cortando calles y autopistas. Y, lo más importante, las empresas no pueden trabajar sin insumos importados y le piden dólares al BCRA. Y con eso, la semana pasada la autoridad monetaria perdió reservas por US$ 247 millones, por lo que se le fue de entre los dedos el 4% de lo que le entregó el FMI.

"Evidentemente -dicen en la city- no están dadas las condiciones de confianza para que la inversión y el empleo vuelvan a crecer. En ocho semanas llega la primera auditoría del FMI, seguramente habrá una dispensa, porque no están cumpliendo ni con la tasa positiva, ni con el reparto de dinero (por el bono que emitirán a jubilados y empleados con sueldo mínimo) ni con el dólar oficial en línea con la inflación. Tienen que juntar US$ 8.000 millones en reservas este año, y entre el gas que habrá que comprar y una cosecha que viene con buenos precios pero bajos rindes, se presenta un segundo semestre con escasez de dólares. Hoy estamos a 63 semanas de las PASO 2023 y ya se ven cacareos en el FdT y el JxC, imagínese lo que va a ser esto desde agosto".

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