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Emergencia energética

Crisis del gas: "Piden previsibilidad, pero el Gobierno anterior nos dejó una papa caliente con obras inconclusas"

Con la llegada anticipada del frío, el aumento del consumo de gas puso en jaque al sistema gasífero que hoy sufre las consecuencias de no contar en tiempo y forma con obras clave de infraestructura iniciadas en la administración de Alberto Fernández.

La falta de dólares e insumos importados, los problemas macro y el freno de la obra pública, tres factores clave.
La falta de dólares e insumos importados, los problemas macro y el freno de la obra pública, tres factores clave. telam
Daniel Barneda 25 mayo de 2024

Argentina vive la gran paradoja de tener, por un lado, a Vaca Muerta, la segunda reserva de shale más importante del planeta y por el otro, atravesar una emergencia energética por falta de gas, lo cual implica la decisión de tomar medidas urgentes  para evitar que el corte se extienda a los hogares.

La llegada anticipada de la ola polar, el aumento del consumo, los gasoductos que no se terminaron y el freno de la obra pública, conforman hoy un combo que obligaron al Gobierno de Javier Milei a tomar medidas drásticas de cortar el suministro a las industrias y sectores que tienen contratos interrumpibles, como el caso del GNC donde ya hubo cortes en más de 124 estaciones de servicio en el AMBA, La Plata, Mar del Plata, Santiago del Estero y Tucumán.

En este contexto, el Gobierno, a través de CAMMESA, licitó de urgencia la compra de 12 cargamentos de combustibles alternativos para hacer frente al aumento del consumo de gas, de los cuales siete contienen 50.000 m3 de gasoil y cinco cargamentos de fueloil por 200.000 toneladas, y un gasto que representa más de U$S 500 millones para las arcas del Ministerio de Economía.

"Por más que hubiera ganado Sergio Massa, las obras igual no iban a estar terminadas", advierten.

Algunas voces del sector aseguran que hubo imprevisión por parte de un gobierno que está más preocupado por mostrar superávit de las cuentas públicas que por garantizar la seguridad de suministro. Esta afirmación es rebatida por fuentes allegadas al gobierno quienes afirman que "es falso que haya habido falta de previsión y falta de inversiones". 

"Cuando recibimos el Gobierno sacamos inmediatamente el Decreto 55/23 de Emergencia Energética porque vimos el estado en que estaba todo y la gran cantidad de obras que se habían iniciado y no se habían terminado, dejando una papa caliente", comentaron.Y remarcaron: "No se puede terminar en 6 meses lo que no resolvió en 4 años"

También aclaran que "esta situación de crisis no es causa de haberse frenado la obra pública porque todo lo que había previsto el gobierno actual al respecto al segundo tramo del Gasoducto Presidente Néstor Kirchner y la reversión del Gasoducto Norte sigue su curso y por más que le achaquen demoras, igual no se hubiera estado a tiempo. Ya venía todo demorado de antes por problema de falta de dólares para pagar a los proveedores de equipamiento importado".

Argentina y la paradoja de tener faltantes de gas, pese a tener la segunda reserva de shale más importante del mundo.
Argentina y la paradoja de sufrir faltante de gas, pese a tener la segunda reserva mundial de shale más importante 

Desde la administración actual explicaron que "apenas asumimos los proveedores y constructores nos empezaron a reclamar deudas y trabas de importación que venían del Gobierno anterior, y por lo cual todo se estaba demorando y pretendían que mágicamente nosotros le pagásemos todos y le liberásemos todas las restricciones de un día para otro".

"Muchos especialistas afirman que el Gobierno no tenía que poner dinero porque los fondos eran de la CAF, pero lo que no dicen es que no todo lo ponía la CAF y que el nuevo Gobierno de Milei no iba a imprimir billetes ni nada por el estilo para poner su parte, cuando no la tenía", añaden.

Crónica de una crisis anunciada

Lo cierto es que el escenario de emergencia fue provocado por temperaturas mucho más bajas de lo previsto para esta altura del año, donde el consumo prácticamente se duplicó con respecto al histórico para este mes pasando 45 millones de metros cúbicos a más de 80 millones de metros cúbicos.

Argentina exhibe un problema estructural en su sistema de gas que tiene que ver con las serias limitaciones en la red de transporte como consecuencia de la falta de capacidad en los gasoductos durante los picos de demanda. 

En el caso del Gasoducto Néstor Kirchner que hoy transporta 11 MMm3/día de gas, hubo una importante demora en la construcción de dos plantas compresoras y todavía resta el segundo tramo que permitiría llevar la capacidad instalada a más de 22 MMm3/d.

Originalmente, las plantas compresoras debían estar listas para septiembre del año pasado, pero con las elecciones y cambio de gobierno mediante, las restricciones para importar impuestas por el gobierno de Alberto Fernández y la falta de presupuesto para la obra pública, todo se demoró y ahora el Estado terminará pagando más caro un insumo que sobra en la Argentina. 

La empresa ENARSA ya contrató para este año 20 buques de GNL a un valor aproximado de US$ 10 el millón de BTU, y en los próximos días comprará entre 10 y 15 buques. Cada barco cuesta alrededor de US$ 30 millones. 

Para Juan José Carbajales, ex subsecretario de Hidrocarburos de la Nación, y director de la consultora Paspartú lo que el Gobierno no explica es por qué la inyección de GNL desde Escobar está a media capacidad.

"Allí - explica- pueden entrar buques cada 3 días, pero ENARSA no compró cargamentos para el período del 14 al 23 de mayo, con lo cual hasta este sábado estará a mitad de carga".

"Esto se suma- según el especialista- a tres falencias importantes: la falta de terminación de las plantas compresoras que duplicarían la capacidad del GPNK; la demora en el Reversión del Gasoducto Norte; y la no habilitación del barco regasificador de Bahía Blanca, teniendo en cuenta que el GNL es más barato que gasoil".

En declaraciones radiales la ex subsecretaria de Planificación Energética y directora de la Fundación Encuentro, Cecilia Garibotti, prefiere hablar de falta de planificación energética por parte del Estado Nacional.

"Estamos ante una situación de emergencia, hasta el propio gobierno la declaró. Sumado a que la industria utilizó solo un 55% de actividad de su capacidad instalada, el gobierno ahora les está cortando el suministro de gas". Además, remarcó: "Esta medida del gobierno exige aumentar el sacrificio de la clase media con tarifas más caras y con encima, posibles cortes en el invierno".

En la misma línea, destacó: "Hoy en día, con el gasoducto Néstor Kirchner se producen 11 millones de metros cúbicos al día, pero si las plantas comprensoras de Tratayén, Salliqueló y Mercedes estuviesen en funcionamiento la producción hubiese llegado a 24 millones. Las decisiones en el planeamiento de la energía se tienen que tomar con tiempo, no se puede improvisar y decidir a último momento, porque si no pasan estas cosas".

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