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Inflación: 2023 tuvo un arranque complicado

Tras dos meses en torno a 5%, es casi un hecho de que enero cerró arriba de 5,5% y que febrero y marzo tendrán como mínimo ese número

Inflación: 2023 tuvo un arranque complicado
05 febrero de 2023

Aún con el relanzamiento de Precios Justos, anunciado la semana pasada, las expectativas de inflación siguen altas y parece poco probable alcanzar el objetivo planteado por el ministro de Economía, Sergio Massa, de que la inflación arranque con 3% en abril.

Los analistas privados estimaron que el índice de precios al consumidor registró en enero un incremento de 5,6%, tras el alza de 5,1% registrada en diciembre pasado, según los resultados del Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) elaborado por el Banco Central (BCRA).

En tanto, el relevamiento de precios minoristas de C&T para GBA presentó un incremento mensual de 6,4% en enero, superando el 4,5% de enero de 2022 y el 6,2% de diciembre. Así, la variación de doce meses trepó a 101,2%, la mayor desde octubre de 1991.

Transporte y comunicaciones fue el rubro de mayor incremento por la combinación del aumento de transporte público, de los servicios de telefonía móvil y de la sostenida alza de precio de los vehículos.

Le siguió esparcimiento, que recogió las subas de los rubros relacionados con el turismo por las vacaciones de verano.

En salud se destacó el aumento de las prepagas, que fue la segunda parte del desdoblamiento del incremento que se iba a dar originalmente en diciembre.

Bienes y servicios varios estuvo motorizado por el aumento de los cigarrillos.

En equipamiento y mantenimiento del hogar hubo subas generalizadas en los principales componentes: artículos para el hogar, productos de limpieza y servicios para el hogar, este último movido por el alza de salarios de las empleadas domésticas.

Alimentos y bebidas tuvo un incremento de 5,2% mensual, el mayor desde octubre. El cambio de comportamiento estuvo fuertemente influenciado por la aceleración de la carne y las verduras.

  • A su vez, LCG señaló que solo en la quinta semana de enero la suba de precios de los alimentos promedió 2,72%, acelerándose 1,97 puntos porcentuales respecto la semana anterior.

El índice de alimentos y bebidas de la consultora presentó una inflación mensual de 5,3% promedio en las últimas 4 semanas y 5,9% punta a punta en el mismo periodo.

Este aumento estuvo impulsado por la carne, que presentó una suba de 5,3% y aportó 1,6 puntos porcentuales al alza total. Se trató del mayor incremento desde septiembre.

¿Funcionan los Precios Justos?

El viernes Massa relanzó el programa Precios Justos en el cual se acordaron precios de unos 50.000 productos incluyendo más ítems, incluyendo la canasta escolar y el precio de las escuelas privadas.

Más allá de que el calendario marcaba la necesidad de renovar el programa suscripto en octubre pasado, el momento coincide con un nuevo recrudecimiento de la inflación.

"El conejo de la galera de Massa no se reprodujo. Tras dos meses en que la inflación anduvo en torno del 5%, es casi un hecho de que enero cerró arriba de 5,5% y que febrero y marzo tendrán como mínimo ese número con alta probabilidad de que al menos en uno de esos meses la variación del IPC empiece con 6", señaló Econviews.

La consultora cree que la baja de la inflación de noviembre y diciembre tuvo poco o casi nada que ver con el programa de Precios Justos. Son una parte pequeña del índice y tardaron en llegar a las góndolas. Fue mucho más decisiva la baja en el precio de la carne (por razones climáticas) o la falta de ajuste por inflación del impuesto a los combustibles que dicho programa.

"También hay que decir que la baja del gasto en términos reales y la caída del nivel de actividad seguramente hayan sido las herramientas más poderosas para entender el equilibrio general detrás de la inflación", precisó.

Asimismo, la impresión de la consultora es que el impacto de Precios Justos en febrero y marzo será marginal, pero la fuerte suba del precio de la carne y los aumentos de precios regulados que habían sido postergados serán factores mucho más importantes.

Respecto al problema de la carne, Econviews asegura que continuará todo el año ya que bajó el stock de ganado.

"A esto se suma el hecho de que la devaluación del dólar oficial necesariamente tiene que aumentar su ritmo conforme el Banco Central se va quedando sin reservas. Con la dulzura de las mayores reservas por efecto del dólar soja el ritmo de devaluación tocó 77% en enero", puntualizó el informe.

"El Banco Central cortó con esa dulzura y la devaluación ya está arriba del 90%. No sorprendería que llegue al 100% en unas semanas. Al mismo tiempo, los sectores que no están en precios justos enfrentan mayores problemas para conseguir los dólares, lo que implica que o bien importan a tipo de cambio de mercado o bien reducen la oferta de bienes, ambos factores hacen aumentar la inflación", agregó.

"Tampoco tenemos una visión apocalíptica de la inflación. Al final de cuentas la economía sigue estancada y al menos hasta ahora Massa sigue apretando el gasto. En buena medida posponiendo los pagos, pero eso ayuda a que no estemos pensando en un salto descontrolado de la inflación", concluyó la consultora.

  • En tanto, en el mercado proyectan una tasa de inflación estable e incapaz de perforar el piso de 5% mensual.

En febrero sería de 5,5%; en marzo volvería a 6%; en abril sería de 5,8% y en mayo, junio y julio sería de 5,7%, 5,6% y 5,7%, respectivamente.

Para 2023, la expectativa es que la inflación sea de 97,6%, superior a la de 2022 y casi 40 puntos más que la que proyecta el Gobierno en su Presupuesto.

Si eso ocurre, las chances electorales del FdT serían bajas.

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