Mientras llegan malas noticias desde la SEC, Facebook y las stablecoins podrían desplazar a PayPal

Pareciera que Gensler de la SEC no está resultando tan amigable con el ecosistema cripto. Alguien en Twitter decía que si su propuesta de regulación DeFi tiene éxito, muchos de los desarrolladores se mudarían de Estados Unidos

Gary-Gensler
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Por Gonzalo Martínez Mosquera

En 2013, Parisa Ahmadi fue aceptada por una organización privada que ofrecía cursos gratuitos de Internet y redes sociales y que, además, le pagaba una beca para solventar sus gastos personales mientras estudiaba.

El problema era simple. Parisa no contaba con una cuenta bancaria y, para acceder a una, debía obtener el permiso de su padre o sus hermanos varones, los cuales se oponían a que ella estudiara más de lo que había aprendido en el Colegio Hatifi de Herat en Afganistán.

No eran épocas de talibanes, pero las mujeres sufrían una discriminación injusta que el mundo occidental dejó atrás hace tiempo. La solución que encontraron fue Bitcoin, esa moneda digital que empezaba a dar sus primeros pasos y que no podía ser censurada, ni siquiera por motivos religiosos.

Así lo cuentan Paul Vigna y Michael J. Casey, un amigo de la casa, en su gran libro “La era de las criptomonedas”. En él, cuentan, además, las vicisitudes que tuvo que pasar en 2009 uno de los autores cuando dejó Argentina después de vivir 6 años y medio en el país e intentó transferir a Estados Unidos los dólares obtenidos por la venta de un inmueble.

Lamentablemente Bitcoin recién había sido creada por Satoshi Nakamoto y transferir valor sin pedir permiso a través de las fronteras no era tan simple como ahora.

Es una lección que tal vez aprendan los talibanes, a quienes Joe Biden acaba de incautar las reservas de oro que Afganistán mantiene en la Reserva Federal de Nueva York desde 1939. Es la misma sanción que había sido aplicada por Bill Clinton en 1999.

Quien sí parece haber aprendido es BlackRock, el fondo de inversión más grande del mundo (muy conocido por estas pampas, lamentablemente). La semana pasada se supo que en su balance cuenta con casi US$ 400 millones en acciones de Marathon Digital Holdings y Riot Blockchain, dos compañías dedicadas al minado de Bitcoin.

Esa sea posiblemente una de las causas detrás del reciente aumento en el precio de las criptomonedas. Cada vez que una empresa de ese calibre invierte en criptoactivos, sus precios suelen enterarse.

Más difícil será entender el efecto que tendrá la reciente compra de un NFT que hizo Visa por aproximadamente US$ 150.000. El de los Tokens No Fungibles es un mundo difícil de entender, pero claramente su revolución dista bastante de estar terminada.

Malas noticias desde la SEC

Quien no se anda con vueltas es un conocido de esta columna, Gary Gensler, flamante director de la Securities and Exchange Commision (SEC).

En una entrevista para la cadena Fox explicó que los proyectos DeFi (“Finanzas Descentralizadas”, por sus siglas en inglés) en realidad suelen estar bastante centralizados y que probablemente deban caer bajo el espectro regulatorio del organismo que él dirige.

Comentó: “No importa cuan descentralizados digan que son (...) No solo hay muchas personas detrás de esas plataformas escribiendo el software, sino que además existen sistemas de gobernanza (...) Deberían registrarse con la SEC para ser regulados”.

Ese pareciera ser el camino elegido por los reguladores. Por más que los sistemas DeFi se autodenominen como “descentralizados”, siempre hay alguien detrás sosteniendo las plataformas. No registrarse implicaría que estarían incumpliendo la ley.

Son malas noticias para el ecosistema desde las oficinas de Gensler y tal vez no sean las únicas que hayan ocurrido en estos días.

VanEck y ProShares retiraron de la SEC sus propuestas para emitir un ETF de Ethereum que habían presentado solo dos días antes. Eric Balchunas, conocido analista de mercado para fondos comunes de inversión en Bloomberg, especulaba con que la SEC les había avisado a las compañías que la aprobación de sus aplicaciones era poco probable.

Si así fuera, implicaría un duro golpe al mercado que por ahora no ha sido registrado por los inversores.

Pareciera que Gensler no está resultando tan amigable con el ecosistema cripto. Alguien en Twitter decía que si su propuesta de regulación DeFi tiene éxito, muchos de los desarrolladores se mudarían de Estados Unidos. ¿Podría implicar una oportunidad para que Argentina desarrolle esa industria y genere exportaciones para traer dólares (o, mejor dicho, criptodólares) al país?

¿Cripto dólares o PayPal?

Son esos mismos criptodólares que cada día que pasa se muestran mejor respaldados.

Así lo reveló Center, una de las empresas detrás de Circle, emisora de USDC, la stablecoin de mayor crecimiento en los últimos tiempos. En un comunicado a través de su blog informó que el criptodólar pasará a estar respaldado en su totalidad por cash y bonos del Tesoro de corto plazo.

Recordemos que en julio, la compañía había mostrado que 14% de sus activos se encontraba en la forma de bonos corporativos y papeles comerciales, lo cual presentaba dudas respecto a su solvencia en momentos de crisis. Llevar el total a cash y bonos del Tesoro implicaría un enorme salto de confianza para los tenedores de ese criptodólar.

Cabe preguntarse cuál será el negocio de la compañía si no invierte los fondos que recibe más que en bonos del Tesoro de corto plazo que hoy pagan tasas de interés bajísimas. ¿Estarán pensando en cobrar a sus usuarios por las transacciones que realicen?

Cuando uno mira a su competencia (PayPal, Payoneer, etcétera) pareciera haber un campo fértil para explorar. El costo de enviar pagos internacionales a través de esas compañías puede llegar a superar el 5% del monto enviado. Alguno podría pensar que por ahora cuentan con un monopolio y claro, además tienen el gran desafío de mantener la plataforma a prueba de ataques lo cual implica dinero.

Es esa tal vez la mayor fortaleza de las blockchains. El emisor de los tokens no necesita incurrir en gastos para su mantenimiento.

Aparte, si consideramos el costo de enviar dinero a través de ellas nos damos cuenta enseguida de los beneficios potenciales. Al momento de escribir estas líneas retirar monedas nativas de Binance cuesta 0,16 dólares a través de Ethereum, 0,073 dólares a través de Solana y 0,014 dólares a través de Algorand. Son esas las tres primeras blockchains en las que circuló USDC.

Pero no solo es un tema de costo de transacción sino además, y esto suele ser lo menos conocido, de activos de respaldo para sus depositantes.

En un tweet del pasado 15 de agosto, David Andolfatto, vicepresidente de la Reserva Federal de San Louis, se preguntaba: “¿Cuándo se metió PayPal en el negocio de dar préstamos?”. Allí incluía un link a la página de esa empresa de pagos en donde promociona créditos para capital de trabajo.

Ni Circle ni PayPal son bancos y, por lo tanto, tener los dólares en esas compañías conlleva un riesgo. Sin embargo, ambas tienen la misma licencia de “money transmitters” (transmisores de dinero) y, por lo que vimos, si USDC cumple con su promesa pareciera que su respaldo será mucho más sólido que el de PayPal.

No olvidemos además que con una stablecoin uno puede acceder al mundo DeFi y, como informamos en marzo de este año, empresas como Visa están empezando a asociarse con stablecoins como USDC para usarla como instrumento de pagos.

Alguien en Twitter se preguntaba: si USDC es más seguro que su competencia, sus transacciones son más baratas y además, se pueden utilizar para pagos tradicionales y para DeFi, ¿qué sentido tiene seguir utilizando las alternativas centralizadas?

Pero las malas noticias para PayPal no terminan allí.

David Marcus, que dirige Novi, una billetera para monedas digitales que se integrará a las aplicaciones de Facebook, explicó que la wallet estaba lista para salir al mercado.

Anunció que lo haría con alguna stablecoin vigente dado que Diem, la moneda digital del gigante dirigido por Mark Zuckerberg, está cada vez más demorada en salir al mercado e incluso hay quienes sugieren que ese proyecto habría sido abandonado.

La primera incógnita que todos se hacen es cual sería la moneda elegida para hacerlo. En el blog, Marcus dice que una stablecoin bien diseñada es aquella respaldada por cash y por bonos del tesoro de corto plazo. ¿Se entiende ahora el por qué del anuncio de USDC?

Dicen que Paxos, que emite PAX (recientemente denominada USDP) y ya tiene una licencia bancaria, no quiere quedarse atrás y ello explicaría la “pelea” mediática entre las dos stablecoins que comentamos hace un mes en esta columna.

Otra duda que surge es cuál será la blockchain elegida para que circulen los pagos de Facebook. Quien lo descubra podrá, seguramente, hacer una diferencia importante comprando esa criptomoneda. Por lo pronto las redes que manejan USDC son: Ethereum, Algorand, Solana, Tron y Stellar. Que cada uno haga sus propias cuentas.

Son, sin embargo, preocupaciones superfluas al lado de lo que sufren las mujeres en Afganistán.

Una gran diferencia con la primera experiencia talibán es la difusión de Internet y, por supuesto, la aparición de las criptomonedas. Esperemos que puedan usarse para una causa noble y sirvan para ayudar a las compatriotas de Parisa Ahmadi y, por qué no, para financiar a la resistencia local.

Ojala que así sea.

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