Musk se ríe con (o de las) criptos y la pelea entre stablecoins está que arde

De la mano de Elon Musk, las criptomonedas volvieron a revivir.

28 de julio, 2021

Musk se ríe con (o de las) criptos y la pelea entre stablecoins está que arde

Por Gonzalo Martínez Mosquera

Resucitaron las criptos. O por lo menos volvió el interés por ellas.

El precio de Bitcoin pasó de estar por debajo de los US$ 30.000 el pasado martes 20 de julio a cotizar casi en US$ 39.000 esta semana. Es una suba de 30% en pocos días, aunque todavía bastante por debajo de los máximos que marcara allá por abril cuando llegó a valer más de US$ 65.000.

El disparador principal parece haber surgido de la participación de Elon Musk, fundador de SpaceX y Tesla y de Jack Dorsey, fundador de Twitter en la conferencia de Bitcoin llamada “The B Word” (La Palabra de la B).

Elon confirmó que tanto él en forma personal como Tesla continúan “hodleando” (mantener la tenencia de criptos en idioma cripto) Bitcoin y que no lo piensan vender en el futuro cercano. 

Además volvió a explicar que mientras la minería no sea amigable con el medio ambiente, Tesla no aceptará pagos con esa moneda. Por otra parte, mencionó que tiene algo de Ethereum y de Dogecoin  (aunque mucho menos que Bitcoin).

“Me encantan los memes y los perros”, agregó, en referencia a Dogecoin que, recordemos, nació como un chiste a las criptomonedas y se convirtió en la sexta criptomoneda (si no incluimos a Tether) con una capitalización de mercado de más de US$ 28.000 millones.

Musk hizo referencia al dicho que asegura que la solución más simple suele ser la correcta y agregó que alguien alguna vez le explicó que en realidad la solución más irónica suele ser la correcta. Musk dijo que él iría más allá y que su teoría es que el mejor chiste suele ser el correcto.

Pareciera por momentos que el fundador de Tesla ha adoptado a las criptos como su nuevo juguete.

El problema de alentar a Bitcoin y Dogecoin al mismo tiempo es que esa segunda cripto podría convertirse en algo así como un “Bitcoin 2”, lo cual elevaría la emisión total de criptomoneda, en claro contraste con el objetivo inicial de mantener fija la cantidad.

Sea cual fuera el objetivo de Elon en este nuevo ecosistema, la realidad muestra que las criptos empezaron a revivir.

Otro que parece sumarse a la fiesta es Amazon. De acuerdo con Bloomberg, la semana pasada Amazon publicó un aviso de trabajo para un “Líder en Blockchain y Moneda Digital” y sugirió que la intención sería aceptar criptos como forma de pago.

Según Ben Armstrong (alias BitBoy Crypto), un influencer con más de un millón de suscriptores a su canal de YouTube y alrededor de 463.000 seguidores en Twitter, la empresa de Jeff Bezos empezaría a aceptar criptos en el tercer trimestre de este año y las criptos elegidas para hacerlo serían AMP como plataforma de pagos y Algorand como su plataforma de Smart Contracts (“contratos inteligentes” en la blockchain).

Una duda que queda es si ese lanzamiento incluiría stablecoins (cripto dólares que viven en la blockchain con un respaldo en activos del mundo real).

Son días movidos en ese mercado. La semana pasada contamos que USDC había revelado los activos que respaldan sus US$ 28.000 millones emitidos en tokens tratando de mostrarse como una moneda regulada.

Pues la respuesta no tardó en aparecer.

Dan Burstein, responsable de Compliance en Paxos, una stablecoin con US$ 900 millones emitidos, explicó a través de un escrito que ni Tether ni USDC son en realidad stablecoins reguladas.

“Ser una stablecoin regulada significa tener un regulador”, es el título. Tiene un punto, esas stablecoins mencionadas en realidad tienen licencias como “Money Transmitters” (transmisores de dinero) que, como apunta JP Koning, son las mismas que tienen Western Union o PayPal que probablemente se vean afectados también por el avance de los reguladores (atención MercadoPago).

Según Burstein sólo 3 stablecoins están realmente reguladas: Paxos, Binance Dollar (BUSD), ambas emitidas por Paxos Trust Company y Gemini Dollar (GUSD), emitida por Gemini Trust Company (esta última fundada por los gemelos Winklevoss, que aparecen en la película de Facebook).

Esas stablecoins tienen autorización emitida por el Departamento de Servicios Financieros de Nueva York, que es probablemente el Estado más exigente en lo que respecta al sistema de pagos y que multó a Tether a comienzos de 2021.

Son detalles que no parecieran importarle a MasterCard.

La semana pasada se supo que la emisora de tarjetas de crédito se asoció con USDC para que sus clientes puedan pagar con criptomonedas como Bitcoin. La idea es que la stablecoin opere como intermedio entre estas y el dinero fiat.

Supongamos que alguien quisiera comprar zapatillas usando Bitcoin pero el vendedor quisiera recibir dólares en su cuenta bancaria. Lo que ocurriría en ese caso es que al comprador se le debitarían los bitcoins, los cuales se transformarían automáticamente en USDC.

Luego esos USDC se venderían por el dinero fiduciario para pagarle al vendedor. La stablecoin entonces actúa como seguro para evitar que la volatilidad del Bitcoin.

Recordemos que en marzo habíamos informado que Visa estaba realizando pruebas para usar también a USDC como medio de pago para sus transacciones. En inglés se llama el “unbundling” del dinero. Se usan distintos instrumentos para las distintas funciones: medio de pago, unidad de cuenta y reserva de valor.

Pero no son Visa y Mastercard los únicos en el mundo corporativo que están incorporando criptos para sus transacciones.

Según se supo recientemente, el BofA (Bank of America) habría comenzado a operar futuros de Bitcoin. En estas operaciones en realidad no hay bitcoins reales involucrados sino que uno apuesta a la suba o baja de esa moneda y tanto la inversión como la ganancia (o pérdida) se cancelan usando dólares “reales”.

Por su parte el JP Morgan le abrió cuentas bancarias a los exchanges cripto Gemini y Coinbase. Es la primera vez que ese banco le da acceso al sistema de pagos en dólares a exchanges cripto. Gemini está relacionado con la stablecoin que mencionamos antes de los “gemelos Facebook” y Coinbase es la famosa compañía que salió a cotizar a la Bolsa recientemente.

Quien salió a responderles es un viejo conocido de esta columna, Gary Gensler, director de la SEC (Securities and Exchange Commision). En un comunicado ante la Asociación de Futuros y Derivados de los Estados Unidos, aclaró que las leyes de securities incluyen a los tokens criptos.

Aclaró: “No se equivoquen, no importa si es un token que representa una acción, un token estable respaldado por securities, o cualquier otro producto virtual que provea exposición ‘sintética’ a securities. Todas las plataformas, sean centralizadas o descentralizadas, están implicadas en las leyes respecto a securities…”.

Es un aviso claro para los emisores de stablecoins mencionados anteriormente que respaldan sus token, por ejemplo, con bonos del Gobierno. La pregunta que cabe es si PayPal deberá adecuarse también a esas reglas.

Quienes parecen abiertos a facilitar las reglas para las criptos son los salvadoreños.

A comienzos de junio informamos que ese país estaba incorporando al Bitcoin como moneda de curso legal. Ahora se suma el rumor de que estarían desarrollando su propia stablecoin para empezar a salir de la dolarización que adoptó ese país.

Según informó Coindesk, los hermanos del presidente Nayhib Bukele, que actúan como sus asesores, se habrían reunido con representantes de las blockchain Algorand, Cardano y WhizGrid para analizar distintas alternativas en lo que sería la primera CBDC emitida en una blockchain descentralizada.

El mundo cripto se diversifica y se vuelve así más interesante.

Decía Musk que el mejor chiste suele ser la solución correcta. Si quieren ver algo gracioso no dejen de buscar los videos de Instagram que está subiendo el actor Ashton Kutcher junto a su pareja y Vitalik Buterin, creador de la red Ethereum, para explicar este mundo nuevo.

Tal vez el humor sea otra fuente para que las criptos sigan creciendo o tal vez las criptos vuelvan a su senda bajista. De lo que no hay duda es que nadie va a aburrirse en este ecosistema.