El Mar Argentino y las Malvinas

En un país con tanta tierra, el mar es difícil explicar. ¿O acaso sabemos que el Mar Argentino es más amplio que el territorio continental?

9 de agosto, 2021

El Mar Argentino y las Malvinas

Por César Lerena (*)

El mar es muy difícil explicar. En un país con tanta tierra, donde nos han mostrado desde chicos las grandes extensiones de campo y explicado que éramos el granero del mundo. Mucho menos podemos entenderlo, desde el interior profundo o desde las ciudades de hormigón. A lo sumo, nos hemos acercado a la orilla y esa dimensión sin límite nos hace solo imaginar su inmensidad.

Se dice que “los argentinos vivimos de espalda al mar” y, es probable que, con tanto espacio de tierra, el mar nos haya resultado indiferente y, también, que haya una cierta intencionalidad para que a los argentinos no nos interese. Nadie quiere lo que no conoce y, nunca se nos ha enseñado qué es el mar, mientras que las potencias hegemónicas, como Gran Bretaña, su dominio se centra en el dominio del mar.

Tal vez, las ciudades portuarias patagónicas; los pescadores y quienes trabajan en el mar; los que ven pequeñas a las ciudades desde el mar, le asignen el valor que tiene. Los habitantes de Mar del Plata, por ejemplo, nunca integraron el puerto a la ciudad, a pesar de ser uno de los ingresos más importantes que tiene.

Sin embargo, el Mar Argentino, que nosotros vemos desde la ribera, es más amplio que el territorio continental argentino.

Técnicamente el mar se divide en Mar Territorial, que es el que va desde la costa (las líneas de base) hasta las 12 millas y, la Zona Económica Exclusiva (ZEE) que llega a una distancia de 200 millas. Ello implica que la ZEE, con más de 3 millones de km2, es más amplia que la parte terrestre de nuestro territorio, que alcanza a unos 2,8 millones de km2.

Comencemos a darle valor entonces a estos espacios marítimos y fluviales argentinos. Este Atlántico Sur al norte se une con el Río de la Plata que tiene 30.212 km2 que nos vinculan con Uruguay y nos conecta con el o Uruguay y el Río Paraná-Paraguay que tiene 3.442 km de vías navegables desde Pto. Cáceres (Brasil) a Nueva Palmira (Uruguay) y desde donde sale nuestro gran comercio internacional. Sobre estos espacios ya tenían interés los ingleses, que nos invadieron en 1806 y 1807 y, junto a los franceses en 1845, que quisieron hacerse del comercio río arriba, lo que da lugar a la victoria pírrica de la “Batalla de Obligado”.

Ahora, ¿qué tan importante es el Atlántico Sur? Ya lo entendieron los españoles que hace casi 250 años (1977) para controlar el acceso al Pacífico, tenían dos fragatas: una en Malvinas y otra en Montevideo.

El Mar Argentino, según los investigadores Baruj y Drucaroff para el período 2016-2035, tiene un potencial económico de US$ 670.000 millones, con la posibilidad de generar 570.000 empleos y divisas del orden de los US$ 40.000 millones, mediante la explotación de petróleo, gas, pesca, maricultura, industria naval, minerales, turismo y energía oceánica, entre otras.

En la actualidad 380 armadores argentinos, con unos 550 buques, capturan unas 800.000 toneladas de pescados por año; exportan por valor de unos US$ 1.800 millones y ocupan unos 25.000 tripulantes y operarios que en los buques y en 135 plantas industriales en tierra procesan y pueblan todo el litoral marítimo de Buenos Aires, la Patagonia e incluso Entre Ríos.

Rememoramos el desempeño de criollos, orientales y españoles en las invasiones inglesas de 1806 y 1807 pero en 1806 los ingleses ocuparon durante 46 días unas 40 manzanas de Buenos Aires y en 1807 fueron rechazados en diez días pero el Reino Unido de Gran Bretaña, que invadió en 1833 Malvinas, hoy, además de este archipiélago tienen ocupadas Georgias y Sándwich del Sur y 1.600.000 km2 en este mar. Año tras año, extraen 250.000 toneladas de pescados argentinos por un valor de US$ 1.000 millones. A esto se suma, la captura anual de otras 750.000 toneladas por parte de buques chinos, españoles, coreanos, taiwaneses, británicos y otros países que extraen recursos migratorios originarios de Argentina por un valor de US$ 4.000 millones.

Pensar que los argentinos entramos en guerra en 1814 con los españoles por la Isla Martín García de poco menos de 2 km2 y San Martín entendió que Guillermo Brown había realizado el “más importante triunfo de la Revolución Americana” y hoy tenemos ocupados el 52% del Mar Argentino.

El Reino Unido tiene instalada en Malvinas la base misilística, naval y militar más importante del Cono Sur, controlando el acceso a la Antártida, y a los océanos Pacífico e Índico.

Los datos precedentes nos están indicando que el territorio marítimo e insular es uno de los más ricos de Argentina. Mientras el PIB per cápita de los isleños es del orden de los US$ 100.000 anuales, en La Quiaca (perdón la comparación) es del orden de los US$ 2.000. Ambas se encuentran a 1.800 km de Buenos Aires. La Quiaca, en la época de colonia era la puerta de entrada al Virreinato. Malvinas, el punto estratégico de control de la Antártida y del corredor bioceánico Atlántico-Pacífico.

Algunos personajes desinformados cuestionan los derechos jurídicos, históricos y geográficos argentinos de Malvinas y hasta la Disposición Transitoria Primera de la Constitución Nacional que fue aprobada por unanimidad por los congresales en 1994. ¿Entienden al menos el valor del mar y Malvinas? Los responsables del Gobierno de las áreas de Pesca y de Malvinas, junto al Consejo Federal Pesquero y el Consejo Nacional de Malvinas, no pueden seguir demorando la tarea titánica e impostergable de diseñar y ejecutar una política de Estado destinada a revertir la situación en la que nos encontramos estancados desde hace cincuenta años.

(*) ExSecretario de Estado y experto en Atlántico Sur y pesca