Feriado con activos externos en alza y argentinos en baja

22 de junio, 2021

Feriado con activos externos en alza y argentinos en baja

Por Luis Varela

En un día casi teórico para el mercado local, porque hubo feriado debido a que se conmemoró los 200 años de la muerte del general Martín Miguel de Güemes (con un acto que terminó causándole una dura estocada a la imagen de Alberto Fernández), los activos argentinos cotizaron a la baja en el mundo, mientras las plazas externas anotaron generalizadas subas, casi festivas.

El patrón que movió a los activos internacionales a una firme recuperación y a los títulos argentinos a otra baja estuvo ligado a dos factores principales: por un lado, la Fed habló mucho pero no tocó nada y por ahora sigue repartiendo dólares y, por otra parte, el Gobierno argentinos sigue sin variar un ápice su política económica, regará el mercado interno con una lluvia de pesos y Axel Kicillof anunció su 19° postergación de canje de deuda, por lo que la provincia de Buenos Aires ya acumula un año en default.
Con fuertes críticas empresarias a la Fed dentro de Estados Unidos, porque muchos dirigentes de compañías importantes consideran que la actual inflación no es temporal, sino estructural, la entidad sigue por el momento comprando bonos propios y respaldados por hipotecas de a US$ 120.000 millones por  mes y mantiene las tasas cortas en el 0%, pese a que ayer las tasas largas de los titulos del Tesoro volvieron a subir al 0,9% anual a 5 años, al 1,5% a 10 años y al 2,1% a 30 años.

El rumbo de las divisas

Esta lluvia de dólares de parte de la Fed y del gobierno de Joe Biden hizo que el dólar tuviera ayer una baja contra casi todas las principales monedas del mundo: en el exterior, sin negocios en Buenos Aires, el dólar subió 0,1% contra el yen, pero bajó 0,1% en Chile, 0,5% contra el euro, 0,9% contra la libra y el mexicano y bajó 1,4% en Brasil.

Con la presente tendencia monetaria global, Brasil está ciertamente de fiesta, con la mejor moneda del año: el dólar llegó a rozar los 6 reales en el principio de la pandemia y en este momento está a punto de bajar de 5 reales, y son varios los expertos en monedas que lo imaginan cerca de una paridad de 4,50 dentro de poco tiempo, debido al fuerte crecimiento del comercio global brasileño, beneficiado por el alto precio de las commodities y por el flujo de capitales que buscan oportunidades en los mercados emergentes, ya que los mercados desarrollados están caros, al borde de una esperada toma de ganancias que puede ser consistente.

Este gran éxito de la moneda brasileña ocurre en medio de la pandemia, que castigó mucho a ese país, ya que es el segundo en el ranking con más muertes mundiales por Covid, con 501.825 fallecidos, detrás de los 601.442 de EE.UU. A pesar de semejante calamidad, a lo largo del último año el dólar anotó una baja del 13% en Brasil, de casi 5,90 a 5 reales, mientras que en Argentina (con 89.043 muertes) el dólar blue subió 19% en el mismo lapso y el dólar oficial pegó un salto del 44%, con una inflación del 48,7%.

Este retroceso global del dólar, que llega después de diez días seguidos con alzas, es considerada por los expertos por una pulseada entre los mercados del mundo y una Fed que tiene el gran joystick, ya que mantiene debajo de sí las mayor reservas mundiales de oro, y ni bien decida iniciar el tapering (la desaceleración de compra de bonos el Wall Street) o la suba de tasas de interés (que por ahora será elevada al 0,6% anual recién en 2023, según votaron 11 directores, contra 7 que quieren subirla en 2022), la debilidad del dólar podrá encontrar un freno.

Cambio de rumbo

Pero ayer, mientras la Fed habla pero no actúa, casi todos los activos se dieron vuelta. El valor que más hizo girar la cabeza de los expertos fue el petróleo, que anotó un salto del 2,2%, con la variante WTI terminando a US$ 73,10 y el Brent a US$ 74,90, testeando los valores techo tocados en 2018, por lo que de aumentar de nuevo irá a los máximos valores de los últimos siete años, con varios analistas pronosticando que puede ir a buscar los US$ 80 o incluso más, gracias a la salida del covid en los países con alta vacunación.

Y junto con el fuerte aumento del petróleo, hubo un repunte en commodities que en el último mes habían tenido recortes significativos. Por ejemplo, hubo subas del orden del 1% en los metales preciosos, alzas del 0,7% en los metales básicos y recuperaciones del 0,6% para los granos en Chicago, situación que no se pudo comprobar en los mercados locales de Rosario y Bahía Blanca por la ausencia de negocios por el feriado.

Otro de los movimientos que llamó la atención de los operadores fue una nueva estocada a las criptomonedas. Debido a las complicaciones en los sistemas eléctricos, provocados por los centros de minado de este tipo de valores, varios gobiernos regionales de China decidieron iniciar redadas para clausurar las instalaciones de minado, y desactivarlas. Esa movida, que seguramente provocará una mudanza de los que realizan esas tareas, terminó provocando una nueva caída del 8,5% para el bitcoin, que ya vale US$ 31.500, la mitad de lo que llegó a valer hace dos meses, con desplomes de hasta el 14% en otras criptomonedas del panel.

Con el petróleo en alza, los metales y los granos sostenidos, y con la Fed manteniendo el reparto de dólares, las bolsas del mundo volvieron a sonreír. La Bolsa de Nueva York tuvo un alza promedio del 1,3% y hubo un avance del 0,7% en la Bolsa de San Pablo. Aunque no todas las bolsas festejaron: la de México terminó sin cambios y se destacó una llamativa particularidad ya que la Bolsa de Tokio se hundió 3,3% y volvió a valores de principios de este año, acumulando desde febrero un retroceso del 8,2%.

Con ese buen día en Nueva York, también en Brasil y en las bolsas europeas, llamó la atención el día negativo marcado por los ADR argentinos que cotizan en la Bolsa de Nueva York: ayer se pudieron ver alzas para IRSA y Despegar, pero el resto de los papeles locales que cotizan en ese mercado tuvieron bajas generalizadas de hasta el 6%, con Loma Negra, TGS, Galicia y Edenor ubicadas entre las que tuvieron peores resultados del día.

A la hora de consultar a los operadores para encontrar los motivos de este mal resultado de los activos argentinos en medio de un día positivo en los mercados externos lo atribuyeron a tres factores principales: a partir de ahora la fortaleza del BCRA para mantener la pax cambiaria será menor, el gobierno de Fernández se rindió a los K e inundará de pesos los 86 días que hay antes de las PASO para tener una elección mejor de lo que marcan las encuestas.

Mercados y votos

Según advierten economistas de diferentes extracciones, el Gobierno está asustado por la baja imagen que se están viendo en las encuestas, sobre todo entre personas con menos de 25 años, por lo que prepara un bono especial para jóvenes de 18 años y, como pura estrategia electoral, sin importar qué pasará con la inflación y con el dólar a mediano plazo, lanzará en julio vía aguinaldos, bajas en Ganancias, en Monotributo y otras ayudas una masa de dinero extra que será equivalente al 40% de lo que recauda la AFIP cada mes.

La idea es repartir dinero sin ton ni son, con apuro para que salgan al ruedo billetes de $2.000, $5.000 y $10.000, con las imágenes de Güemes, Belgrano y San Martín, para que el consumo sea impulsado y que el ánimo de la población mejore, haciendo mucha publicidad con los avances de la vacunación y el buen manejo de la pandemia. Dicho sea de paso, ayer, con pocos testeos, se reportaron 8.606 nuevos casos y 448 muertes en las últimas 24 horas. Con eso, si se comparan las muertes diarias promedio de los primeros 21 días de cada mes: abril tuvo 201 fallecidos, mayo 453 y junio 546 decesos, por lo que este es el peor mes de la pandemia, y en este momento se abren las clases, los teatros, los cines, los shoppings, etcétera. Hasta hace dos semanas jugábamos con fuego si se abría. Ahora nadie sabe con qué se juega.

Hoy se verá si los dólares libres siguen sobre reaccionando, con la gente huyendo de la tenencia de los pesos. El dólar blue saltó de $139 a $164 en las últimas once semanas, y ahora están entrando los aguinaldos en los bolsillos. Los pesos que se depositan en los bancos están cambiando de posición: sobre el total de plazos fijos, se duplicó la tenencia de posiciones atadas al CER, y crecieron los depósitos en dólares, ya que en abril habían crecido en US$ 15 millones, en mayo en US$ 197 millones, a pesar de que ahora la parte de los encajes de este dinero, que va al BCRA, no se cambia únicamente por Leliqs (títulos muy líquidos a 30 días) sino también por Bonos del Tesoro a un año y medio de plazo.

Un calendario agitado

Y en el resto de la semana también hay dos fechas clave. El jueves el MSCI decidirá si Argentina pasa a ser ubicada en el grupo de países de frontera, junto con por ejemplo Kazajistán, Kenia, Jordania, Líbano y Bangladesh, lo cual puede cambiar por completo el grupo de fondos de inversión que tengan posibilidades de vender o de comprar papeles de nuestro país (hasta ahora estamos entre los mercados emergentes y nos compran porque somos los peores, y desde el jueves podremos estar entre los fronterizos y nos comprarán porque seremos los mejores de ese sector).

Y la otra fecha clave será el viernes. Ese día el directorio del FMI decidirá si se realiza efectivamente el tan mentado aumento de capital para que los países tengan fondos de ayuda específica para enfrentar el Covid. Si eso es aprobado, la Argentina podrá recibir unos US$ 4.200 millones. Ese dinero llegaría al BCRA en agosto, un mes antes de la elección primaria del 12 de septiembre. El ala dura del Kirchnerismo quiere usar esos fondos para crear una ola de consumo que les permita tener un buen resultado electoral. Veremos qué sucede.

Todo está rodando con la población esperando las segundas dosis de las vacunas que están demorando. Y, además, se ve con claridad que todos los partidos están sumergidos en internas despiadadas, con todos discutiendo cargos, sin plantear ninguna solución para los problemas del país y de la gente. Ayer, por ejemplo, seguía habiendo presión para que las paritarias de los que están en blanco suban por encima de la inflación, que está en el 48,7%. Grandes contradicciones, con los que están en negro o los monotributistas fuera de esa película.