¿Se viene el “Brexit duro”? No hay avances y no queda mucha tiempo

14 de diciembre, 2020

¿Se viene el “Brexit duro”? No hay avances y no queda mucha tiempo

El Reino Unido y la Unión Europea habían acordado que el domingo 13 de diciembre sería la fecha límite para llegar a un acuerdo de libre comercio posBrexit. Sin embargo, ayer, el primer ministro británico, Boris Johnson y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, acordaron continuar con las conversaciones.

La decisión de extender las tratativas es consecuencia de las demasiadas razones en juego para no intentarlo hasta el 1° de enero de 2021, fecha en la que el Reino Unido abandonará definitivamente el bloque.

“A pesar del agotamiento después de casi un año de negociaciones, a pesar del hecho de que los plazos se han incumplido una y otra vez, creemos que es responsable, en este momento, de ir más allá” dijeron Johnson y von der Leyen, en una declaración conjunta.

Pero, pese a esta extensión, Johnson se ha mostrado pesimista sobre la posibilidad de lograr un acuerdo con el bloque en conjunto, y por ello ha manifestado su interés en comenzar a hablar con las capitales europeas en paralelo.

“Me temo que seguimos muy distanciados en algunos aspectos clave, pero donde hay vida hay esperanza, y vamos a seguir hablando para ver qué podemos hacer” expresó el primer ministro en una entrevista en Sky News, y agregó que “si Ursula (von der Leyen) se ha mostrado optimista al respecto, a mí me parece genial pero, desde donde estoy, hay problemas serios y muy, muy, muy difíciles que actualmente separan al Reino Unido de la UE”.

En caso de que las negociaciones no lleguen a buen puerto, el Ministerio de Defensa del Reino Unido informó este fin de semana que cuatro buques de patrulla de la Marina Real británica estarán preparados, desde el primer día del año próximo, para proteger las aguas de pesca nacionales.

En caso de que haya un Brexit sin acuerdo, tanto la economía británica como la europea se verían muy dañadas, aunque los isleños sufrirían las peores consecuencias, ya que alejaría a sus empresas de 450 millones de consumidores del continente europeo.

La Oficina de Responsabilidad Presupuestaria del Reino Unido (OBR, por sus siglas en inglés) calcula que un “Brexit duro” supondría una reducción de US$ 53.000 millones o el 2% de la producción económica del Reino Unido en 2021, dejando a más de 300.000 personas desempleadas para el segundo semestre del próximo año.

Otro de los principales problemas sería el de las aduanas, lo cual afectaría las diversas cadenas de suministros y desembocaría en la escasez de muchos productos en el Reino Unido como los alimentos perecederos. Además, la imposición de aranceles elevaría los precios de muchos productos. Por ejemplo, la cadena de supermercados Tesco calcula que el valor total de las compras aumentaría 5%.

Por otra parte, la libra esterlina podría sufrir un desplome sin precedentes, incluso el 31 de diciembre. Según varios expertos, la moneda inglesa perdería hasta una quinta parte de su valor respecto al euro y el dólar estadounidense y afectaría gravemente los mercados financieros.