Bolsonaro sigue sin ordenar el aislamiento mientras en Brasil se disparan los casos

22 de marzo, 2020

Bolsonaro sigue sin ordenar el aislamiento mientras en Brasil se disparan los casos

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, anunció en redes sociales una “posible cura” para el coronavirus Covid-19 por parte del hospital privado Albert Einstein a partir de un remedio que el propio gobierno recomienda no tener en cuenta como posible solución a la pandemia y confirmó que realizarán 10 millones de test rápidos.

 

“Hospital Albert Einstein y la posible cura de los pacientes con Covid-19”, dice el mensaje por Twitter de Bolsonaro, quien grabó un video sobre el asunto con una camiseta de un club de fútbol del ascenso, Sao Vicente.

 

Bolsonaro dijo que profesionales del hospital israelita Albert Einstein de San Pablo, donde estuvo internado en 2018 tras sufrir un atentado, le informaron que iniciaron un protocolo de investigación para evaluar la eficacia de la cloroquina en las pacientes con Covid-19.

 

El remedio es usado en Brasil contra el lupus y la malaria y Bolsonaro ordenó que se comience a fabricar en los laboratorios de las Fuerzas Armadas.

 

Sin embargo, la orden de Bolsonaro va en contra de lo que el viernes dijo la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) ante los rumores de la cloriquina.

 

“No hay estudios concluyentes que comprueben el uso de medicamentos para el tratamiento del nuevo coronavirus”, dijo un alerta de Anvisa, la agencia reguladora de medicamentos y alimentos.

 

Antes de que se conociera esta declaración del mandatario brasileño, su par estadounidense, Donald Trump, había tenido una intervención similar también en la red social Twitter.

 

El líder republicano exhortó hoy a usar “inmediatamente” un remedio contra la malaria y un tipo de antibiótico para combatir el coronavirus, que infectó en el país a más de 15.200 personas y provocó la muerte de más de 200, según datos oficiales.

 

“La hidroxicloroquina y la azitromicina, tomados en conjunto, tienen una oportunidad real de ser uno de los mayores puntos de inflexión en la historia de la medicina”, escribió Trump.

 

Por su parte, hoy Bolsonaro  anunció además que se distribuirán 10 millones de pruebas rápidas ya que hasta el momento solo los casos más graves eran sometidos al test de coronavirus.

 

 

Hasta este sábado, el Ministerio de Sanidad brasileño ha confirmado 18 muertes por coronavirus en el país y 1.128 personas contagiadas. El estado de Sao Paulo ha presentado el mayor número de muertes, con 15 fallecidos, además de contar con 459 casos sospechosos del virus, recoge el diario ‘O Estado de Sao Paulo’.

 

San Pablo se corta solo

 

Ayer, el gobernador de San Pablo, Joao Doria, decretó la cuarentena durante 15 días en el estado brasileño en su intento por evitar el contagio del nuevo coronavirus.

 

Enfrentado con las estrategias de todos los gobernadores, Bolsonaro emitió un decreto prohibiendo a los estados (provincias) tomar decisiones sobre el cierre de rutas federales y aeropuertos.

 

La mayor parte de los casos se concentra en los estados de San Pablo, con 459 y 15 decesos, y Río de Janeiro, con 119 casos y tres muertes.

 

Pero las atenciones de Brasil estuvieron en el epicentro del Covid-19, el estado de San Pablo, con 44 millones de habitantes y un tercio de la actividad económica del principal socio comercial de la Argentina.

 

El gobernador Joao Doria decretó una cuarentena desde el martes hasta el 7 de abril sobre todo en el comercio, porque podrán operar industrias alimenticias y otras que no requieran de reunión o aglomeración de personas, además del transporte público.

 

En tanto, Bolsonaro, en una entrevista difundida por el canal privado de televisión abierta SBT, dijo que le parece “una exageración” cerrar shoppings, templos e iglesias.

 

“Los templos e iglesias dependen de los pastores y de los curas, y ese es el último refugio de las personas”, se quejó Bolsonaro, que apuntó a “cuidar la economía”.

 

Esta noche, en declaraciones a CNN Brasil, el mandatario dijo que las medidas adoptadas en San Pablo y Río de Janeiro representan “una dosis de remedio excesivo que se convierte en veneno”, y criticó especialmente a Doria a quien calificó como “un lunático” que “está aprovechando la situación para hacer política”.