Europa y Estados Unidos con desafíos similares

13 de octubre, 2017

Europa y Estados Unidos con desafíos similares

 

Las principales economías del mundo muestran un buen desempeño, pero que no se traduce en una aceleración de la tasa de inflación y eso genera un desafío para los bancos centrales.  Al no estar definido el rumbo de la política monetaria, tampoco resulta claro el camino que seguirán las divisas.  Ayer el dólar subió contra una canasta de monedas por primera vez en la semana, alentado porque muchos analistas consideran que habrá una suba de tasas antes de fin de año. Pero en Washington también está en marcha el debate sobre la reforma tributaria. El gobierno de Trump cree en que la combinación de rebaja de impuestos, desregulación económica y reformulación de los acuerdos comerciales firmados por el país puede llevar la tasa de crecimiento al 3% en los próximos años.  Pero la Reserva Federal no cree posible llegar a esa tasa de crecimiento.  Una reciente consulta a empresarios y economistas realizada por The Wall Street Journal demuestra que la mayoría considera que una rebaja de impuestos puede darle  un moderado impulso al nivel de actividad en el corto plazo pero con el paso del tiempo sus efectos expansivos se disipan.  Y todos consideran que la suba del PIB se ubicará entre el 2,2% y el 2,5% en los próximos años.

 

Del otro lado

 

La producción industrial en Europa creció en agosto 1,4% con relación a julio y 3,8% en la comparación interanual. Este dato asegura que el nivel de actividad en el tercer trimestre estará  en línea con el buen desempeño del primer semestre del año. Cuando comenzó el año, el Banco Central Europeo y los analistas privados pronosticaban que la zona euro crecería el 1,7% pero ahora hay consenso en que lo hará al 2,2%.

 

En este contexto el BCE puede avanzar en su programa de reducción de compra de bonos que podría anunciar en su reunión prevista para el 26 de octubre.  De todas maneras, y pese a los mejores datos de actividad, la tasa de inflación sigue lejos de la meta establecida, que es levemente inferior al 2%. Más aún, la mayoría de los pronósticos coincide en que la tasa de inflación puede bajar a comienzos del año que viene.

 

En ese marco, Mario Draghi afirmó ayer en Washington que la tasa de interés seguirá en cero por mucho tiempo luego de que se reduzca la compra de activos.

 

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