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La llave para extender el rally está en manos del Senado

La Ley de Bases y la Ley de Medidas Fiscales son claves para que el Gobierno muestre efectividad para aprobar leyes, avances en su agenda de reformas estructurales y un aumento de recaudación para despejar dudas sobre la sostenibilidad de la consolidación fiscal.

La llave para extender el rally está en manos del Senado
Adrián Yarde Buller 10 mayo de 2024

Hoy se cumplen 5 meses desde que asumió el nuevo gobierno. Es un buen momento para sacar algunas conclusiones respecto del camino recorrido por los activos argentinos y plantear algunas claves de cara a los próximos meses. 

La dinámica del mercado en los últimos 6 meses tuvo 3 etapas bien marcadas. 

  1. La primera transcurrió entre el balotaje de noviembre y el 10 de diciembre; y estuvo motivada principalmente por factores políticos. En esas semanas, el riesgo país cayó desde 2.243 pbs a 1.920 pbs y el Merval medido en dólares escaló desde 737 a 954 puntos, una suba del 29,4%. La descompresión financiera se explicó por el fin de la incertidumbre electoral, las definiciones en torno al nuevo equipo económico y declaraciones que ratificaban que el gobierno iba a avanzar rápidamente en un camino de corrección de los desequilibrios macroeconómicos.
  2. El 10 de diciembre entramos en una segunda etapa, donde la expectativa de que se corrigieran los desequilibrios empezó a transformarse en realidad a medida que el equipo económico fue revelando su hoja de ruta y tomó las primeras medidas de shock. La compresión del riesgo país y la suba de precios de las acciones se profundizó, pero ahora motivada por la confirmación de que el equipo económico tenía un diagnóstico acertado de lo que se necesitaba para sacar a la economía de una década y media de estanflación. El ajuste fiscal y externo, junto con la reducción acelerada (sin ruptura de contratos) del déficit cuasifiscal, llevaron al Merval en dólares a superar los 1.100 puntos y fueron motivando una compresión mucho más acelerada del riesgo país, que bajó con fuerza hasta llegar a la zona de 1.200 pbs a mediados de abril. 
  3. Desde ese momento, el mercado entró en una tercera etapa en la que el riesgo país empezó a enfrentar cierta resistencia a perforar los 1.200 pbs, incluso cuando el Merval en dólares extendió las subas superando los 1.300 puntos. En esta etapa comenzaron a aparecer los primeros logros del programa, pero también sus primeros desafíos. Los números fiscales y de acumulación de reservas fueron excelentes, al tiempo que el BCRA redujo drásticamente el déficit cuasifiscal. Esto llevó a que los indicadores de alta frecuencia de precios mostraran una muy fuerte caída de la inflación, sugiriendo que el dato de abril ya estará en zona de un dígito mensual y habrá una desaceleración adicional en mayo. Además, se vio un fuerte anclaje de las expectativas de inflación, producto de las medidas implementadas y de una inflación que encadenó varias sorpresas a la baja en comparación con los pronósticos iniciales. Sin embargo, también creció el debate en torno a la sostenibilidad del ajuste fiscal, la profundidad y duración de la recesión, el futuro del salario real, la tendencia a la apreciación cambiaria y la dificultad de aprobar leyes en minoría parlamentaria, entre otros temas. 

El freno en la compresión del riesgo país que caracteriza a esta tercera etapa, que ya lleva un mes, se da incluso cuando aún es evidente que el mundo castiga excesivamente al crédito argentino. Sobre una muestra de 104 economías con deuda con cotización en los mercados globales, Argentina ocupa la posición 97. Es decir, hay solamente 7 países cuya deuda rinde más que la argentina. 

De esas 7 economías, hay 4 que están en default, 2 que están en default inminente y la otra ni siquiera está calificada por las principales agencias. 

En el registro de 2024, el GD30 es uno de los mejores bonos emergentes del mundo (+11%), solo superado por el rebote de los títulos de Ecuador (+23%)
Es evidente que el mundo castiga excesivamente al crédito argentino.

El mercado internacional todavía ve con mejores ojos a la deuda de otras economías como Ecuador, que atraviesa una importante crisis política; Pakistán, que enfrenta una guerra con Afganistán; El Salvador, que navega una crisis de seguridad nacional; o Nigeria, que vive bajo el riesgo latente de una nueva guerra civil.

Es muy probable que el riesgo país de Argentina pueda seguir comprimiendo hasta eventualmente alcanzar a nuestros actuales comparables, que hoy tienen a su deuda rindiendo en torno al 10%. 

Sin embargo, para que esto ocurra el mercado necesitará ver qué capacidad tiene el gobierno de ir resolviendo uno a uno los desafíos que vaya enfrentando el programa económico. En lo inmediato, la aprobación de la Ley de Bases y la Ley de Medidas Fiscales en el Senado aparece como un paso clave con el que el gobierno podría mostrar efectividad para aprobar leyes en el Congreso, avances en su agenda de reformas estructurales y un aumento de recaudación clave para despejar las dudas con respecto a la sostenibilidad de la consolidación fiscal mientras se permite hacer algo más de política de ingresos. 

Por eso es probable que, de aprobarse estas leyes, veamos nuevamente una importante caída del riesgo país, tal vez acercándonos a los 1.000 pbs.

A partir de ahí, llegará la hora de mostrar una hoja de ruta para el proceso de unificación cambiaria, un elemento clave para despejar el horizonte de la actividad y empezar a cerrar el debate en torno al tipo de cambio real, terminando de allanar el terreno para que Argentina pueda pensar en volver a los mercados en 2025. 

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