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“El 60% de la biomasa en Argentina se desperdicia”

El Economista dialogó con Miguel López Peña (BAS Projects) y José Demicheli y Juan Pablo Carrera (ADBlick Agro)

22-11-2017
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Entrevista a Miguel López Peña BAS Projects José Demicheli y Juan Pablo Carrera ADBlick Agro Por Eliana Esnaola

A tono con la revolución de las energías verdes y las tendencias para conservar el medioambiente, ADBlick Agro, una empresa argentina dedicada a especialidades del agro  se asoció con BAS Projects Corporation SA y Global Dominion Access SA, un grupo español para generar energías renovables utilizando biomasa. Aspiran a desarrollar diez plantas de biomasa que totalizarán 100 Mw de capacidad instalada y que demandará una inversión de aproximadamente US$ 300 millones. En este marco, ADBlick Agro y BAS-Dominion presentaron a la Ronda 2 del programa Renovar, cuatro proyectos que suman 26 Mw y se localizan en Rojas, Venado Tuerto, Santa Rosa y Santo Tomé. A una semana de conocer la adjudicación de los proyectos, El Economista dialogó con Miguel Ángel López Peña, líder de energías renovables de BAS; José Demicheli, director general de ADBlick Agro y Juan Pablo Carrera, director de negocios de ADBlick Agro, para conocer detalles sobre el ambicioso proyecto energético.

¿Por qué ADBlick incursionó en las energías verdes?

José Demicheli (JD): Observamos que el 60% de la biomasa en Argentina, ya sea forestal o agrícola, se desperdicia, se pudre en los bosques y se tira en los campos. La biomasa como energía verde y renovable, ayuda al desarrollo de las comunidades locales, genera potencia eléctrica continua en la red y soluciona problemas ambientales como la disposición de residuos agropecuarios. Entonces, en Rojas vimos una oportunidad a partir de un trabajo de consultoría que hicimos para Monsanto y entonces decidimos dedicarnos a entender y desarrollar el negocio de las energías renovables a través de biomasa. Nos contactamos con BAS Projects Corporation SA y Global Dominion Access SA, que son especialistas en esto y ellos convalidaron nuestra mirada. Miguel Ángel López Peña (MALP): A raíz de este proyecto en Rojas, nos pusimos en contacto, decidimos dar un salto, pensar a largo plazo y desarrollar una estrategia concreta en el mundo de la biomasa. Más allá de la biomasa, desde BAS y Dominion, también desarrollamos proyectos de energía fotovoltaica, eólica, hidráulica, entre otras renovables. Lo cierto es que por las características agrarias de Argentina, por la cantidad de biomasa que se genera y lo interesante que resulta el sector, hemos decidido comenzar con biomasa. En un futuro, estamos abiertos a entrar con otras energías renovables como hicimos en otros países.

¿Cómo es el plan de ejecución?

Juan Pablo Carrera (JPC): Son proyectos que demandan un tiempo largo de desarrollo, como en mucho de ellos, el punto y fuerte es el abastecimiento de la biomasa, eso significa tratar con diferentes compañías, empresas y actores para asegurar el provisionamiento a largo plazo y sin duda requiere una negociación. En un primer momento y acompañando la estrategia del Gobierno en generar 7.000 Mw más en los próximos siete años, 1.000 Mw por año, es que con esa misma visión decidimos  presentarnos en cada una de estas instancias con diferentes proyectos a medida que los vamos desarrollando. Si bien, hoy nos presentamos con cuatro a Renovar 2, tenemos  tres o cuatro más en cartera para la próxima licitación, sobre los cuales ya estamos trabajando.

¿Qué rol tiene el sorgo en el desarrollo energético?

JPC: En uno de los proyectos que presentamos en la Ronda 2 de Renovar, parte del abastecimiento de la planta en el caso de Venado Tuerto será principalmente a partir del sorgo energético. Esto se debe a que buscamos darle mayor escala a la planta. Si bien, estamos trabajando con las empresas semilleras Nidera, Syngenta, Dow AgroSciences y Tecnoseeds, que se encuentran en la localidad y generan subproductos de charla y marlo, pretendemos darle mayor dimensión a la planta y para eso vamos a utilizar también el cultivo de sorgo energético. Por tal motivo, estamos haciendo ensayos y analizando distintas fuentes posibles de ser utilizadas en esa zona.

¿En qué consiste el esquema de financiamiento del proyecto?

MALP: La financiación de este tipo de proyectos de energías renovables se hace mediante Project Finance, una modalidad de financiación que en Argentina por las condiciones del país no se ha dado en los últimos diez años. Es una financiación a largo plazo y en el caso de biomasa es de hasta doce años, más un período de gracia de dos o tres. Normalmente, cuando un empresario hace una inversión tiene que avalarlo con las acciones de su empresa o personalmente, acá la garantía es el propio proyecto. Eso implica varias aspectos, que el sistema bancario tiene que estar muy seguro de las bondades éste, el proyecto tiene que tener un determinado volumen, no se suele hacer para proyectos de US$4 o US$5 millones, pero si, para aquellos que pasen de los US$20, US$30 millones y además, implica a más de un banco en lo que llamamos un crédito sindicado.  Generalmente, la financiación alcanza hasta un 70%, 80% del proyecto y el resto es capital que ponen los socios, en este caso, nosotros. Estamos cerrando el primer Project Finance de biomasa en la historia de Argentina, esto es posible gracias al aumento de credibilidad del país en los últimos meses. A raíz de que la banca internacional esta entrando a Argentina para financiar este tipo de proyecto, hay un efecto arrastre de la banca nacional que se está empezando a interesar.

JD: Con la gente de la banca de inversión del Banco Santander y del Banco Galicia hemos pautado reuniones, dado que se comunicaron porque están interesados en sumarse a este modelo de financiación.

¿Cómo ven a Argentina respecto del mundo en la generación de energías renovables?

MALP: Hasta hace un año, estábamos muy mal. En julio de 2016 cuando se licitó la primera ronda de Renovar, había un cierto escepticismo en el mercado sobre la capacidad de conseguir financiar este tipo de proyectos a nivel internacional. La Renovar 1 supuso un esfuerzo para el Gobierno argentino, un ejercicio de transmitir seriedad y confianza al exterior y en ese sentido, debo reconocer que este programa es un ejemplo a seguir por otros países. Consiguió lo que ninguno pensó que iba a lograr, que el sector internacional de forma masiva nos interesáramos en el país y en el mercado de las energías renovables. Hasta tal punto que en esta última licitación hubo una relación de casi 9 a 1, es decir que por cada 1 Mw0 que el Gobierno quiere comprar se están ofertando 9 Mw por parte de la industria. Por lo cual, los precios que se están consiguiendo son super competitivos y el país debería estar muy orgulloso de cómo se ha hecho y cómo se está haciendo.

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