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Todos contra Macron: eran pocos y se sumó Trump

Tras decir que Europa debía ser más independiente de Estados Unidos, una ola de críticas he recaído sobre el mandatario francés. Ahora, fue el turno del ex presidente norteamericano Donald Trump, quien consideró que Macron le "besó el trasero" al mandatario chino Xi Jinping.

Todos contra Macron: eran pocos y se sumó Trump
12 abril de 2023

Continúa la polémica en torno a las declaraciones del presidente de Francia, Emmanuel Macron, quien consideró que Europa no debería alinearse completamente detrás de Estados Unidos en cuestiones como la de Taiwán.

Tras visitar China y reunirse con su homólogo Xi Jinping, Macron dijo que Europa debía trazar su propio rumbo, ya que se enfrenta a un "gran riesgo" si "queda atrapada en crisis que no son las nuestras, lo que le impide construir su autonomía estratégica".

Como era de esperar, las declaraciones del mandatario francés generaron gran malestar tanto en el Viejo Continente como al otro lado del océano Atlántico. Y quien se sumó a las olas de críticas fue el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien consideró que "Macron, que es amigo mío, acabó besándole el trasero a China".

Por su parte, el ministro de Finanzas de Francia, Bruno Le Maire, intentó defender a su líder y explicó que París y Washington tienen un "enfoque coordinado" en las relaciones con China, pero "queremos que Europa sea soberana. Quiero decir que, en los temas geopolíticos, en los temas industriales, en los temas tecnológicos, queremos que Europa sea más independiente".

"Queremos involucrar a China porque creemos firmemente que la mejor manera de obtener algunos resultados concretos de la relación de China es involucrar a China", agregó.

Enojo en Europa

Aunque los comentarios de Macron no cayeron para nada bien en casi toda la Unión Europea, es en los países de Europa Oriental donde mayor preocupación generaron. 

Históricamente, los países de dicha región se han mostrado extremadamente cercanos a Washington por lo que son los rezagos de la Guerra Fría: siempre han tenido el temor de que, como ocurrió en el siglo XX, Rusia intentara conquistarlos.

Es por ello que países como República Checa o Polonia, que estuvieron bajo la órbita de la Unión Soviética, fueron los primeros en criticar a Macron y recordar la importancia tanto de Estados Unidos como de la OTAN para contener a Moscú. 

El primer ministro polaco, Mateusz Morawiecki, consideró que "en lugar de construir una autonomía estratégica de Estados Unidos, propongo una asociación estratégica con ellos".

Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores checo, Jan Lipavsky, explicó que "el regreso de la geopolítica significa que tenemos que ver más claramente quién es nuestro aliado y quién no. Las fuertes relaciones transatlánticas entre Europa y Estados Unidos son la base de nuestra seguridad".

"Europa debe invertir más en su propia seguridad, pero no lo veo como un obstáculo o un límite para la cooperación con Estados Unidos", agregó. 

Para estos países, la principal preocupación es que, en plena guerra en Ucrania, Estados Unidos deje a su suerte a Europa, la cual se ha hecho significativamente dependiente de Washington en materia militar: el 70% del presupuesto de la OTAN depende del Gigante Norteamericano. 

En este sentido, los países de Europa Oriental le preguntan a Francia quién, en el caso de seguir sus recomendaciones, ocupará el lugar de Estados Unidos en el Viejo Continente. 

Macron, el realista

A diferencia de Estados Unidos, país que considera tener la misión de expandir la democracia y el liberalismo por todo el mundo, históricamente en Francia se ha aplicado una política exterior mucho más realista.

Por eso, nunca se han subyugado totalmente a Washington y han intentado sobrevivir por cuenta propia, incluso llegando a dudar de si Estados Unidos los defendería ante el ataque de un enemigo.

Prueba de ello es que, pese a que EE.UU. ha colocado varias de sus bombas nucleares en Europa para proteger a los países de este continente, Francia igualmente decidió desarrollar su propio arsenal durante el mandato de Charles de Gaulle. 

En este sentido, Macron ha intentado seguir los mandatos de su predecesor y héroe de guerra y, desde que llegó al poder, ha promovido esta supuesta "independencia" francesa.

En parte, con dicha estrategia no solo busca posicionarse como el líder francés, sino también de todo el bloque comunitario, puesto que ha quedado vacante desde que la alemana Angela Merkel abandonara el poder. 

Sin dudas, Macron tiene herramientas para lograrlo: Francia no solo tiene el ejército más grande de toda la Unión Europea, sino que es el único país con armas nucleares y con poder de veto en el Consejo de Seguridad de la ONU.  

Sin embargo, su misión más difícil será convencer a propios y ajenos de que Europa es capaz de sobrevivir por su cuenta, pero que eso no implica enfrentarse a Estados Unidos, sino alejarse de la misión divina norteamericana de defender las democracias de todo el mundo.

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