El Economista - 70 años
Versión digital

sab 25 Jun

BUE 5°C
Versión digital

sab 25 Jun

BUE 5°C
Grave

Sin freno, el cambio climático rompe todos los récords

Cuatro indicadores claves para medir el cambio climático registraron niveles récord en 2021

Los combustibles fósiles reciben US$ 11 millones en subsidios en el mundo, mucho más de lo que se destina a las energías limpias.
Los combustibles fósiles reciben US$ 11 millones en subsidios en el mundo, mucho más de lo que se destina a las energías limpias.
19-05-2022
Compartir

Entre la pandemia del coronavirus y la guerra en Ucrania, la actual lucha contra el cambio climático pasó a un segundo plano. 

Sin embargo, la lucha debe continuar: cuatro indicadores clave que se utilizan para medir el avance del cambio climático registraron niveles récord en 2021. 

Según un informe sobre el Estado del Clima Mundial de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), la temperatura media global el año pasado fue 1,1 grados Celsius más alta que los niveles preindustriales.

Así, los últimos siete años han sido los más cálidos registrados desde que arrancaron las mediciones a mediados del Siglo XIX. 

Esto está impactando directamente en cuatro indicadores, como la subida del nivel del mar, que en 2021 alcanzó un nuevo máximo, tras aumentar una media de 4,5 milímetros anuales entre 2013 y 2021.

“Esta cifra, que es más del doble que la registrada entre 1993 y 2002, obedece principalmente a una pérdida de masa de los mantos de hielo más rápida”, explicó la OMM. 

Otro de los indicadores que también registró un récord negativo fue el de los gases de efecto invernadero acumulados en la atmósfera, los principales responsables de los aumentos de la temperatura. 

Las concentraciones alcanzaron un nuevo máximo mundial en 2020, cuando la concentración de dióxido de carbono (CO2) llegó a 413,2 partes por millón (ppm) a nivel global, o al 149% del nivel preindustrial. 

Pero los nuevos datos indican que siguieron aumentando en 2021 y a principios de 2022, con una media mensual de CO2 en Mauna Loa, Hawái, que alcanzó 416,45 ppm en abril de 2020, 419,05 ppm en abril de 2021 y 420,23 ppm en abril de 2022.

Este último dato tiene un impacto directo en otros dos de los indicadores claves para la OMM. Uno es el nivel de acidificación del mar, el cual, hoy en día, es el más bajo en casi 26.000 años. 

Además, también impacta en las temperaturas de los océanos: la parte superior de 2.000 metros de profundidad continuó calentándose en 2021 y se espera que siga haciéndolo en el futuro. 

El momento de actuar es ahora

Durante la presentación del informe, António Guterres, secretario general de la ONU, dijo que los resultados son una “confirmación del fracaso de la humanidad para afrontar los trastornos climáticos”. 

Guterres insistió nuevamente en que, si el mundo no actúa ahora, la situación podría ser irreversible y apuntó directamente contra el uso de combustibles fósiles. 

“Son un callejón sin salida, tanto desde el punto de vista ambiental como económico”, aseguró al tiempo que abogó por remplazarlos con energías renovables. 

“Es hora de poner en marcha la transición hacia las energías renovables antes de que sea demasiado tarde”, advirtió el portugués.

En este sentido, también señaló como grandes responsables a los gobiernos, ya que los combustibles fósiles reciben US$ 11 millones en subsidios en el mundo, mucho más de lo que se destina a las energías limpias.

“Cada año, los gobiernos de todo el mundo invierten alrededor de medio billón de dólares en bajar artificialmente el precio de los combustibles fósiles, más del triple de lo que reciben las energías renovables (…) Hay que poner fin a este escándalo”, sentenció. 

9 millones de muertes anuales 

Como si estos datos no fuesen suficientes para tomar consciencia, un grupo de científicos informó que la contaminación del aire exterior y el envenenamiento por plomo han mantenido las muertes globales en 9 millones anuales desde 2015.

Según el informe de The Lancet Commission on Pollution and Health, publicado en The Lancet Planetary Health, la contaminación del aire junto con la urbanización provocó un aumento del 7% en las muertes relacionadas con la contaminación entre 2015 y 2019.

Una versión anterior del trabajo, publicado en 2017, también estimó el número de muertes por contaminación en aproximadamente 9 millones por año, o una de cada seis muertes en todo el mundo, y el costo para la economía mundial en hasta US$ 4,6 billones por año. 

Las muertes causadas por la exposición a contaminantes modernos como los metales pesados, los agroquímicos y las emisiones de combustibles fósiles están "simplemente disparándose", aumentando 66% desde 2000.

Los 10 países más afectados por las muertes relacionadas con la contaminación fueron Chad, República Centroafricana, Níger, Islas Salomón, Somalia, Sudáfrica, Corea del Norte, Lesoto, Bulgaria y Burkina Faso. 

En esta nota

Lee también

Seguí leyendo

Enterate primero

Economía + las noticias de Argentina y del mundo en tu correo

Indica tus temas de interés