Las manufacturas globales se moderan

El índice de gerentes de compras de Estados Unidos se desaceleró pero siguió en territorio de expansión.

03-05-2016
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La actividad manufacturera de Estados Unidos y Asia se desaceleró en abril, mientras que la zona euro tuvo un avance solo marginal, de acuerdo a diferentes indicadores de gerentes de compras que se conocieron ayer. Los datos avalaron el tono cauto que adoptó la Reserva Federal estadounidense el trimestre pasado, aunque para el futuro cercano se anticipa una recuperación gradual de la economía.

En Estados Unidos, el índice que elabora el Instituto de Gerencia y Abastecimiento (ISM, por sus siglas en inglés) bajó a 50,8 el mes pasado desde 51,8 en marzo. Si bien el indicador todavía se situó arriba de la marca de 50, que separa la expansión de la contracción, estaría denotando el efecto del enfriamiento de las exportaciones por la suba del dólar y los recortes de la inversión en la industria petrolera tras el colapso de los valores del crudo.

Al mismo tiempo, el subíndice de precios pagados del reporte del ISM registró su máximo desde septiembre de 2014, mostrando que la mayoría de los gerentes encuestados estaban observando alzas de precios. “Con el ISM en 50,8 hay pocas razones para pensar que el sector manufacturero está al borde de un repunte fuerte”, dijo Jay Morelock, de FTN Financial.

Sin embargo, agregó: “Si la inflación continúa acelerándose en los próximos meses, como sugieren tanto los precios de los TIPS (los títulos que ajustan por inflación) como los precios del oro a modo de probabilidad creciente, será una razón más para que la Fed deje de preocuparse y reanude el ajuste”.

El organismo dirigido por Janet Yellen elevó la tasa de los “fed funds” en diciembre por primera vez en casi 10 años ante los indicios de que la recuperación económica de Estados Unidos se aceleraba, pero luego postergó las subas que pensaba para este año por temor a golpear a una economía ya afectada por los temores sobre China.

La semana pasada, el Banco Central norteamericano expresó un tono algo más optimista sobre la situación doméstica y removió algunas referencias a la inestabilidad global, lo que llevó a algunos analistas a elevar sus expectativas de un nuevo ajuste monetario este año, aunque el panorama de la política monetaria está lejos de aclararse.

En Japón, la actividad manufacturera se contrajo en abril al ritmo más veloz en más de tres años, según el PMI de Markit/Nikkei. El índice bajó a 48,2 el mes pasado desde 49,1 en marzo, continuando en terreno de retracción por segundo mes consecutivo. Esto se debió al impacto que tuvieron los terremotos en la producción de Kumamoto, un polo manufacturero.

En la zona euro, el índice equivalente al PMI que elabora la firma Markit registró un alza marginal a 51,7 en abril desde 51,6 en marzo, pese a los fuertes recortes de precios por parte de las compañías. Los signos de avance en Alemania fueron contrarrestados por Francia, que sufrió una contracción al ritmo más fuerte en un año.

“El sondeo indica una tasa de crecimiento anual anémica para la producción manufacturera, de algo menos de 1%, que es la mitad del ritmo visto en los meses previos a la reciente desaceleración”, dijo Chris Williamson, economista jefe de Markit. “Los datos, por lo tanto no dan señales de que el estímulo del Banco Central Europeo o la debilidad del euro (hasta el año pasado) ayuden a revivir al sector manufacturero, al menos para el área del euro en su conjunto”, añadió.

El BCE, que dirige el italiano Mario Draghi, decidió no ampliar la política de expansión monetaria en su último encuentro del mes pasado. Draghi dijo que tomará algún tiempo hasta que las medidas se sientan en la economía real, pero cada vez está cada más cuestionado tanto por los críticos de la flexibilización monetaria como por los que reclaman un enfoque más audaz.

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