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El mundo evitará la recesión

La inflación bajará, pero estará lejos de las metas de los bancos centrales y el PIB global subirá sólo 2,7%

En el inicio de 2023 el crecimiento de la economía mundial será muy débil, pero irá mejorando durante el transcurso del año
En el inicio de 2023 el crecimiento de la economía mundial será muy débil, pero irá mejorando durante el transcurso del año
21-12-2022
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La economía global se desacelerará en 2023, pero no habrá una recesión aunque no puede descartarse que se registre una contracción de la actividad durante un tiempo en algunas economías desarrolladas. 

En Estados Unidos, la Reserva Federal proyecta un crecimiento muy modesto de 0,5% en 2023. En el mercado hay un sector que considera que es inevitable que la economía sufra una recesión en algún momento dentro de los próximos doces meses. 

Pero el Gobierno cree que esa situación se podrá evitar y se basa en la fortaleza que muestran los indicadores del mercado laboral que mostraría al cierre de 2023 una tasa de desocupación de 4,7% como máximo, un punto más que en este año. De todas maneras, de haber recesión, será suave y por un período breve.

En el caso de la zona euro, es el propio Banco Central Europeo el que asume que habrá una recesión técnica por la contracción de la actividad en dos trimestres consecutivos: el último de 2022 y el primero de 2023.  De todas maneras, la actividad se irá recuperando y cerrará el año que viene con una expansión de 0,5%. 

En la zona euro es clave lo que ocurra con Alemania que tiene la economía más grande y que puede mostrar una fortaleza mayor que la pronosticada. Por otra parte, la zona euro logró afrontar las restricciones en el suministro de energía como consecuencia de la invasión de Rusia a Ucrania. 

El costado positivo de este enfriamiento de la actividad es que es consecuencia del endurecimiento de la política monetaria para frenar  la inflación que comenzó a mostrar resultados. 

  • En la zona euro, la tasa de inflación pasaría de 8,4% en 2022 a 6,3% en 2023, un nivel todavía muy superior a la meta del 2% del BCE, pero que muestra una clara tendencia descendente. 
  • Por su parte, en sus últimas proyecciones, la Fed estima que el Indice de Precios de los Gastos en Consumos Personales, que es la medida de inflación que toma en cuenta para diseñar la política monetaria, pasaría de 5,6% en 2022 a 3,1% en 2023. Nuevamente se dará un hecho que no ha sido habitual y es que Estados Unidos tenga una inflación más baja que Europa.

Una política de suba de tasas más agresiva por parte del BCE en 2023 podría llevar a que esa diferencia favorezca al euro frente al dólar que recuperaría parte del nivel perdido en 2022.       

  • China, que tiene la segunda economía del mundo, es el principal socio comercial de la mayoría de los países y al ser la mayor consumidora de commodities es clave para determinar sus cotizaciones.  

La baja tasa de inflación le permitirá sostener políticas de estímulo monetario y por eso será una de las pocas economías grandes que tendrá un mejor desempeño con relación a 2022. El Gobierno apuesta por un crecimiento de 5% o más en 2023 y ese porcentaje es avalado por muchos bancos de inversión. China recuperará su papel de mayor contribuidora al crecimiento del PIB global. 

El único interrogante surge por la política de Covid cero que eventualmente puede conducir a nuevas restricciones que impacten en algunos sectores y regiones del país. Un país clave para Argentina, por ser su principal socio comercial, es Brasil que registraría, según los analistas del mercado, un crecimiento de solo 0,75% en 2023, pero también descendería la inflación hasta 5% anual, la tasa de interés sería recortada mientras que el tipo de cambio se mantendría estable.

  • Un dato clave para Brasil, y para todos los países que las exportan, es que las materias primas seguirán con buenos precios porque la desaceleración de la demanda por el menor nivel de actividad global será compensada por las restricciones de la oferta.

En el inicio de 2023 el crecimiento de la economía mundial será muy débil, pero irá mejorando durante el transcurso del año aunque sin llegar a los niveles de 2022. El FMI pronostica una suba del PIB global de 2,7% en 2023 luego de haberlo hecho al 3,2% en 2022.   

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