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El Brexit ahora preocupa menos

La Reserva Federal no alterará su estrategia monetaria por el nuevo contexto global.

06-07-2016
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En el ámbito global, la preocupación sobre el bajo nivel de crecimiento se mantiene e incluso se agudiza cuando se producen hechos como el Brexit, que según los analistas afectará el nivel de actividad del Reino Unido y de la zona del euro. Mientras tanto, se conocen datos mixtos sobre la marcha de la economía en los distintos países.

Brasil sigue mostrando leves signos de mejoría. El índice PIM que mide la marcha del sector servicios pasó de 37,3 en mayo a 41,4 en junio. De todas maneras, cualquier registro por debajo de 50 refleja que la economía está en recesión y hace 16 meses que no se ubica por encima de esa marca. La consultora que tiene a su cargo la elaboración de la encuesta advirtió que no tiene un pronóstico favorable para los próximos meses. Sin embargo, otros indicadores económicos muestran que lo peor de la crisis habría quedado atrás y que si bien el crecimiento será casi nulo en 2017, al menos no habrá una caída de 4 puntos del producto como este año y el anterior.

En Estados Unidos se dieron a conocer los datos de órdenes de compra para las fábricas que mostraron una caída de 1% en mayo. En lo que va del año la caída es de 1,9%. De todas maneras, considerando la demanda del sector privado ?lo cual anticipa futuras inversiones? la caída fue de sólo 0,4%. Dos sectores que afectaron al índice general fueron de los aviones militares que es un rubro muy volátil y la menor inversión de la industria petrolera como consecuencia de la baja del crudo.

Ayer, el presidente del Banco de Inglaterra Mark Carney presentó el Informe sobre la Estabilidad Financiera que se realiza cada seis meses. Pero en esta oportunidad había un condimento adicional dado que era el primero luego del Brexit. Carney se refirió al nuevo escenario destacando que la libra está en su nivel más bajo de los últimos treinta años y que las acciones de los bancos cayeron 20%. También anunció algunas medidas como reducir los requisitos de capital para los bancos con lo cual se liberaron 150.000.000.000 de libras para créditos. Carney quiso llevar tranquilidad sosteniendo que seguirá habiendo crédito disponible y que si se produce una desaceleración “será por la demanda, no por la oferta”.

John Williams, que preside el Banco de la Reserva Federal de San Francisco, sostuvo ayer que el Brexit no afectará a la economía estadounidense, porque consideró que sólo reducirá el crecimiento una décima. Afirmó que los problemas de China, que se hicieron evidentes a fines del año pasado y a principios del actual, sí tienen una gran influencia pero no le otorga esa importancia al Reino Unido. La conclusión es que la estrategia de la Fed no estará influida por el Brexit y por lo tanto el escenario más probable es que haya una suba de tasas este año. De todas maneras la economía estadounidense, que si bien es la que más crece entre las desarrolladas, muestra un desempeño bastante modesto. Eso ha hecho que no falten analistas que consideran que la suba de tasas podría demorarse hasta el segundo semestre de 2017. Hoy se conocerán las minutas de la última reunión de la Fed que seguramente darán una pista sobre sus próximos pasos. Pero el dato a mirar esta semana será el del mercado de trabajo que se conocerá el viernes. Los que apuestan a una suba de tasas sostienen que será inevitable en la medida en que la tasa de desempleo se ubique en el 4,5% y la tasa de inflación se acerque al 2%.

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