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La huida del peso sigue: se va al dólar y a las cosas

En medio de una ebullición pocas veces vista, la gente se saca los pesos de encima a gran velocidad. Algunos compran dólares. Pero muchos prefieren adelantar compras.

Ayer los dólares financieros saltaron, el blue subió apenas.
Ayer los dólares financieros saltaron, el blue subió apenas.
Luis Varela Luis Varela 19-08-2022
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Aturdidos, en plena ebullición, mientras el Indec confirmó que para no ser pobre en julio una familia tipo necesitó $111.000 y al menos $50.000 para no ser indigente (luego de que el Centro de Educación Servicios y Asesoramiento al Consumidor calculó que se necesitaron $230.000 para ser clase media), el mercado argentino siguió completamente lanzado, sacándose de encima los pesos a gran velocidad, provocando una oscilación de todos los valores que pocas veces se vio en la historia de la economía nacional.

El dinero sale, se mueve y busca algún destino donde crea que puede mantener algo de valor. Ayer se observó, por ejemplo, un importante salto en los dólares financieros libres, con una pequeña suba del dólar blue. Pero las movidas más gruesas se ven en otros sectores: según datos oficiales del BCRA el stock total de depósitos en dólares de los privados continúa en franco retroceso y también hay un menor crecimiento real en el stock total de los plazos fijos en pesos, a pesar del notable salto de las tasas de interés, ya que en los últimos treinta días crecieron por debajo de la inflación.

Bonos lejos y acciones cerca

¿Qué está comprando la gente? Evidentemente bonos no compran porque ayer retrocedieron en promedio otro 0,7% y el riesgo país de Argentina subió en otras 27 unidades, hasta 2.446 puntos básicos. Algunos pueden pensar que están comprando acciones, ya que el índice MerVal de la Bolsa porteña saltó ayer 4,4% (con $2.706 millones operados en acciones y $5.802 millones operados en Cedears), pero por la suba de los dólares queda en evidencia que ese aumento es un tanto imaginario. De hecho, los ADR argentinos que operan en Nueva York  estuvieron ayer mixtas, con subas del 1% al 4,7% para YPF, Pampa E, Central Puerto, Macro, TGS, Cresud, Loma Negra, Bioceres y Francés; con bajas del 1% al 7,4% para Supervielle, Mercado Libre, Edenor y Despegar.

O sea, compran dólares, los fugan o los meten en cajas de seguridad o se los llevan para el colchón. ¿Pero es ese el principal movimiento? Los analistas dicen que no: la gente cree que el dólar libre tiene un precio considerado de miedo y lo que están comprando en realidad son cosas: "Con gran presencia en almacenes, supermercados y sobre todo mayoristas -afirmaron consultores privados- la gente se saca los pesos de encima estoqueándose con la compra de productos no perecederos, porque supone que dentro de un mes van a estar mucho más caros, y todo eso pone los precios fuera de control".

Llenando alacenas de tope a tope, los que tienen la posibilidad de contar con pesos aumentaron notablemente la compra de determinados productos. En los últimos treinta días la venta en cantidades (no en precios) de determinados elementos se disparó a las nubes: hubo 59% más compra de aceites, 38% más de compra de café, 30% de compra de arroz, 26%de compra de fideos y también 26% de compra de lavandinas. Y en los grandes centros de venta afirman que productos como el azúcar o el papel higiénico no están subiendo tanto ahora porque ya se lo llevaron todo, las góndolas quedaron vacías y hay desabastecimiento en esos rubros".

¿Qué es lo que moviliza todo este movimiento? Norberto Fermani, uno de los representantes de una de las tantas asociaciones de pymes, declaró que "sin insumos importados que nos hacen desconocer los valores de reposición y con la suba de tarifas que se viene, seguramente irá todo a precios y tendremos índices inflacionarios que en este momento casi nadie puede tener bien en claro de qué nivel serán". De hecho, la fundación Fiel ya estimó que este año terminará con una variación anual del 112% y que en 2023 el número de suba de precios puede llegar al 117%.

Uno de los temas que más rebanó la tapa de los sesos de ahorristas, inversores, propietarios e inquilinos estuvo ligado a lo que pasará con el precio de las expensas. Con una reforma de último momento, apenas un día después de los anuncios de la segmentación de tarifas de electricidad, gas y agua, el Gobierno salió a explicar ayer que el nuevo tarifazo para los consorcios serán escalonados, con un achique del 20% en los subsidios ahora, otro del 40% en octubre y uno final del 40% en diciembre. Por lo que, todos se pusieron a hacer números, y nadie podía definir bien qué precio se tendrá que pagar de expensas, contando además el bono para porteros, el revalúo inmobiliario, y considerando que ya hay una mora promedio del 30% en los pagos actuales, que debe soportar todo el resto de los habitantes de los edificios.

Las definiciones de Massa

En suma, mientras el ministro Sergio Massa fue al Council of the Americas donde dio un largo discurso explicativo, la gente tiene la sensación de que la economía argentina está sumergida en un verdadero descalabro, que nadie sabe muy bien hacia dónde irá: algunos como el ex representante argentino en el FMI Claudio Loser salieron a afirmar que "sin devaluar el dólar oficial Massa no va a poder cerrar las cuentas". Y a pesar de que los dólares de $130 no son usados por casi nadie, muchos ahorristas menores decidieron volver a buscar refugio en el billete norteamericano.

Ayer, además, por cierto, en la economía norteamericana aparecieron datos de ventas minoristas, detalladas en las minutas de la Reserva Federal, donde quedó bastante en claro que costará bastante tiempo para que la inflación se ponga en caja. Mientras también ayer se conoció que la inflación en la eurozona alcanzó un nuevo récord, en un movimiento que presionará hacia una suba de tasas en el continente europeo, las tasas largas de EE.UU. se mantuvieron en línea con lo que venían, 3% anual a 5 años, 2,9% a 10 años y 3,1% a 30 años, y detrás de eso el dólar volvió a crecer contra todas las principales monedas mundiales. De hecho ayer en el exterior, el dólar subió 3,5% en Chile, 1% contra la libra, 0,9% contra el euro, 0,8% contra el mexicano, 0,6% contra el yen y 0,1% en Brasil.

El rumbo del dólar

Y Argentina no fue la excepción: mientras siguen anclando los dólares oficiales (atrasándolos de manera cada vez más peligrosa contra la inflación), los dólares financieros libres volaron y el dólar blue (un mercado más chico y manejable) también subió pero mucho menos. El dólar blue subió $1 hasta $293, el Senebi saltó $8,68 hasta $296,48, el MEP saltó $6,76 hasta $288,123 y el contado con liquidación brincó $9,84 hasta $293,97. Por lo que la brecha entre el dólar oficial y el blue fue del 106% y la del CCL con el mayorista saltó hasta el 116%. Y medidos en pesos oficiales, el real subió 2 centavos hasta $26,27, el euro bajó 88 centavos hasta $137,03 y la libra bajó 1,24 hasta $162,07.

Si se quiere la mejor parte del día fue la que se mostró con las reservas. El Banco Central logró comprar en el denominado Mulc unos US$ 20 millones, pero en el balance del día incrementó las reservas en nada menos que US$ 220 millones. Pero algunos analistas advierten que esta suba no es ciertamente pura, ya que forma parte del acuerdo que habría hecho Massa con las cerealeras exportadoras, sobre todo con una multinacional china, para que deposite los dólares en el sistema, para engrosar lo que figura en el BCRA, pero eso no fue cambiado a $130, se mantiene en dólares, tiene una elevada renta y garantía del Banco Central, en una jugada que espera llegar a septiembre cuando se acabe la necesidad de seguir gastando dólares en gas.

Es cierto que todo este escenario argentino se da en un mundo en el que nadie está muy seguro de hacia dónde vamos. Son cada vez más los especialistas que preanuncias tendencias recesivas globales y las bolsas internacionales mostraron ayer una particular quietud. La Bolsa de Nueva York terminó apenas arriba: suba del 0,1% al 0,2% para el Dow, el S&P y el Nasdaq. Y hubo una suba del 0,1% en la Bolsa de San Pablo y cierre sin cambios en la de México.

Los precios de las materias primas también mostraron grandes movimientos en este hervor generalizado. Hubo un rebote del 3,4% para el petróleo. Los metales preciosos siguieron débiles. Los metales básicos estuvieron mixtos, con el cobre levantando algo la cabeza. En Chicago y en Rosario se defendieron bien la soja y el maíz, pero hubo una notable caída para el trigo, muy fuerte sobre todo en el mercado norteamericano. Y las criptomonedas siguen buscando su destino: ayer el Bitcoin repuntó 0,3%, con cierre mixto para el resto de los valores del panel.

¿Dónde refugiarse? Causó bastante gracia la declaración de Massa que llamó a la oposición a sentarse en una mesa, ahora que la elección está tan lejos, para debatir cuatro o cinco temas centrales y definir políticas de mediano y largo plazo, sobre todo cuando en Juntos por el Cambio hay una pulseada encarnizada detrás del paso del huracán Carrió, denunciando de manera muy pesada, con nombre y apellido, a varios representantes del sector. Y lo que hizo girar la cabeza de todos fue el fallo de un juez que aceptó un planteo de la Sociedad Rural de Junín, que reclamó que "las retenciones son inconstitucionales", en una decisión que seguramente será apelada y tendrá mucho camino por andar. Pero, es otro de los factores que se suman a un mapa en el que el peso argentino no hace otra cosa que caer sin parar, con todo el mundo tratando de aferrarse a lo que sea para que su dinero no pierda valor.

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