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El "Pesce Put" abasteció, pero el dólar blue pegó un salto

Límites para operar con los dólares financieros impulsaron el dólar blue, que voló a otro récord. Los bonos y las acciones, débiles.

Batakis, sin dudas, pasó el test y armó un colchón para lo que viene
Batakis, sin dudas, pasó el test y armó un colchón para lo que viene
Luis Varela 14 julio de 2022

Mientras los mercados internacionales recibieron un durísimo dato inflacionario de EE.UU. (1,3% en junio y 9,1% anual, la variación más alta desde noviembre de 1981), todos creyeron que se venía la noche pero finalmente el día fue negativo aunque nada extraordinario. 

Y a nivel local la movida estuvo dominada por dos decisiones: mayores restricciones a las operaciones cambiarias y un dólar blue récord, con un salto contundente. Y a pesar de que la ministra Batakis pasó con éxito su primera licitación de deuda, los bonos no levantaron, el riesgo subió apenas y la Bolsa local sigue débil.

Más reclamos sectoriales

Con paro del campo en  Argentina, y con sindicatos y movimientos sociales poniéndose en la vereda de enfrente de Batakis, esperando que Cristina Kirchner abandone su silencio y se defina con claridad, el foco de los negocios financieros estuvo en el norte, ya que el fuerte incremento inflacionario de EE.UU. determina que la Reserva Federal podría pasar de una suba de 0,75 a 1 punto en su tasa corta antes de fin de mes, endureciendo las condiciones financieras de casi todo el planeta. Y, lo peor del caso, es que hay bancos de inversión que pronostican que el 9,1% anual de junio será superado, con chances de que se oriente al 12%, por lo que Jerome Powell debería convertirse en un Paul Volcker, que en 1981, cuando era titular de la Fed, hizo que la tasa a 10 años al 15,8% anual, cuando ahora se ubica algo por encima del 3%.

Pero por el momento la suba de precios y la tasa actual de la Fed no están asustando demasiado, por lo que muchos creen que puede haber cierto freno económico mundial, pero difícilmente una recesión y mucho menos una depresión, por lo que el petróleo ayer subió 0,4%, el dólar no convocó demasiado (subió 0,6% contra el yen, no cambió contra la libra y bajó 0,2% contra el euro, 0,6% contra el mexicano, 0,7% en Brasil y 1% en Chile), hubo un repunte para los metales preciosos, los metales básicos actuaron mixtos, hubo otro buen día para los granos y las criptomonedas chapucean, tratando de encontrar un piso que les permita encontrar otra vez el camino de suba.

Las bolsas se acomodan

Frente a eso, todo parecía indicar que las bolsas mundiales iban a tener otro día durísimo. Y al principio pareció serlo, pero finalmente terminó con bajas, no demasiado importantes, y algunos mercados incluso se salvaron. La Bolsa de Nueva York terminó con un descenso promedio del 0,3%, las Bolsas de San Pablo y México cedieron 0,4% y la Bolsa de Buenos Aires achicó otro 0,9%, con $1.075 millones operados en acciones y $4.658 millones en Cedears. Al tiempo que los ADR argentinos en Nueva York tuvieron un día mixto, con Bioceres resucitando y los bancos Macro, Galicia y Supervielle mostrando bajas.

Batakis: éxito y colchón

¿Cuál fue el principal dato que sobresalió en el mercado argentino? Por supuesto, todos miraban de reojo la licitación de deuda con la que debutaba Silvina Batakis, aunque el Banco Central compró tantos bonos últimamente, le dio tantos pesos a organismos públicos, que la oferta estaba garantizada. Y, para que no hubiera ninguna duda, nacieron los "Pesce Puts", una especie de garantía que le entrega el BCRA a los bancos prometiéndoles recomprar los bonos que tomen ahora si llegan a perder valor en el futuro. 

Así, el llamado debut de Batakis fue un éxito absoluto. Esperaba recaudar $ 30.000 millones y logró recaudar nada menos que cuatro veces esa cantidad, por lo que se adelantó al medio billón de pesos que tiene que renovar en la licitación que se hará dentro de dos semanas. En datos concretos, hubo una fuerte captación de pesos en la licitación de Lelites, Ledes, bono dollar linked y Bote y operación de conversión de Ledes s29l2 y Lecer x29l2. Batakis, sin dudas, pasó el test y armó un colchón para lo que viene.

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 La próxima licitación tendrá lugar el miércoles 27 de julio

Con esto, Con 461 ofertas recibidas, el Gobierno logró colocar papeles por $ 122.607 millones en una licitación de deuda con ayuda oficial y seguro del BCRA. El 49% del dinero captado fue en una Letra del tesoro nacional en pesos a descuento con vencimiento 31 de octubre de 2022 (s31o2 - reapertura), el 30% en un Bono del Tesoro nacional en pesos vencimiento 23 de mayo de 2027 (bote 27) (ty27p - reapertura), el 14% en una Letra de liquidez del Tesoro nacional en pesos a descuento con vencimiento 11 de agosto de 2022 (nueva) y el 8% restante en un Bono del Tesoro nacional vinculado al dólar estadounidense vencimiento 31 de julio de 2023 (t2v3 - nuevo). Y por si eso fuera poco, en el canje de papeles, se presentaron 26 ofertas por la Ledes S29L2 con el que captaron $ 86.724 millones y 18 ofertas por la Lecer X29L2 con la que captaron $62.295 millones.

Varias medidas bajo la alfombra

Lo dicho hasta ahora fue, si se quiere, lo que el Gobierno dejó mostrar adelante de las cámaras, bajo los reflectores, para intentar seguir apagando el incendio que venía explotando tras la abrupta renuncia de Martín Guzmán. Pero ayer se tomaron varias medidas bajo la alfombra, decisiones de pura emergencia, extremadamente peligrosas, para apagar un incendio que se podía llevar puesto al Gobierno, pero con decisiones de patas muy cortas y que quedarán desnudas en muy corto plazo y que podrán provocar una crisis aún mayor a la que se venía gestando. Y, lo más complicado es que en medio de estas confusas decisiones ayer entregó su renunció otro de los máximos responsables del sistema financiero local, el titular de la CNV Adrián Cosentino y uno de los directores de la entidad Matías Isasa.

¿Por qué le siguen renunciando funcionarios al presidente Fernández? En el mercado afirman que todo el paquete de Batakis fue la ratificación de lo mismo que venía realizando Guzmán, que en realidad no cambió nada: "no se bajará el gasto y se seguirán aplicando más impuestos a los privados, y encima ahora prometiendo congelar empleos públicos nuevos, pero sin definir qué se hará con el cúmulo de 32.000 contratados a nivel nacional y nadie sabe cuántos a nivel provincial y municipal. Y los trámites para la segmentación de tarifas -que Guzmán tanto pujó con Energía- sigue con un trámite muy confuso, que en definitiva no terminará bajando los subsidios que paga el Gobierno, abultando de manera notable el rojo fiscal".

Pero ayer sobre apareció otro dato central, un nuevo cepo, que movió de sus sillas a centenares de inversores. Los bancos oficiales comenzaron a ponerle trabas a las operaciones de dólar MEP y contado con liquidación, por lo que finalmente muchos de los negocios que se estaban realizando por esas vías terminaron desviándose, por lo que los volúmenes de los dólares financieros mermaron, crecieron los del mercado informal, por lo que mientras los dólares bancarios libres se achicaban por falta de actividad, el dólar blue pegó un tremendo salto de $11 en un solo día, hasta un récord histórico nominal de $283 , por lo que en menos de dos semanas de junio salta 19%, lo que paga un plazo fijo en cinco meses.

Los riesgos de la coyuntura

 ¿Qué es lo que se está armando? Rafael Di Giorno, de Proficio Investment, analizó la peligrosa coyuntura de la siguiente manera: "El compromiso del BCRA de comprar todos los bonos en pesos que se tomen, es una movida desesperada, de corto plazo, una alquimia que no es buena para el mediano plazo. Al venderse un derivado, se obtiene una prima y se toma un riesgo, y lo mismo se aplica al BCRA, son decisiones para ganar tiempo, esperando que se normalicen las cosas. Con esto, Pesce les está asegurando a los bancos en un activo financiero que dos por tres están teniendo escenarios de corrida, en pesos, en dólares, a tasa fija, a tasa variable, y no puede descartarse que se ejerzan esos puts, por lo que el balance del BCRA podría ser aún más dañado".

Guzmán, con su estrategia, estaba licuando la deuda del Estado, quemándole los valores a todos los privados por igual, a las empresas, a los empleados, públicos y privados, tomando dinero caro con una mano y devolviéndolo más barato por otra parte. Y cuando su magia contable fue registrada por el mercado, la movida terminó y se vio obligado a prometer finalmente una baja en el gasto, que terminó por el destierro que le fijó Cristina Kirchner. Hoy, Batakis está haciendo algo muy parecido a Guzmán, solo que con más impuestos enfocados en los propietarios de inmuebles y taponando hipotéticas colocaciones nuevas en el Estado, que nadie podrá controlar de manera efectiva.

Y queda por delante un desafío que todavía desconocemos. Si efectivamente como dicen los bancos privados internacionales la inflación de EE.UU. sigue desbocada, hasta el 12% anual como se espera, probablemente Powell deberá llevar la tasa corta de fin de año efectivamente a la zona del 5% anual, y eso terminará por darle una estocada al nivel de actividad y al precio de las commodities. Y, por cierto, Argentina entra ahora -con poco gasoil- a noventa días en los que habrá poca liquidación de divisas, y la cosecha no promete venir abundante, ya que La Niña nos está castigando con una sequía que bajará sin dudas los rendimientos. 

En suma, las cuentas que vienen no dan, y así como la portavoz presidencial Gabriela Cerruti reconoció que “por ahora no se va a avanzar con el salario básico universal, no dan las cuentas”, si Powell llega a subir la tasa al estilo de Paul Volcker en 1981, Argentina tendrá pocas cantidades para exportar con precios que no serán para nada auspiciosos. Y el "no dan las cuentas" para el salario universal terminará convirtiéndose en no dan las cuentas para mantener este gasto.

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