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El Presupuesto 2022 mantendrá una política fiscal expansiva para “apuntalar la recuperación”

En Economía explicaron que el objetivo de 2022 será mantener una política expansiva que apuntale la recuperación.

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Agustín Maza Agustín Maza 17-09-2021
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Por Agustín Maza

El Gobierno envió el miércoles, casi a la medianoche, el proyecto de Presupuesto 2022, en un contexto de fuertes internas sobre el rumbo que debería seguir la economía luego de la derrota electoral sufrida en las PASO. Desde el Ministerio de Economía explicaron que el objetivo para el año próximo será mantener una política expansiva que apuntale la recuperación y, de cara al cierre del 2021, volcar más recursos a los sectores de bajos ingresos.

En términos generales, el proyecto prevé para 2022 un crecimiento del 4% del Producto Interno Bruto (PIB), una inflación del 33% y un dólar de $131,1 hacia finales de año. Asimismo, no contempla el pago de vencimientos de capital al Fondo Monetario Internacional (FMI), con el objetivo de incrementar el gasto social en términos reales y una reducción de los subsidios energéticos.

El Presupuesto finalmente ingresó al Congreso minutos antes de la medianoche del miércoles, fecha que marca como tope la Constitución Nacional, para su tratamiento inicial en la Cámara de Diputados. Cabe recordar que se especulaba con un retraso de su entrega debido a la revisión que realizó el equipo económico luego del mal resultado para el oficialismo en las elecciones primarias del domingo, aunque finalmente fue firmado y elevado a tiempo por el presidente Alberto Fernández y el ministro de Economía, Martín Guzmán.

El miércoles, durante la presentación del proyecto de Ley de Promoción de Inversiones Hidrocarburíferas, tanto el presidente como el ministro de Economía habían adelantado que el Presupuesto descuenta un acuerdo con el FMI que libere al Estado de tener que pagar US$ 19.000 millones a ese organismo el año próximo. “El Gobierno Nacional de ninguna manera concibe desviarse de los principios que guían su praxis para atender pagos de deuda pública que comprometan la recuperación económica”, destaca el texto del Poder Ejecutivo. 

Según se aclara en el mensaje, el proyecto de Presupuesto 2022 “está pensado para cuidar a Argentina, cuidar su recuperación y asegurar un crecimiento sostenible, y por ello supone que no se enfrentan los vencimientos de deuda insostenibles acordados por la administración anterior”. "Si este proyecto de Presupuesto previera el pago de la totalidad de los vencimientos del principal en el marco del Acuerdo del 2018 con el Fondo Monetario Internacional, se colocaría al Estado Nacional en una grave situación", agregó el texto.

Principales proyecciones

Entre los supuestos sobresalientes del proyecto se destaca que la economía crecerá en 2022 un 4%, la mitad de lo previsto para este año, con lo cual se sobrepasará el nivel de actividad de la prepandemia, ya que terminará de compensar la retracción del 9,9% del año pasado. Desde el Palacio de Hacienda indicaron que la economía tendría una doble recuperación, “de la crisis iniciada en 2018 y de la pandemia”, por lo que alcanzaría los niveles del último trimestre de 2017 de cumplirse los guarismos estimados por el Gobierno.

En cuanto a la inflación para 2022, el Ministerio de Economía la estimó en 33%, es decir 12 puntos porcentuales debajo de la previsión para el cierre de 2021, que debió ser revisada al alza promediando el primer semestre ya que el presupuesto en curso la ubicaba en 29%. Según las correcciones para 2021, los precios avanzarían 45,1% en los 12 meses de este año. En el mercado, nuevamente, creen que Guzmán se quedó corto.

Las proyecciones para el próximo año se complementan con alzas en el consumo privado del 4,6%, del consumo público del 3,1%, de la inversión del 6,6%, con una mejora de las exportaciones del 7,5% y de las importaciones del 9,4% para un saldo comercial de US$ 9.300 millones y con un tipo de cambio nominal de $131,1 por dólar para diciembre 2022. Con una inflación mayor, y la necesidad de recuperar competitividad, los privados creen que el dólar oficial terminará más arriba.

El rol del Estado

Sin duda, el Gobierno mantendrá una premisa: “el rol del estado será fundamental”. Se le dará un sesgo expansivo a la política fiscal. Así para 2022, se plantea un déficit primario del 3,3% y un resultado financiero del 4,9% del PIB, algo mucho menor de lo que sería si no se hubiera concretado la reestructuración de la deuda en 2020 y que explica el nivel de reducción del déficit junto a la recuperación de los ingresos fiscales.

El presupuesto, con un rojo del 4,9%, se financiará con una combinación del crédito y financiamiento del BCRA. En 2021, el aporte del BCRA será de 3,6% del PIB, pero el próximo año se reducirá al 1,8%, es decir a la mitad, en tanto que los títulos públicos aportarán 2% del PIB. “Se le dará mucha importancia al mercado de deuda en pesos”, confiaron desde Hacienda.

Se consolida así, a criterio de Economía, “una política fiscal más apropiada para la recuperación económica con un financiamiento en pesos en el mercado de capitales y mayor dinamismo productivo, mejora infraestructura pero al mismo tiempo fortaleciendo la capacidad del Estado y las condiciones que dan lugar a la estabilidad macroeconómica”.

En cuanto al desagregado de los distintos tributos se prevé una mejora sustancial en términos reales con una inflación al 33%, en buena medida asociada a una recuperación de la actividad económica que impacta en ítems como Ganancias, IVA o los tributos de la seguridad social. No está estipulado un nuevo aporte solidario.

En cuanto al gasto, se explica que el conjunto de pilares estratégicos en los cuales el Estado juega rol clave en infraestructura, la salud, la educación, la ciencia y educación y las políticas de protección social activa con perspectiva de género en un contexto de dificultades. Tal como reseña la hoja de ruta presupuestaria, el gasto en infraestructura alcanzará el 2,4% PIB; en salud será del 0,65% en contexto de la pandemia; educación 1,2%, en ciencia y educación 0,31% y el presupuesto de inclusión social activa que llegará 1,22%. 

Finalmente, en materia de subsidios energéticos se proyecta un gasto sobre producto de 1,4%. Vale aclarar que la partida original será del 1,8% del PIB pero el Gobierno planea avanzar en un esquema de segmentación tarifaria de cara a 2022 y así reducir las partidas vinculadas a los subsidios de la energía.

Cierre del 2021 

En tanto, el trabajo también contempló la actualización del escenario 2021 que de acuerdo a las “proyecciones presupuestarias conservadoras” preveía para este año un crecimiento de 5,5% del PIB pero que ahora se ratifica crecerá en torno al 8%, con el consumo privado de 9%, consumo público 5,2% y la inversión 31,1%.

A la vez, el cierre fiscal actualizado prevé para el cierre de este año una inflación de 45,1% frente al 29% inicial, “sensiblemente afectado por el incremento de comienzos de año de los precios internacionales de los commodities” e hizo referencia a que la pandemia y sus consecuencias en todo el mundo, al señalar que “la reactivación económica en muchos países fue acompañada también de procesos de aceleración de la inflación”.

“El incremento en los precios de los commodities derivó en fuertes aumentos en los precios de los alimentos y en los precios mayoristas en varios países no vistos hace muchos años. En el caso argentino, el impacto fue mayor producto de la inercia inflacionaria que se observaba en la economía luego de los picos observados en 2018 y 2019”, afirmaron. También para 2021 se ratificó un tipo de cambio que alcanzará según lo previsto los $102,4, así como un aumento de las exportaciones del 12,2%, con un saldo comercial de US$ 12.876 millones

En cuanto a la evolución de los salarios formales, el Gobierno entiende que el salario real continuará recuperándose que a septiembre de 2021 alcanza una mejora del 2,2% del Ripte, y se apunta a un crecimiento del 4% interanual para 2022, “entendiendo que habrá aún dificultades con los ingresos informales afectados por la heterogeneidad de la recuperación”.

En cuanto a las definiciones de la política fiscal, el proyecto prevé un escenario para 2021 de un déficit primario de 4% del PIB y un déficit financiero del 5,4%, pero con la aclaración de que hay partidas subejecutadas que buscarán acelerarse en lo que resta del actual período mediante un conjunto de medidas que se anunciarán en breve. Para apuntalar la recuperación de la economía, el Gobierno considera necesario corregir esa ejecución menor a la presupuestada para fortalecer la demanda agregada, para darle el nivel expansivo a la política fiscal en la magnitud inicial.

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