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El plan "no hacer nada" de Massa: acuerdo sin vencedores ni vencidos con el FMI y sobrevivir con los yuanes

Para la consultora de Emmanuel Alvarez Agis, Massa tiene tres opciones: "no hacer nada", desdoblar o devaluar.

El plan "no hacer nada" de Massa: acuerdo sin vencedores ni vencidos con el FMI y sobrevivir con los yuanes
Leandro Gabin 11 julio de 2023

Mientras que un grupo de funcionarios iría finalmente a Washington para seguir negociando el demorado acuerdo con el FMI, en el mercado empiezan a evaluarse alternativas y escenarios. 

Estaría claro que el Fondo no le dará más dinero a la Argentina para intervenir y vender divisas a precio subsidiado. También, que sin ajuste fiscal y retoque del tipo de cambio oficial, es poco probable que el Fondo le de mucho más que los desembolsos pautados y, quizás, algo simbólico para que no sea una derrota de Sergio Massa que viene adelantando un acuerdo inminente hace varias semanas. 

¿Cuáles son las alternativas del oficialismo? 

  • Para la consultora de Emmanuel Alvarez Agis, PxQ, son tres: "no hacer nada", desdoblar o devaluar. 

"Creemos que la negociación se encuentra demorada por las dificultades para encontrar un punto medio entre las posiciones de cada una de las partes: el Gobierno apunta a recibir un adelanto considerable de desembolsos para recomponer reservas líquidas, y el FMI, aunque tendría predisposición para convalidar dicho adelanto, tiene poco margen para hacerlo sin exigir medidas que, al menos en los papeles, tiendan a recomponer reservas por la cuenta corriente. Dado que el Gobierno intenta a toda costa evitar un salto discreto del tipo de cambio oficial, alcanzar un acuerdo que sea útil para el Gobierno y digerible para el staff del FMI es una tarea muy desafiante", sostiene Anker Latinoamérica, la consultora de Luis Caputo y Santiago Bausili. 

Massa tiene hasta fin de mes para tener un acuerdo cerrado y pagar o el país entraría en mora con el FMI. Parece improbable que obtenga más dinero sin hacer nada de lo que le pide el organismo a cambio. De ahí la pulseada. 

"Si el Gobierno no está dispuesto a devaluar ni a desdoblar, el FMI podría a los sumo otorgar un perdón por el incumplimiento de las metas al segundo trimestre y desembolsar los DEGs necesarios para hacer frente a los compromisos de corto plazo. Es decir que el BCRA deberá seguir con la estrategia actual: usar yuanes para pagar importaciones", dice PxQ en su escenario base que es, precisamente, el cual el Gobierno no hace nada e intenta sobrevivir con lo propio.

Hasta el 6 de julio se utilizaron cerca de US$ 2.700 millones de yuanes del tramo de libre disponibilidad (US$ 1.600 millones para atender la demanda del sector privado en el mercado cambiario y US$ 1.100 millones para pagar los compromisos con el FMI del 23 de junio). 

Según el BCRA, el Banco Popular de China autorizó que una vez que se termine de utilizar el primer tramo de libre disponibilidad de US$ 5.000 millones se pueda hacer uso de un segundo tramo por el mismo monto. Por lo tanto, todavía se podrían realizar operaciones por US$ 7.300 millones y ese sería el límite para el déficit externo de los próximos meses, es decir no más de US$ 1.200 millones por mes entre julio y diciembre. 

PxQ dice que entre intereses de deuda y déficit de servicios estimado se alcanzaría US$ 7.200 millones, con lo cual el balance comercial cambiario debería resultar neutro para que alcance el swap chino hasta fin de año. "Si este fuera el caso, la economía debería seguir en caída", acota.

La activación parcial del swap facilitó el pago de importaciones, que o bien no se hubieran aprobado (derivando en mayor inflación y menor actividad) o bien hubieran requerido dólares, disminuyendo aún más la munición del BCRA para intervenir en el mercado de cambios. 

"En este sentido, aunque implica una menor demanda de dólares y permite que las reservas netas puedan ser más negativas, el swap no brinda una mayor oferta de dólares líquidos para intervenir en el mercado de cambios. Vale recordar que el tramo efectivamente utilizado del swap es una deuda que el BCRA deberá cancelar", recuerda Anker. 

Para la consultora Alvarez Agis, se puede pensar que el escenario base del Gobierno hasta las PASO es no hacer nada. "Si bien implica una administración de importaciones que agudiza el impacto negativo sobre la actividad, en la medida que se pueda seguir utilizando el swap de China este efecto podría neutralizarse. Pos-PASO la política económica dependerá del resultado electoral y la capacidad del Gobierno de evitar una devaluación puede verse disminuida si las urnas no lo favorecen", advierten.

 

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