El Gobierno hará anuncios clave para el sector petrolero

09-01-2017
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El Gobierno hará esta semana una serie de anuncios clave para las petroleras y el sector hidrocarburífero en su conjunto. Será la conclusión de una batería de medidas que había anticipado que tomaría en 2016 y que se esperaba que el presidente Mauricio Macri anunciara en el Día del Petróleo en diciembre pasado, pero que debieron ser postergadas, entre otras razones, por el conflicto sindical que se desató a finales del año pasado con una baja de equipos de YPF.

Una posibilidad con que se especulaba ayer era que Macri hiciera finalmente los anuncios desde Casa de Gobierno este martes, fecha en que además se concretará el primer aumento de naftas del año, de 8% promedio para todos los combustibles, según adelantó a El Economista la semana pasada el secretario general de la Confederación de Empresarios del Comercio de Hidrocarburos y Afines (CECHA), Oscar Díaz. Del anuncio, participarían también el gobernador de Neuquén, Omar Gutiérrez, y el dirigente sindical Guillermo Pereyra, además del ministro de Energía y Minería, Juan José Aranguren, y su par de Trabajo, Jorge Triaca, según trascendió. Con el aumento, las refinerías recuperan gran parte de la pérdida que significó el avance de los precios del combustible a un ritmo de 31% contra una inflación de 40% y una devaluación que aumento el costo de sus materias primas de manera abrupta. En todos los casos, se trata de medidas que cierran un año de transición y del inicio de otro que también estará signado por importantes cambios en la industria.

Retenciones

La primera medida que será anunciada es la quita total de las retenciones a la exportación de petróleo y derivados. El impuesto proviene de 2002, cuando Roberto Lavagna, por entonces ministro de Economía de Eduardo Duhalde, apeló al establecimiento de derechos de exportación para comenzar la salida de la crisis del año anterior. Sin embargo, como ocurrió con otros tributos, la medida se mantuvo vigente, aunque con sucesivos cambios desde entonces.

En 2004, ya con Néstor Kirchner como presidente y con el precio de las commodities en alza, la alícuota que hasta ese momento era de 20% pasó a ser de 25%. Tres años después, se estableció un sistema de retenciones móviles, que ?como el que establecía la frustrada Resolución 125 para el caso de las exportaciones agrícolas? implicaba mayores retenciones cuanto mayor era el precio del crudo a nivel internacional y menores cuando este cayera por debajo de los US$ 42 el barril. Por entonces, el petróleo ya cotizaba arriba de los US$ 75. La doble intención admitida en la resolución que puso en vigencia el régimen era capturar la renta, por un lado, y disociar los precios internacionales de los locales, por el otro, en un intento de limitar la suba de los combustibles a nivel local.

Ese sistema se mantuvo en funcionamiento sin mayores cambios, hasta fines de 2014, cuando una resolución con la firma del entonces ministro de Economía Axel Kicillof, eliminó prácticamente las retenciones, al llevar la alícuota a 1% siempre y cuando el precio internacional del barril cotizara por debajo de los US$ 71. La crisis de precios en el sector ya llevaba algunos meses para entonces y el valor internacional se ubicaba levemente por debajo del umbrado fijado por la resolución. La medida era un aporte para las petroleras en un momento crítico.

De este modo, la eliminación por completo del tributo no tendría un impacto fiscal significativo sobre el Estado Nacional ni sorprende. El mismo ministro de Energía y Minería, Juan José Aranguren, cuestionaba esta intervención estatal durante sus años como presidente de Shell y había adelantado su remoción en noviembre pasado, durante un evento organizado por la Asociación Empresaria Argentina (AEA).

Convenio colectivo de trabajo

Mientras tanto, un segundo anuncio que hará el Gobierno esta semana es la firma del nuevo convenio colectivo de trabajo para Vaca Muerta, que se viene coordinando desde mediados del año pasado entre el Gobierno, los sindicatos del sector, los gobernadores petroleros y las operadoras, con YPF a la cabeza.

A través del nuevo régimen, que busca reducir los costos en una industria que necesita ajustarse a precios menores, se introducirán modificaciones en las “horas taxi” (el nombre con que se conoce al pago de 100% de las horas de traslado al yacimiento para los operarios), en el proceso de decisión del “trabajo con viento”, que establece la detención de las actividades en el pozo cuando hay viento fuerte y una reducción de la mano de obra empleada por pozo, uno de los aspectos más críticos para los gremios. El Gobierno espera que estos cambios en Neuquén se traduzcan al resto del sector.

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