Escenario La ideología de la decadencia
La "destrucción del Estado" como programa es la eliminación del futuro: no hay Nación sin Estado y justamente "el futuro" es la construcción de la Nación.
Economista
Lic. en Economía Política UBA - Post Grado en Econometría ULB (Bélgica)
Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina
Español
La "destrucción del Estado" como programa es la eliminación del futuro: no hay Nación sin Estado y justamente "el futuro" es la construcción de la Nación.
Puede que derrumben la inflación, pueden haber reformado normas, pero con la destrucción de capital físico que genera la recesión y la del capital monetario, de la tasa de interés negativa, seremos más pobres y la regresión social no estabiliza a la sociedad. ¿Y cuál es el objetivo?
Milei, hijo de un colectivero nacido en 1943, llegó -gracias al programa iniciado en 1930, que Javier condena- a ser parte de la clase media. Todo terminó hace 50 años: Montoneros, Caballeros del Fuego, Ordalía sangrienta de la represión = "industricidio" + pobreza.
La gigantesca contradicción, la "fatal arrogancia", es que Milei cree saber cuál es el tipo de cambio de equilibrio, no sólo hoy sino todos los días y meses después que asumió y por los que le falta gobernar. La pregunta que se impone es...¿y él cómo lo sabe? "Las fuerzas del cielo".
La inflación desacelera. La economía real cae. Con los datos del primer trimestre, C. Rodríguez y D. Cavallo avizoran depresión. Milei heredó una catástrofe. En "lo real" barranca abajo. Lo financiero, que a Caputo II "le importa", vuela.
Una ley de promoción de la inversión es bienvenida. Pero tal como fue aprobada puede "fomentar la competencia desleal para las pymes" (UIA) y pone a los fabricantes locales en desventaja con la importación sin aranceles para los "nuevos", mientras que los "viejos" deben pagarlos.
Milei dice que "la economía va a subir como pedo de buzo". El buzo está hundido en las profundidades marinas. Y si es una analogía de nuestra economía, Milei señala que está hundida. Nadie se precipita a las profundidades del mar si no es que "algo o alguien" lo arroja.
Por primera vez se hace realidad la letra de la marchita: el gobierno anarcocapitalista de los concesionarios esta "combatiendo al capital", la acumulación de dinero, la construcción, la obra de infraestructura y ahora la educación, que también es capital.
En 2024 no habrá V. Será difícil en 2025 acelerar la economía con atraso cambiario y sin promoción de la inversión reproductiva urbana.
El futuro que es el reino de las consecuencias de las decisiones del presente. Por eso no hay nada más urgente que el Ministerio de las Consecuencias. Pero para analizarlas hay que tener un plan. No pedir prestado para salir del paso, Toto. De eso ya sabemos las consecuencias.
Estúpidos imberbes, terror, sevicia del terrorismo de Estado. Sin confesión no hay perdón. Nos arrojaron a la decadencia. Memoria incompleta: un vicio sin reparación envilece.
La culpa paraliza. El enojo ciega. Culpa más enojo impiden pensar. No hay desarrollo, crecimiento y progreso, sin pensar y sin hacer pedagogía. Política. Los políticos no están haciendo política: pensar, ofrecer soluciones y hacer pedagogía.
¿Quién de las fuerzas del cielo puede hablar con las ratas? Así estamos. No hay inocentes.
Mamá Cora mira desde la terraza. Como la recesión, inflación y pobreza. Es un error "esperar la carroza".
Si no fijamos rumbo, en este estado lamentable, corremos el riesgo de no tener destino.
Para Milei (religioso) y Caputo (que se acompaña con una estatuilla de la Virgen María) la "compasión", que inspira a la civilización occidental judeocristiana, no forma parte de sus diseños de política económica. Motosierra y licuadora no son herramientas de la solidaridad.
La caída de la actividad económica ya es alarmante. Claro que la inflación bajará. La disminuirá la recesión y el ejército de desesperados que no generan demanda sino que demandan sobras que, por ahora, no tienen precio y por eso "desinflacionan". ¿No la ven?
En materia política nacional, Milei ha generado conflictos con todas las provincias, sus gobernadores e intendentes. Está poniendo a "la Nación" como una entidad distante de las provincias que la componen. Es que ha puesto a la "política" en suspenso.
Los "paleolibertarios" tienen la convicción de un mandato divino y apoyan las "efectividades conducentes" del "liberalismo de amigos": ¿embajadores? ¿privatizaciones?