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Una cosecha gruesa para el olvido que pegará en todos los frentes claves en 2023: dólar, inflación y PIB

Argentina sufre la peor cosecha de soja de las últimas 15 campañas y continúan los recortes en la estimación de producción del maíz

La sequía ya se cobró 3 puntos del PIB argentino estimado para el año 2023.
La sequía ya se cobró 3 puntos del PIB argentino estimado para el año 2023.
10 marzo de 2023

La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) y el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (Usda) volvieron a recortar las estimaciones de producción de soja y maíz para la campaña 2022/23 y el costo de la sequía ya asciende a más de US$ 14.140 millones.

Según el último informe de la entidad rosarina, Argentina sufre la peor cosecha de soja de las últimas 15 campañas.

Así, con un nuevo recorte de 7,5 millones de toneladas se actualizó el número de producción esperada a 27 millones de toneladas.

"De esta manera se estima que ya se ha perdido el 45% de la producción esperada al inicio de la campaña. El guarismo de marzo deja al ciclo 2022/23 como la peor cosecha de las últimas 15 campañas, quedando incluso muy por debajo de la 2008/09 (31,8 millones de toneladas)", indicaron.

"Sin un cambio de escenario climático a la vista, se advierten nuevos recortes.  La cantidad de hectáreas a las que no se le están haciendo tratamientos contra malezas y plagas y las hectáreas que se han desecado en estas últimas tres semanas es alarmante. Esto es muy marcado en sojas de segunda pero también se ve un rápido deterioro en sojas de primera", se afirmó.

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Fuente: Bolsa de Comercio de Rosario

En suma, ya se estiman 2,6 de hectáreas perdidas que no podrán cosecharse, 200% más que en la campaña de 2017/18.

Se trata de un nuevo récord que marca la brutal sequía que sigue sufriendo el país.

"El área perdida duplicaría el récord previo, el de 2017/18, cuando no se habrían cosechado 1,3 millones de hectáreas. Lamentablemente, se advierte que ante el actual escenario de pérdidas masivas y sin perspectivas de un cambio radical en los pronósticos climáticos en gran parte de la región pampeana, la cifra podría quebrar en breve el nivel de 3 millones de hectáreas", advirtió la BCR.

En tanto, Entre Ríos y Santa Fe siguen siendo las provincias más afectadas por la seca y las de peores marcas.

De acuerdo a la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA), la estimación de producción se ubica en 29 millones de toneladas, lo que representa una caída de 4,5 millones de toneladas con respecto a la proyección previa.

Por su parte, el informe del Usda fue un poco más optimista: recortó la estimación de producción de la oleaginosa en 8 millones de toneladas respecto a las proyecciones del mes anterior, de 41 millones a 33 millones de toneladas.

Maíz

En cuanto al maíz, "los rindes estimados para las siembras tardías se han desplomado al transitar el cultivo etapas definitorias en condiciones totalmente adversas. También empiezan a ser cada día más significativas las hectáreas que se están secando y dando por perdidas", afirmó la BCR.

Cabe destacar que en buena parte del NOA hubo sistemas precipitantes de buen volumen. El oeste de la región Pampeana, el oeste de Córdoba, el norte de La Pampa y San Luis recibieron lluvias moderadas.

De todas formas, se realizaron importantes recortes en los rindes de los maíces tardíos, por lo que el recorte global de febrero a marzo es de 7,5 millones de toneladas, pasando de 42,5 a 35 millones de toneladas.

Esto representa 35% menos de lo que se esperaba producir a principios de la campaña.

El rinde estimado de marzo de la BCR es de 57,8 quintales por hectáreas y es el tercer peor rinde nacional registrado desde el 2008/09.

Fuente: Bolsa de Comercio de Rosario

En tanto, según la BCBA la nueva proyección de producción para la actual campaña se ubica en 37,5 millones de toneladas. Este volumen representa en números absolutos, 14,5 millones de toneladas menos que las recolectadas durante la campaña 2021/22.

"Durante la última semana, las altas temperaturas y la falta de precipitaciones continuaron afectando gran parte de los cuadros de maíz con destino grano comercial. Los lotes tardíos y de segunda ocupación transitaban el período de definición de rendimiento, por lo cual, se esperan mermas en las productividades", explicó la entidad.

El Usda también aplicó una reducción en la previsión de cosecha de maíz, de 47 a 40 millones de toneladas.

Para ambos cultivos, los recortes de la entidad estadounidense fueron de mayor magnitud a los esperados por el mercado, que proyectaron la producción argentina en 36,65 millones de toneladas para la soja y en 43,4 millones de toneladas para el maíz.

A raíz de estos ajustes, las previsiones de exportación de ambos granos sin procesar también se redujeron.

En el caso del maíz, los despachos al exterior caerían de 35 a 28 millones de toneladas, mientras que el grano de soja pasaría de 4,2 a 3,4 millones de toneladas.

¿A cuánto ascienden las pérdidas económicas?

Para la BCR, el costo de la sequía 2022/23 ya asciende a más de US$ 14.140 millones para los productores de soja, trigo y maíz.

"No hay palabras para describir el impacto que ha tenido una campaña marcada por todos los récords históricos de tiempo: déficit de lluvias por tercer año consecutivo en el verano, olas de calor persistentes hasta entrado el mes de marzo y heladas agronómicas tan tarde como octubre en 2022 y tan temprano como febrero en 2023", afirmó la entidad.

"El golpe sobre la 'fábrica a cielo abierto' del campo ha sido dramático: cultivos, animales, recursos naturales, han visto semana a semana deteriorarse sus condiciones hasta dejarnos en vísperas del invierno con un vendaval de pérdidas", agregó.

Sólo considerando los cultivos de soja, trigo y maíz (responsables en conjunto del 87% de la producción de granos en Argentina y del 43% de las exportaciones totales del país, como promedio de los últimos 3 años) las pérdidas para el sector productor superan los US$ 14.140 millones de dólares.

Si a ello se le suma el impacto en menor demanda de fletes, labores, servicios financieros, entre otros, las pérdidas totales para la actividad económica nacional ascienden a US$ 19.000 millones.

En otras palabras, la sequía ya se cobró 3 puntos del PIB argentino estimado para el año 2023.

"Respecto a las exportaciones netas de los complejos trigo, soja y maíz, ello es, incluyendo los despachos de aceites, harinas, biodiesel, y demás productos obtenidos por el procesamiento de los granos, la proyección de ingreso de divisas para la campaña 2022/23 cae a US$ 21.740 millones, US$ 13.950 millones por debajo de la anterior campaña 2021/22 y US$ 14.240 millones por detrás de lo que se proyectaba al momento de las siembras, en septiembre de 2022", indicó la BCR en su informe.

"Finalmente, como consecuencia de la retracción en las exportaciones argentinas de granos y subproductos, se espera que el impacto sobre la recaudación de derechos de exportación resulte en una caída superior a los US$ 2.314 millones respecto a lo esperado al momento de la siembra, en tanto que se perderían otros US$ 3.742 millones en concepto de otros impuestos, incluyendo ganancias", añadió.

De esta manera, la sequía habría erosionado los ingresos del fisco estimados para la campaña en un total de US$ 6.056 millones.

¿Qué dicen los economistas?

En este contexto, el economista Juan Pablo Albornoz de Invecq aseguró: "Semejantes recortes claramente van a impactar en la oferta de divisas proveniente de las exportaciones de productos primarios y manufacturas de origen agropecuario. Antes de que se conocieran estos recortes de producción (especialmente soja y maíz), nosotros ya proyectábamos que, para poder 'cerrar' el balance cambiario (léase por 'cerrar' entregar el Banco Central con reservas netas líquidas negativas a fin de año), las importaciones totales devengadas iban a tener que caer por lo menos 11% en cantidades".

"Base caja (es decir, salida constante y sonante de divisas), la proyección incluso asumía que se conseguía un financiamiento forzado de deuda comercial por el 50% del 2022 (que estimamos en US$ 10.000 millones)", agregó.

"El escenario no puede haberse vuelto más pesimista en materia de ingreso comercial de divisas, restará ver qué tanto brazo tiene el Gobierno para conseguir divisas vía canal financiero para aliviar el ajuste necesario en materia de importaciones por la menor oferta de divisas. Esto tiene un correlato inmediato en la actividad, donde estimamos una caída de por lo menos 3% del PIB respecto del 2022 (incide el arrastre estadístico también, que este año es negativo a diferencia del 2022 donde todo el crecimiento fue prácticamente arrastre estadístico del 2021)", concluyó.

Por su parte, el economista Martín Polo de Cohen señaló: "A medida que se va agravando la sequía, cae la oferta de dólares lo que hace que el Banco Central tenga que endurecer el cepo o bien, que la economía caiga más. La oferta de dólares va a ser poca por lo que las alternativas son aflojar la demanda o que suba sube el precio"

"La aceleración del ritmo de devaluación le da una mancha más al tigre en materia inflacionaria", agregó.

En tanto, el economista Lorenzo Sigaut Gravina de Equilibra dijo: "Las pérdidas de liquidación y exportación de la agroindustria se agravan (US$ 17.000 y US$ 12.000 millones, respectivamente). Esto fuerza al Gobierno a reforzar el cepo y restringir al máximo las importaciones". 

"En términos generales esto implica menor nivel de actividad (PIB agro cae 14% y no hay divisas para importar para sostener la actividad) y mayor inflación (restricciones a las importaciones y presión en el mercado cambiario)", señaló.

 

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