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Por las lluvias, se agrava la situación en el área agrícola

28-10-2016
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Comenzó la nueva campaña y el temor reapareció. El fantasma de las inundaciones sigue latente, cuando apenas pasaron seis meses del desastre que provocaron las lluvias de abril y mayo. Si bien las pérdidas que se produjeron en la zona núcleo son de carácter irreparable, en la actualidad los productores ven con incertidumbre un cuadro de situación que se agrava cada vez más a partir de las incesantes precipitaciones en el área agrícola. Esta vez, los daños se centran en el oeste bonaerense, norte de La Pampa y sur de Córdoba, donde se concentra gran parte de los cultivos del ciclo 2016/17.

Emergencia en Villegas

Sin dudas, la región más comprometida es la del partido de General Villegas, que ya acumuló lluvia por más de 1.200 milímetros en lo que va del año. Es que, sin ir más lejos, en los últimos veinticinco días llovieron entre 320 y 400 milímetros, lo que provocó el deterioro de más de 400.000 hectáreas, un número muy alto si se toma en cuenta que la zona cuenta con un total de 730.000 hectáreas productivas.

“Las pérdidas son millonarias”, aseguró el productor y asesor técnico Ángel Fenocchio en referencia a las labores de siembra que se llevan a cabo a esta altura del año. “Se perderán la mayoría de los cultivos de trigo y cebada en floración, unas 60.000 hectáreas, y también 40.000 hectáreas de maíz de primera fecha”, detalló a modo de estimación primaria.

La Bolsa de Cereales de Buenos Aires, por su parte, emitió un informe en la misma línea. “Aún es muy difícil precisar el impacto de las inundaciones en la agricultura de trigo, maíz, soja y girasol, dado que muchos productores aún no pueden ingresar a sus campos para evaluar pérdidas”, señaló la entidad. En ese sentido, la falta de piso se convirtió en uno de los principales obstáculos, debido a la imposibilidad de circular con maquinaria.

En otro orden, las fechas también adquieren mayor importancia, ya que falta poco para que finalice la ventana óptima de siembra de maíz, el cultivo estrella de este año, para lo cual los productores ya tenían planificado el esquema de trabajo. “Los problemas no se terminarán cuando baje el agua: hay áreas donde es muy complicado que se sequen por completo para implantar, y no se podrán hacer a tiempo las tareas de soja y maíz de segunda”, indicó Fenocchio, al tiempo que afirmó que “cuando se coseche, esa plata no volverá a nuestras comunidades”. En ese sentido, según la Bolsa de Cereales, hasta el momento el avance de siembra del cereal se ubica en el 35,9% de un área proyectada en 4.900.000 hectáreas, el 27 % superior al ciclo previo. Sin embargo, el progreso intersemanal fue de apenas 1,2 puntos porcentuales.

En cuanto al trigo, en tanto, la entidad pronosticó importantes pérdidas que también se verán reflejadas en Carlos Tejedor y Rivadavia. Puntualmente, previó rendimientos por debajo de lo esperado a principios de la campaña, al igual que la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), que afirmó que “algunos lotes que hasta la semana pasada se calificaban como excelentes, ahora comienzan a catalogarse como buenos a muy buenos, y en algunos casos regulares”.

La Pampa, muy complicada

Ya suman 50.000 las hectáreas dañadas por el avance del agua en La Pampa, lo que implicó la ralentización de la cosecha fina de trigo, con lotes perdidos, al igual que en el caso de la implantación de la gruesa. Según el ministro de la Producción de la provincia, Ricardo Moralejo, “la recuperación llevará entre dieciocho y veinticuatro meses”. “Hoy ha menguado la lluvia, pero los pronósticos no son buenos para la próxima semana. Es una situación inédita, una de las peores inundaciones en la provincia, con lugares donde llovieron 400 milímetros”, expresó, en tanto que subrayó que Embajador Martini, Ingeniero Luiggi, Alta Italia, Ojeda, Larroudé e Intendente Alvear son las más golpeadas.

“La verdad es que en la provincia la crisis económica que tenía el país era bastante leve porque teníamos al sectoragro ganadero en condiciones favorables, y nos permitía tener una economía en forma dinámica. Indudablemente, esto va a llevar a que se resienta la movilidad económica”, destacó Moralejo. De todos modos, CRA se reunirá esta tarde para avanzar en soluciones y solicitar la emergencia provincial y nacional.

Problemas en la soja

La BCR aseguró que aunque algunos productores pudieron comenzar la siembra el fin de semana pasado, las tareas se detuvieron “muy pronto” ante el retorno de las precipitaciones. “El año pasado se llevaba el 10% más a estas alturas. Ahora, abundan nuevos nacimientos de malezas en los lotes que estaban ya preparados para recibir la simiente”, detalló en relación a la aparición de rama negra y yuyo colorado, dos de los mayores terrores del productor. “La ansiedad crece cada día que pasa, por lo que se planea recuperar el tiempo a partir de este fin de semana, sembrando todo lo que las condiciones del piso lo permitan”, dijo.

Acción oficial

La actividad agrícola no fue la única afectada. Los tamberos y los ganaderos también atraviesan un momento difícil, a pesar de que ayer el Ministerio de Agroindustria comenzó a pagar las compensaciones para los productores lecheros que corresponden a octubre, noviembre y diciembre del año pasado. “Hoy muchos tambos no están pudiendo sacar la leche para llegar a los centros de acopio porque los caminos están inundados, y la producción vacuna a pastoreo debe mudarse o venderse, mientras están dificultados todos los desplazamientos de personas, víveres e insumos a los campos”, contó un productor.

Ante este panorama, el Gobierno Nacional declaró la emergencia agropecuaria en General Villegas y prometió créditos del Banco Provincia, que serán a tasa cero para los productores damnificados. Asimismo, el ministro de Agroindustria bonaerense, Leonardo Sarquís, sobrevoló la zona y analiza junto al Subsecretario de Infraestructura Hidráulica provincial, Rodrigo Filvosa, las obras que serían necesarias realizar para evitar nuevas inundaciones, mientras que el secretario de Obras Públicas del municipio, Raúl López Ortea, reclamó que los productores autoricen el paso de canales por sus campos, para llevar el agua hasta la cuenca del Salado.

Sin embargo, en Córdoba dirigentes de Coninagro cuestionaron el accionar del Ejecutivo. Si bien allí se registró una menor cantidad de lluvia?en el centro, sur y sudeste provincial cayeron más de 120 milímetros? , la situación se dificulta por la acumulación hídrica. “El Estado provincial es rápido aumentando gastos e impuestos y lento para llevar soluciones”, dijo el presidente de la entidad, Marco Giraudo. De acuerdo a sus datos, nunca se planificó la recuperación de las redes camineras y los canales de desagüe. “Treinta y tres millones de toneladas de granos, más carne, más leche, por la misma red de hace cuarenta años”, se quejó. “No sistematizamos el escurrimiento superficial del agua. Cuando viene el fenómeno climático, improvisamos canales aquí y allá. Infraestructura insuficiente o nula, en el período de más movilidad con máquinas agrícolas. Y el problema subsiste”, concluyó.

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