Hay muchos precios de miedo: “piensen bien qué compran”

Con el el aumento de los casos por coronavirus de la mano de la variante Delta, los precios de los activos cada vez asustan más a los analistas.

21 de julio, 2021

Hay muchos precios de miedo: “piensen bien qué compran”

Por Luis Varela  

La cepa Delta, que es muy agresiva y tiene el agravante de tardar más tiempo en ser detectada en una persona contagiada, está generando contagios y un leve incremento en las muertes en varios países, algunas dudas en las reaperturas y este nuevo escenario de la pandemia está generando dos pulsos renovados en los mercados: vuelve a aparecer una mayor intervención de los Estados y los inversores toman medidas quizás exageradas para sentirse a resguardo.

Después de un lunes ciertamente preocupante, con números globales malos del virus, cambios de posición del los bloques petroleros y preocupantes bajas en casi todas las bolsas, ayer se vio en los mercados bursátiles un generalizado repunte, recuperando parte de lo perdido el día anterior, pero con muchos operadores preguntándose cuánto de este movimiento fue genuino de inversores particulares, o si todo está sostenido por manos estatales que trabajan para que a la pandemia no se le sume un crac financiero, lo cual sería ciertamente catastrófico y con repercusiones absolutamente desconocidas.

Se recuperan las bolsas

Sea como fuere, tras las bajas superiores al 2% anotadas el lunes, ayer la Bolsa de Nueva York anotó un repunte promedio del 1,5%, con subas menores del 0,8% en la Bolsa de San Pablo y del 0,3% en la de México. Y la Bolsa de Buenos Aires tuvo un pequeño incremento en el volumen y una suba en su índice principal Merval del 2%, pero en un día en el que el Gobierno se endeudó más y en el que, fundamentalmente, se vio una nueva suba en los 14 dólares del mercado cambiario de Alberto Fernández.

En realidad, la dolarización no está ocurriendo solo en Argentina. A pesar de los estímulos de Biden y de las compras a manos llenas que hace la Reserva Federal en la Bolsa de Nueva York, los inversores globales siguen confiando en el dólar como posición refugio. Esto es así porque en Japón y en Europa (mercados con grandes masas de fondos) los papeles estatales tienen tasas negativas y los bonos del Tesoro de Estados Unidos siguen pagando alguna renta: ayer 0,68% anual a 5 años, 1,22% a 10 años y 1,88% a 30 años.

Frente a estos bajos rendimientos y después de que EE.UU. mostrara en junio una inflación anual del 5,4%, muchos inversores hacían el debate obligado: “¿Vas a comprar un bono que te paga 1,2% con una inflación del 5%? Eso es absurdo, prefiero mantenerme en acciones, sabemos que están volátiles y que pueden caer, pero a la larga van a seguir sostenidas”. 

Pero del otro lado apareció una respuesta con puro sentido común: “Con esto de la pandemia, que tarde o temprano va a terminar, la Tesla de Elon Musk (una fabriquita de autos eléctricos) ganó en un año el equivalente al PIB de Hungría, y eso es insostenible. Los precios actuales son de miedo, casi 24 veces las ganancias de las empresas, cuando lo histórico es 17 veces. Entonces, hay que pensar bien en lo que se hace, sobre todo antes de comprar nada“.

El dólar a nivel global

Con ese contexto, mientras en el exterior el dólar subió 0,4% contra el yen y la libra, 0,3% en México y 0,2% contra el euro, pero bajó 0,3% en Chile y 0,6% en Brasil, en Argentina el mercado cambiario está metido en una absoluta ebullición, con todo tipo de brotes efusivos, relatos imposibles de creer, a 100 horas de que se termine el tiempo para cerrar las listas que competirán en las PASO dentro de siete semanas y media.

Con tanta locura, mientras ayer hubo otro día con castigo del Covid-19 en Argentina ya que se reportaron 426 muertes y 15.077 nuevos casos en 24 horas, muchísima gente giró la cabeza porque hubo una ola de contagios con la cepa Delta en Estados Unidos, un país que ya empieza a tener alta cantidad de gente vacunada con las dos dosis, mientras que en Argentina el 88% de la población sigue esperando la segunda vacunación, sobre todo los adultos mayores, que recibieron la Spuntik, y están sumergidos en una gran incertidumbre.

Con ese contexto, la dolarización de ahorristas e inversores continuó. El ultra súper cepo recargado del BCRA y de la CNV no alcanzó ayer a frenar ni siquiera a los dólares financieros intervenidos, y el dólar blue volvió a saltar, al precio más alto desde el 26 de octubre del año pasado, una rueda después del overshooting de cuatro horas en el que el billete alcanzó un récord de $195.

Ayer, mientras el BCRA tomó deuda por otros $ 200.000 millones en Leliq al 38% (con los bancos pagando 37% por los plazos fijos) y con Guzmán realizando una nueva colocación de deuda en la que logró los objetivos para poder pagar vencimientos inminentes, los 14 dólares de Alberto siguieron subiendo. 

El dólar turista subió 5 centavos hasta $167,89, el oficial subió 2 centavos hasta $96,34, el blue saltó $2 hasta $182 y el mayorista subió 3 centavos hasta $96,34, con una suba de US$ 64 millones en las reservas del BCRA hasta  US$ 43.009 millones de dólares, mientras que el dólar MEP subió 28 centavos hasta $166,07 y el contado con liquidación avanzó 32 centavos hasta $166,48. 

Por lo que la brecha entre el dólar oficial y el blue saltó hasta el 78,9% y la del CCL con el mayorista fue del 72,8%. Y, medidos en pesos, el real subió 10 centavos hasta $18,44, el euro bajó 14 centavos hasta $113,50 y la libra bajó 41 centavos hasta $131,29.

Este fuerte aumento en el blue empieza a dejar a los argentinos cada vez más tocados y hundidos. Según el valor del blue de ayer, un pasaje de subte en Nueva York vale $500 argentinos y un café grande en una de esas cadenas conocidas vale $1.000. 

Las dudas del mercado

Por más que Guzmán insista con que no va a haber devaluación (después del 29% de inflación, ya nadie le cree nada), muchos operadores están convencidos que tras las urnas vendrá un fuerte ajuste cambiario. Y para calcular eso tienen una lógica: afirman que desde el overshooting de $195 de octubre pasado hasta ahora hubo una inflación acumulada del 36%, por lo que si igualamos un temor similar al que hubo hace 9 meses el dólar podría estar en la zona de los $265.

Y las expectativas alcistas tienen una justificación. Ayer no solo creció la deuda de Leliq del BCRA en $200.000 millones, sino que además Guzmán tomó, a través de 716 ofertas, deuda por $119.238 millones y casi la mitad vence antes de la elección de noviembre próximo. 

Con muchos operadores preguntándose “vos participaste”, lo cual hace sospechar que una parte del dinero movido es dinero público, del total del dinero tomado, 24% de lo colocado fue en Letes en pesos a descuento con vencimiento 30 de noviembre de 2021 (s30n1 – reapertura); 18% en Letes en pesos a descuento con vencimiento 29 de octubre de 2021 (s29o1 – reapertura), 17% en Letes en pesos ajustadas por CER a descuento con vencimiento 23 de mayo de 2022 (x23y2 – reapertura), 14% en Letes en pesos a descuento con vencimiento 31 de enero de 2022 (s30e2 – nueva), 12% en Letes en pesos a descuento con vencimiento 31 de diciembre de 2021 (s31d1 – reapertura), 10% en Letes en pesos ajustadas por CER a descuento con vencimiento 28 de febrero de 2022 (x28f2 – reapertura) y 6% en Letes en pesos a tasa variable más 2,75% con vencimiento 29 de octubre de 2021 (so291 – reapertura).

Y, además, limpiándose el camino por lo que vence en agosto (el día 5 precisamente) ayer hubo 69 ofertas para canjear el bono TX21, por lo que se postergan pagos por el 58% del papel: convirtiéndose 38% en T2X3, 33% en X30J2 y 29% en TX23. O sea, nada se paga ahora, todo se posterga. La alfombra sigue acumulando basura, a la espera de que en febrero el FMI nos otorgue algún tipo de bendición, sobre todo luego que ayer se confirmó que en agosto llegarán los esperados DEG por US$ 4.355 millones, que el kirchnerismo quiere usar en la campaña, y que Guzmán habría acordado devolvérselos al FMI como parte de los dos pagos que hay que hacer antes de fin de año.

El rumbo de los bonos

Sea como fuere, mientras la Fed sostuvo a Wall Street, los bonos argentinos lograron mejorar apenas en su cotización, por lo que el riesgo país bajó 14 unidades, hasta 1.609 puntos básicos. Y, con $729 millones operados en acciones y $1.654 millones en Cedears, hubo un rebote del 2% en la Bolsa de Buenos Aires, con los ADR comportándose mixtos, con buena rueda para Pampa E y Cresud y mal día para Central Puerto y Banco Macro.

Con toda esa ebullición y esa intervención de los Estados, advirtiendo sobre todo a los que operan lejos del alcance de los fiscos, hubo fuertes movimientos en los commodities. Hubo un repunte del 1,8% para el petróleo. Los metales preciosos actuaron débiles. Los metales básicos estuvieron firmes. Los granos fueron casi lo mejor del día, con aumentos de hasta el 3% tanto en Chicago como en Rosario, con buenos pronósticos de siembra y de cosecha para Argentina. Y los que siguen tomando ansiolíticos son los criptofanáticos: ayer hubo una nueva baja para bitcoin, que está tratando de mantener la cabeza arriba de los US$ 30.000.

Frente a todo esto, los analistas no se cansan de recomendar: estamos en un mercado de miedo. Los precios de muchos activos son exagerados. Puede haber sorpresas pronto, una vez que salgamos del virus. Y el que compre corriendo, sin pensar bien en lo que hace, puede llegar a encontrarse con sorpresas desagradables donde pensaba que podía tener un bote de goma que lo salvara de la inundación.