En 7 días, el blue dio lo que paga un plazo fijo en un mes

Continuó ayer la presión cambiaria. Los seis dólares de Alberto volvieron a subir. La Fed volvió a hablar sin decir nada y la Bolsa de Nueva York y el dólar global se mantienen sostenidos. Mañana será un día especial porque se pagan los primeros cupones de los bonos del canje.

8 de julio, 2021

El dólar no cede y Guzmán tiene que tomar más deuda

Por Luis Varela

A medida que los trabajadores en relación de dependencia con sueldos más altos van cobrando sus aguinaldos y comprobando cuántos pesos les quedará de sobrante, la presión sobre los dólares libres se va acentuando y el Gobierno va tomando medidas para que esa huida del peso encuentre algunas trabas, para que los precios del billete verde no se disparen.

La novedad que inquietó ayer a muchos usuarios fue una sorpresa ciertamente desagradable: muchos de los que intentaron sacar pesos de los cajeros automáticos se encontraron con que las extracciones tuvieron limitaciones. Y la explicación no tuvo nada que ver con el inicio de un corralito o de un corralón de depósitos, como pasó en el pasado, sino a que hay ausencia de billetes de alta denominación y en consecuencia la cantidad de fondos que se pueden sacar en cada extracción es menor.

A pesar de esa novedad, que genera bastante inquietud con un Gobierno que genera sorpresas todos los días (como la limitación para cambiar de obra social, en línea de un apoyo de Alberto a la CGT para apoyar a los servicios sindicales), los seis dólares del mercado cambiario argentino volvieron a mostrar nuevas subas ayer, con un agravante: el dólar ahora también está subiendo en América Latina, lo cual incomoda las transacciones comerciales con los países vecinos.

En realidad, desde muy temprano a la mañana, los inversores de todas partes estuvieron pendientes de lo que saliera de la reunión mensual que realiza la Reserva Federal de EE.UU., que definirá con su poderoso joystick en qué momento se termina la amplísima liquidez de dólares en los mercados, e incluso la posibilidad de que el final del dinero gratis termine, incluso antes de lo que muchos suponen.

Con todos los negocios en ascuas, la situación se distendió cuando la minuta de la Fed terminó entregando otro minué: o sea, el núcleo del mensaje de la entidad dirigida por Jerome Powell volvió a decir que están orientados a mantener el pleno empleo en EE.UU. y apuntan a que la inflación anual se estabilice en la zona del 2%, y que consideran que por ahora las tendencias son solo transitorias, por lo que se tomarán medidas lentamente.

Se sabe, desde marzo del año pasado, la Fed colocó a las tasas de interés cerca del 0%, primero afirmando que se mantendrían en ese nivel hasta 2024, luego hasta 2023 y ahora hay chances de que en 2022 sean elevadas del 0% al 0,6%, pero en un movimiento que se anunciará con suficiente antelación, como para que el mercado sepa bien cómo será el movimiento.

Pero además de la tasa 0%, la Fed viene realizando desde hace casi dieciséis meses la compra en Wall Street de bonos del Tesoro y de papeles respaldados por hipotecas por un monto de US$ 120.000 millones por mes, dividido en US$ 80.000 millones de bonos estatales y US4 40.000 millones en papeles hipotecarios. Y en la minuta de ayer la novedad fue que el primer recorte, denominado tapering, es decir la suspensión de compra de esos papeles, o sostén de precios, será con los papeles hipotecarios, porque en el mercado inmobiliario norteamericanos los precios se están disparando demasiado.

El dólar sigue en alza

Así, como otra vez hubo palabras, pero sin hechos concretos, el dólar empezó el día muy firme contra todas las monedas, pero fue perdiendo algo de suba a lo largo del día, para terminar en el exterior con una suba del 0,7% en Brasil, 0,3% contra el euro y 0,2% en Chile, no cambió contra el yen y la libra y bajó 0,4% en México. Y operadores dijeron al cierre que es posible que en los negocios de hoy las tendencias estén más tranquilas que en las subas de las últimas cuatro semanas, veremos.

En Argentina, sin embargo, con una inflación que sigue muy firme, arriba del 3% mensual por noveno mes consecutivo, lo cual anualizado ya está en la zona del 53% anual, los ahorristas ven que el Gobierno sigue anclando el dólar como único remedio, y anunciando precios cuidados, con permitidos escalonados, con 70 productos congelados hasta que se vote, lo cual genera desconfianza en el valor del peso.

Por eso ayer los seis dólares de Alberto volvieron a subir. El dólar turista subió 2 centavos hasta $167,21, el oficial subió un centavo hasta $101,34, el blue subió $1 hasta $172 y el mayorista subió 3 centavos hasta $95,94, con un Banco Central que sumó US$ 31 millones a las reservas hasta US$ 42.759 millones. Pero con el dólar MEP subiendo 27 centavos hasta $166,25 y el contado con liquidación ganando 22 centavos hasta $167,04. Y con una brecha entre el dólar oficial y el blue del 69,7% y de 71,4% entre el CCL y el mayorista.

Y medidos en pesos, la libra subió 5 centavos hasta $132,43, el real bajó 10 centavos hasta $18,31 y el euro bajó 25 centavos hasta $113,16.

Este persistente aumento del dólar, que ya empieza a comparar con las cifras de la corrida de octubre del año pasado, hace que economistas como Carlos Melconian pronostiquen que para fin de año los dólares libres estarán entre $190 y $200. Pero, además, con una realidad: como el BCRA mantiene inalterables las tasas (38% las Leliq y 37% los plazos fijos), son cada vez más los ahorristas que se van al dólar, tanto que en apenas siete días de julio el blue ya sube casi tanto como los plazos fijos pagan de renta en todo un mes.

La intranquilidad va creciendo.

Sucede que la bola de nieve de la deuda de Reconquista 266 ya asusta: es tanto lo que chupó de los bancos la autoridad monetaria que en lo que va de este año el BCRA pagó de intereses en Leliq por una cantidad similar a lo que pagó en los doce meses del año pasado.

Con la movilización convocada para mañana por el campo en el Obelisco, en lo que podrá ser la protesta más importante desde la 125, y con las carpas instaladas en Plaza de Mayo solicitando la liberación de Milagro Sala (en algo que algunos analistas consideran como una traba para que los del campo no lleguen con su protesta a la Rosada), mañana ocurre un evento financiero ciertamente singular: Alberto hereda a Alberto.

Efectivamente, el viernes Guzmán deberá pagar el primer cupón del canje 2020. El monto total que recibirán los bonistas que ingresaron en ese canje rondará los US$ 154 millones. Serán unos US$ 43 millones corresponden a los bonos locales (AL29, AL30, AL35, AE38 y AL41), otros US$ 106 millones por los títulos en dólares ley extranjera (GD29, GD30, GD35, GD38, GD41 y GD46) y unos US$ 5 millones por los globales en euros (GE29, GE30, GE35, GE38, GE41 y GE46).

Como puede verse, en este primer pago, los cupones de renta son casi simbólicos porque significan pagos mínimos, y solo irán aumentando muy levemente con el correr de los vencimientos y hasta que comiencen los pagos de capital. Prácticamente todos los títulos pagarán un primer cupón de 0,125% anual que, haciendo cuentas, terminarán siendo apenas unos 11 centavos de dólar por cada 100 valores nominales. La única excepción serán los Bonos 2029, cuyo cupón anual será del 1 por ciento. El pago siguiente será el 9 de enero de 2022, cuando se deberá afrontar el segundo vencimiento del canje de deuda por unos US$ 500 millones.

Cuestión de papeles

Con ese marco, los titulos públicos argentinos volvieron a mostrar otro día mediocre, con precios sin demasiados cambios y con un riesgo país que terminó bajando en 2 unidades, hasta 1.604 puntos, más del doble del riesgo de Ecuador y ocho veces más alto que casi todos los países vecinos de la región. Con un marco comercial además agravado, porque el ancla cambiaria genera una inflación anual en dólares del 24% y, por si eso no fuera dificultad suficiente, ayer Uruguay anunció que se abre de los acuerdos del Mercosur y que comenzará a realizar transacciones comerciales por separado.

En cuanto a los papeles privados, muy pendientes de lo que anunciaba la Fed, la Bolsa de Nueva York volvió a resistir: el Nasdaq no cambió, pero hubo subas del 0,3% para el Dow y el S&P, mientras que hubo un buen día para la Bolsa de San Pablo, con Bolsonaro avanzando con privatizaciones, y con un cierre sin cambios en la de México.

En el mercado bursátil local, seguimos con volúmenes inexistentes y completamente fuera del juego de los grandes inversores. Con $896 millones operados en acciones y $2.202 millones en Cedears, la Bolsa de Buenos Aires cedió otro 0,3%. Mientas que los ADR argentinos que operan en Nueva York tuvieron mayoría de bajas, con buen día para Pampa y Loma Negra, pero con otra estocada para papeles como Bioceres, Supervielle, Despegar y TGS.

En cuanto a las commodities, el mundo está pendiente de lo que pasa con las nuevas cepas Delta y Eepsilon del Covid, que hasta ahora no producen tanta muerte, pero sí mucho contagio, y eso retrasa algunas aperturas. De ahí que (sin acuerdos en la Opep) el petróleo volvió a ceder fuerte, con los metales preciosos sostenidos, los metales básicos y los granos mixtos (algo mejor en Rosario), y con las criptomonedas defendiéndose mejor, saliendo un poco del foco de todas las discusiones.