Operativo distracción para subir tarifas y encerrar deuda

4 de mayo, 2021

Operativo distracción para subir tarifas y encerrar deuda

Por Luis Varela 

Cáustico como siempre, uno de los más lúcidos operadores del mercado financiero argentino sintetizó la rueda de ayer con una mirada lapidaria: “El operativo distracción por la pelea entre Martín Guzmán y un funcionario de cuarta línea tapó por completo el nuevo cepo que impone desde hoy la Comisión de Valores a los ahorristas y los inversores argentinos y también opacó la suba de tarifas, pero los verdaderos profesionales se alejaron otro poco, haciendo subir el dólar y provocando una nueva baja en acciones y bonos, con más riesgo argentino, mientras todo el mundo sigue subiendo con infladores cada vez más peligrosos“.

El análisis de este experto de años tiene que ver con dos razones principales, difundidas hasta el hartazgo por todos los medios televisivos, radiales y de sitios web desde el viernes.

1) Con cuentas fiscales que ya no cierran, con un Presupuesto en el que el número menos alejado de la realidad es el absurdo 29% de inflación anual, el ministro se vio obligado a subir 9% las tarifas de la electricidad, porque los subsidios de marzo llegaron a $55.000 millones y eso ya es imposible de cubrir con más emisión. Y para que la población sienta que el Gobierno los protege, el ala K exhibió al subsecretario de Energía Eléctrica, Federico Basualdo, para que el aumento no se hiciera. Guzmán, cada vez más encerrado en sus propios números, dijo que renunciaba si no se hacía y que Basualdo era inoperante e incompetente, mientras el gobernador Axel Kicillof salió a decir que Basualdo es un excelente funcionario. Y Alberto, que debió haber respaldado a Guzmán echando en un segundo al funcionario que no funciona, dijo que lo respalda, y que se irá con el ministro a Europa para rediscutir con el Club de París y con el FMI. Pero Basualdo por ahora sigue en su puesto. 

2) El verdadero problema es el financiamiento, con un mercado de dinero que ya no aguanta más pesos emitidos. Por eso, la Comisión Nacional de Valores (CNV) sacó una resolución a través de la cual los inversores institucionales, bancos, compañías de seguros y fondos de inversión, tienen que sumar más compra de bonos argentinos en las licitaciones que realiza Guzmán cada semana. Lo hizo después de tres llamados de colocación de deuda complicados, en los que las ofertas se fueron achicando, con Economía obligada cada vez a pagar más tasa, en plazos cada vez más corto y con colocaciones cada vez más amontonadas en bonos ajustables por inflación, con una suba de precios que se está estacionando con una velocidad crucero cada vez más cercana al 4,5% mensual, que significaría más del 65% anual.

Guzmán lo sabe. Comprende perfectamente que el esquema de dominó de financiamiento con mercado de pesos no llega. En julio empiezan a vencer grandes montos de bonos que ajustan por CER, en ese momento las elecciones estarán cada vez más cerca, y para poder seguir colocando títulos en pesos, reperfilando vencimientos, no tiene otra alternativa que encerrar a los ahorristas e inversores en un corral, en un cepo mayor, y que no tengan otra opción que colocar sus pesos en letras del Tesoro ajustables por CER o con tasas de interés que son cada vez más cercanas al 43% anual.

Todo este acting y este preparativo fue para que mañana miércoles no haya otro round durísimo para el ministro. Con inversores acorralados, Guzmán intentará mañana tomar más deuda en pesos ofreciendo cinco papeles diferentes. propondrá entre las 10 y las 15 del miércoles una letra del Tesoro nacional en pesos a descuento con vencimiento 30 de julio de 2021 (s30l1 – reapertura), una letra del Tesoro nacional en pesos a tasa variable más 2,25% con vencimiento 30 de julio de 2021 (sl301 – reapertura), una letra del Tesoro nacional en pesos a descuento con vencimiento 29 de octubre de 2021 (s29o1 – reapertura), una letra del Tesoro nacional en pesos a tasa variable más 2,75% con vencimiento 29 de octubre de 2021 (so291 – reapertura) y una letra del Tesoro nacional en pesos ajustadas por CER a descuento con vencimiento 18 de abril de 2022 (x18a2 – reapertura).

Toda esta asfixia financiera se está dando con una Argentina que está sufriendo una fuerte segunda ola del Covid-19. En las últimas 24 horas hubo 15.920 nuevos contagiados, con 540 muertos, por lo que las víctimas fatales trepan a 64.792 en toda la pandemia. Y frente a eso el vicejefe de Gobierno de la CABA, Diego Santilli advirtió que la Capital cuenta con las dosis para vacunar solo a la mitad de los inscriptos de más de 60 años. Al tiempo que la ministra Vizzotti se reunió con gente del laboratorio AstraZeneca, proponiéndole incluso al Reino Unido fabricar la totalidad de la vacuna en Argentina, ya que desde aquí se enviaron a México millones de principios activos de vacunas que no vuelven terminadas. 

El dólar en el mundo

Estas duras complicaciones financieras y sanitarias se dan mientras el mundo, con más respaldo, sigue emitiendo dinero, dando ayudas, vacunando más rápido, y logrando que los mercados vayan flotando en la cima de una burbuja, al tiempo que las monedas más emitidas pierden valor, generando una importante suba el el precio global de las commodities, con cada vez más inversores tomando posiciones cautelosas, en refugios que varían semana a semana.

Así, ayer en el exterior el dólar bajó 0,9% en Chile, 0,6% contra la libra, 0,4% contra el mexicano y el euro y 0,2% contra el yen, y no cambió contra el real. Pero en Argentina, el peso se sigue hundiendo contra todo. Subieron los seis dólares de Alberto y todavía subieron más otras monedas no dólar. Así, el dólar turista saltó ayer nada menos que 51 centavos hasta $163,70, el oficial subió 31 centavos hasta $99,21, el blue saltó $3 hasta $153 y el dólar mayorista subió 11 centavos hasta $93,67. El dólar MEP subió 77 centavos hasta $152,96 y el contado con liquidación subió 73 centavos hasta $156,37. Por lo que la brecha entre dólar oficial y dólar blue vuelve al 54,2% y la del CCL con el mayorista trepa al 67%. Y, lo más destacado del caso es que medidos en pesos, la libra subió $1,15 hasta $130,28, el euro subió 64 centavos hasta $113,00 y el real subió 3 centavos hasta $17,22.

El experto financiero que mira todo el tablero, destacó que los dólares subieron ayer sin que Guzmán sacrificara tantos bonos ni vendiera tantas reservas. De hecho el Banco Central logró sumar US$ 97 millones a las reservas, hasta US$ 40.360 millones. Y a pesar de un persistente goteo real en la cantidad de depósitos, las tasas siguen congeladas: pagaron 38% por las Leliq y 37% por los plazos fijos. “Y, desde ahora -dijo el experto- miraremos día tras día cuántos ahorristas e inversores se bajan de los fondos de inversión, para que sus dinero no queden atrapados en bonos que van derecho a un callejón sin salida, cuando en julio empiece a vencer una masa importante de bonos ajustables por CER”.

Con ese marco, los bonos argentinos no tuvieron una actuación demasiado mala, pero el riesgo país volvió a subir: creció 8 puntos, hasta 1.556 puntos básicos, mientras el riesgo de casi todos los países de América Latina sigue bajando lentamente. Y los que tengan alguna duda acerca de todo este proceso pueden ver los resultados de las bolsas: en casi todo el mundo los índices bursátiles estuvieron con leves mejoras, pero la bolsa de Buenos Aires volvió a decepcionar, con otro descenso más en dólares que en pesos.

Con el inflador de Joe Biden, la Bolsa de Nueva York cerró mixta, con el Dow y el S&P mostrando mejoras promedio del 0,5%, pero como el Presidente de EE.UU. tiene planeado cargar de impuestos a las empresas tecnológicas grandes, el Nasdaq bajó 0,5%, con una gran luz amarilla: el fondo de inversión de Noruega, que siempre se adelanta a todos los movimientos, empezó a desprenderse de posiciones de empresas grandes y comienza a comprar de manera diversificada pequeñas y medianas empresas que parecen estar preparadas para sobrevivir en los tiempos que vendrán después del covid.

En el mercado bursátil local, mientras tanto, las acciones volvieron a bajar otro 0,4%, con 823 millones de pesos operados en acciones y 1.961 millones en Cedears. Al tiempo que los ADR argentinos que operan en Nueva York tuvieron mayoría de bajas, con Edenor, Francés, IRSA P, Central Puerto y Galicia como las más perjudicadas.

Este bajón argentino tiene una razón, con la flojedad del dólar, ayer subieron casi todos las commodities, pero los granos pisaron el freno. Y además, analistas agropecuarios empiezan a decir que las lluvias están llegando tarde y que la cosecha de soja será este año la que tendrá el menor volumen de los últimos diez años.

Con toda la posición cambiaria atada al dólar bajando el escenario como si fuera un bloque, la mayoría de las materias primas estuvieron de fiesta. El petróleo subió a sus mayores precios de un año antes de la pandemia. El oro y sobre todo la onza de plata subieron muy fuerte. Los metales básicos también estuvieron sostenidos. Y en Chicago hubo duras caídas para el trigo, el maíz e incluso la soja, dejando desconcertados a los operadores de la Bolsa de Rosario, que siempre hay malas noticias tardan en dar los precios del día. Y probablemente el dato del día provino otra vez de las criptomonedas: el bitcoin se planchó, ni se movió. La onda de los millennials está ahora en perseguir al ethereum y el litecoin, con Warren Buffett avisando:Cuando se termine la vuelta de esa calesita esos chicos aprenderán una lección que jamás olvidarán“.