Rafael Grossi: “Lo que estamos viviendo puede volver a ocurrir en algunos años”

5 de abril, 2021

Rafael Grossi: “Lo que estamos viviendo puede volver a ocurrir en algunos años”

Por Damián Cichero

En 2019, Rafael Mariano Grossi, diplomático argentino de carrera, se convirtió en el primer director general latinoamericano del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), la agencia nuclear más importante del mundo, que depende de las Naciones Unidas.

En una entrevista exclusiva con El Economista, Grossi explicó cómo impulsó el proyecto Zodiac, que busca aplicar técnicas nucleares que permiten detectar agentes patógenos del mundo animal que saltan al humano y, así, evitar futuras pandemias. Además, en un contexto en donde el armamento nuclear es noticia nuevamente, analizó la situación de Irán, el Reino Unido y Corea del Norte.

Aunque el proyecto Zodiac fue lanzando en 2020, últimamente ha cobrado gran relevancia en las noticias. ¿Cómo surgió esta idea y en qué estado se encuentra actualmente?

El proyecto surge como una respuesta del OIEA a la pandemia. Yo asumí la dirección del organismo en diciembre de 2019 y, a los dos meses, empezó la pandemia del coronavirus. Inmediatamente se planteó el objetivo de brindarles asistencia a los países a través de tecnologías de origen nuclear. Empezamos a comprar y distribuir equipos en 128 países, por lo que no solo asistimos a los países en vías de desarrollo, sino también a países de todas las regiones del mundo, como Europa. En un primer momento, se enviaron test, equipos de protección y todo tipo de ayuda que pudiera despacharse de manera inmediata. Pero, mientras realizábamos esto, me planteé que eso era una especie de “parche” y no la solución al problema. La agencia tenía hace muchos años una línea de investigación conjuntamente con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) basada en la utilización de técnicas nucleares para la identificación rápida de zoonosis (Nota del Redactor: patógenos que pudieran trasmitirse desde el reino animal al ser humano). Entre abril y mayo del año pasado, me reuní con todos los técnicos y les pedí que diseñaran una respuesta más global a futuras pandemias en el rubro de la tecnología nuclear. A partir de ese momento, me comuniqué con distintos directores, como Tedros Adhanom Ghebreyesus de la OMS, para informarles sobre esta iniciativa, el cual denominamos Zodiac (N. del R.: en inglés significa Acción Integral para la Zoonosis). En junio, una vez que los técnicos diseñaron todo, debí presentarlo ante la Junta de Gobernadores para que fuese analizado. Esto se hizo en tiempo récord ya que en septiembre fue aprobado. El presupuesto regular del organismo no me permitía trabajar en esto, por lo que debí recaudar dinero para poder implementarlo y, gracias a la colaboración de varios países, como Japón, Canadá, EE.UU., llegamos a recaudar hasta 12 millones de euros. Actualmente, ya hemos identificado los puntos focales para Zodiac en todo el mundo. Mi idea es que, para junio, empecemos a distribuir equipamiento y entrenamiento, lo cual, desde mi punto de vista, es un récord absoluto. Hace menos de un año este proyecto no existía y ahora ya se está programando la entrega de equipos.

¿Cuáles son las principales características de Zodiac?

Básicamente, nosotros trabajamos con una red internacional de más de 300 laboratorios veterinarios de alta calidad, en las regiones donde la zoonosis aparece usualmente: sudeste asiático, el Caribe o América Latina, entre otras. Vamos a tratar de dotar a estos laboratorios, que muchas veces tienen muy pocas capacidades por estar radicados en países pobres, con mejor equipamiento y entrenamiento. Pero el principal propósito de Zodiac es establecer una plataforma de intercambio de información en tiempo real. Si uno se remonta al origen del Covid-19, fue la falta de información en tiempo útil lo que posibilitó que el mismo se difundiera tan rápidamente. En esta línea, Zodiac va a permitir que un laboratorio veterinario ubicado en la frontera entre dos países, ante la identificación de un patógeno, pueda informar a todos los laboratorios de la región y laboratorios de otras partes del mundo, para que haya una reacción coordinada mucho más rápida en todos los ámbitos de la medicina. Hay que tener en cuenta que en los últimos años han surgido virus en distintas regiones, los cuales no lograron expandirse como el coronavirus. Lo que estamos viviendo puede volver a ocurrir en algunos años, por eso este es un proyecto gradual y permanente, que estará en continuo crecimiento. Más que al presente, Zodiac mira hacia el futuro.

Entrando a la situación geopolítica, ¿cómo es la actual situación en Irán?

La situación es muy delicada. Por un lado, tenemos la discusión entre los países que forman parte del Plan de Acción Integral Conjunto sobre la situación nuclear de Irán y Estados Unidos para que este último regrese al mismo. Se está viendo quién da ese primer paso: si Estados Unidos levanta las sanciones económicas contra Irán para que estos dejen de incumplir el pacto o viceversa. En febrero, el Gobierno iraní informó que limitaría el acceso de los inspectores de la OIEA a sus instalaciones, por lo que me vi obligado a actuar. Llegamos a un acuerdo transitorio por 90 días que cumple una doble función: permite mantener ciertas actividades indispensables de monitoreo que, de otra forma, se hubiesen visto interrumpidas, pero también brinda un espacio a la diplomacia de los países partes para ver si logran ponerse de acuerdo y retornar a un esquema de inspecciones más similar al que surgió en 2015.

Una vez que finalice el pacto de 90 días, ¿qué sucederá si no se logra un nuevo acuerdo?

Estaríamos en una situación complicada en la que la mayor parte de las vías de acceso para los inspectores estaría interrumpida. En los últimos meses, Irán ha dado un fuerte impulso a su programa nuclear, incluyendo el enriquecimiento de uranio al 20%, por lo que estaríamos en una situación muy tensa. Creo que sucederán muchas cosas en los próximos 45 días que nos van a dar una pista acerca de si nos encaminamos a una normalización o agravamiento de la situación.

¿Qué repercusiones tuvo el anuncio de que el Reino Unido aumentará su armamento nuclear?

El OIEA es un organismo de no proliferación más que de desarme. Pero ciertamente es una noticia que tiene impacto global. El Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares posee un artículo que exige pasos hacia el desarme. Aunque la noticia del momento es la decisión del Reino Unido, hay otras potencias que también han dejado de reducir sus arsenales nucleares. Existe cierta preocupación por el hecho de que la dinámica del desarme, por el momento, se ha visto interrumpida, aunque espero que sea por poco tiempo.

En los últimos meses, gracias a imágenes satelitales, se han registrado situaciones preocupantes en Corea del Norte. Además, Kim Jong-un ha amenazado con retornar a los ensayos nucleares. ¿Cómo enfrenta este problema?

Corea del Norte es un poseedor de armas nucleares, lo cual genera una preocupación grande. Nosotros venimos siguiendo la situación pese a que nuestros inspectores fueron expulsados de este país en 2009. No conocemos el estado a la perfección, pero tenemos una idea de sus capacidades industriales y de las tecnologías que poseen, lo cual nos permite calcular la cantidad aproximada de material nuclear del que disponen.  En Corea del Norte hay un arsenal nuclear basado tanto en la producción de plutonio como de uranio. Actualmente tienen las dos vías, lo cual les permite aumentar sus capacidades bélicas nucleares. Desde la OIEA, nos estamos preparando para el día en el que podamos regresar, aunque, hoy por hoy, la situación no es muy optimista, ya que no hay ningún canal abierto de negociación.