El dólar saltó y un Guzmán más realista pagará más tasa

28 de abril, 2021

El dólar saltó y un Guzmán más realista pagará más tasa

Por Luis Varela

Martín Guzmán volvió a diferenciarse claramente del ala dura del kirchnerismo, y mostró  varias señales realistas que mejoraron la cotización de los bonos y las acciones medidas en pesos, y lograron achicar el riesgo país, pero el descontrol es tan grande que el dólar blue se disparó y volvió a empinarse. 

Guzmán, sin ambigüedades, salió a avisarle a todo el Gobierno que la prioridad uno de este momento es conseguir vacunas, para aplacar los contagios y las muertes, porque la economía argentina no está en condiciones de afrontar otro momento de tanta restricción como el que ocurrió el año pasado. Y, al mismo tiempo, en línea con el titular de Economía, Luis Cámera, uno de los médicos asesores en cuanto a lo epidemiológico de Alberto Fernández, salió a advertir que “no se pueden hacer manifestaciones porque son contagiadoras; hay que reprimir esas movilizaciones”.

El reclamo de Guzmán, con gente del equipo económico retomando diálogo con el laboratorio Pfizer, seis meses después de que sin que nadie comprendiera el ex ministro de Salud Ginés González rompiera con esa vacuna, tuvieron una clara razón de ser: ayer Argentina sufrió 25.495 nuevos casos y 516 muertos en las últimas 24 horas, por lo que nuestro país fue el segundo del mundo en muertos de la jornada. Y en lo que va de la pandemia  Argentina ya acumula 62.599 muertes, colocándonos entre los catorce países con más fallecidos.

Las palabras del asesor sanitario de Fernández tienen una clara razón de ser: las camas de terapia intensiva se van llenando. La gente que está internada en las UTI tiene ahora 10 años de edad menos que antes, lo cual indica que la actual cepa del virus ataca de manera más agresiva y acelerada. Y, además, obliga a que los que están siendo atendidos con oxígeno requieran las camas de auxilio durante más tiempo, por lo que se van sumando personas que son atendidas en pasillos, o que deben ser trasladadas a otros centros de salud.

Y la advertencia de Guzmán también tiene una razón: el fuerte rebrote del virus apagará el rebote del gato muerto que iba a tener el país este año y con eso los inversores desconfían más, seguimos en un país cerrado, sin que se conozcan los valores de reposición, la inflación esperada vuelve a acercarse otra vez al 50% anual y en cada llamado de colocación de deuda en pesos el mercado le pide al ministro tasas de interés más altas, porque de lo contrario el dinero ofrecido mira para otra parte.

En relación con este claro distanciamiento de Guzmán del ala dura del Gobierno, que critica al Indec por medir una inflación tan alta (con el ministro defendiendo el cálculo de Marco Lavagna), tiene que ver con una licitación de urgencia que deberá hacer Economía hoy, ya que necesita pesos urgentes para pagar vencimientos de deuda en pesos, que se están haciendo cada vez más caros y con vencimientos que caen en fechas cada vez más próximas.

Hoy, a partir de las 10, Guzmán sale a pedirle al mercado $122.000 millones para pagar vencimientos inminentes, y el ministro mostró una posición más flexible, ya que le dejará a los inversores que pidan la tasa que quieran, sin fijar un rendimiento tope. En el último llamado se pagó 42,5% anual, más de 5 puntos por encima de lo que se le paga a los ahorristas en los plazos fijos, y hoy se verá cuánto interés se le pide, para mantenerse en pesos.

Guzmán ofrecerá cinco letras del Tesoro, cuatro con tasas cada vez más altas y una letra ajustable por inflación. Habrá una letra del Tesoro nacional en pesos a descuento con vencimiento 30 de junio de 2021 (s30j1 – reapertura); una letra del Tesoro nacional en pesos a tasa variable más 2,25% con vencimiento 30 de junio de 2021 (sj301 – reapertura); otra en pesos a descuento con vencimiento 29 de octubre de 2021 (s29o1 – reapertura); otra en pesos a tasa variable más 2,75% con vencimiento 29 de octubre de 2021 (so291 – reapertura) y una en pesos ajustada por CER a descuento con vencimiento 18 de abril de 2022 (x18a2 – reapertura).

Este reconocimiento de más tasa de Guzmán tiene una sola razón: ayer el mercado se montó decididamente en una ola de salida de los pesos y en una vuelta a la compra de dólares, tanto que el mercado minorista del blue tuvo precios solo de compra, sin que abundaran los vendedores, lo cual indica que la tensión cambiaria va a seguir.

Así y todo, desoyendo lo que el mercado va respirando, el ministro de Economía sigue obligando al Banco Central de Miguel A. Pesce a continuar anclando los dólares oficiales, con la expectativa de que el fuego de la inflación sea menor, con el titular de la autoridad monetaria claramente en desacuerdo con esa estrategia porque Argentina está sufriendo hoy una inflación en dólares, que terminará por eliminar el saldo comercial positivo, única fuente de divisas reales que queda.

Ayer, mientras los mercados mundiales mostraron bolsas con bajas generalizadas, la plaza cambiaria global entregó un dólar no tan débil como en las últimas ruedas. En el exterior el dólar saltó 1% en México, 0,6% en Japón y 0,3% en Brasil, no cambió contra el euro y la libra y bajó 0,6% en Chile, que sigue festejando un valor del cobre, con cuentas públicas ordenadas, que le permite vivir un auge no solo cambiario sino también en el valor de sus papeles privados.

La plaza local

 El mercado cambiario argentino, en cambio, tuvo otra realidad. El dólar turista subió 2 centavos hasta $163,17 pesos, el oficial subió 1 centavo hasta $98,89, el blue pegó un salto de $3 hasta $161 y el mayorista subió 6 centavos hasta $93,33 pesos. El BCRA sumó otros US$ 48 millones para las reservas, hasta US$ 40.332 millones. El dólar MEP saltó $1,22, hasta $151,49 y el contado con liquidación aumentó 90 centavos hasta $155,02. Y con todo eso la brecha entre el dólar oficial y el blue volvió al 62,8% y la brecha entre el CCL y el mayorista subió al 66%. Y, medidos en pesos, la libra subió 12 centavos hasta $129,80, el euro subió 7 centavos hasta $112,83 y el real bajó 3 centavos hasta $17,12.

Y lo quizás peor del caso es que, pese a lenta cancelación de plazos fijos, el Banco Central sigue metiendo los problemas bajo la alfombra. Ayer colocó 270.000 millones de pesos en Leliq al 38% anual y los bancos siguieron pagando 37% por los plazos fijos, sin importar que la tasa de los pequeños ahorristas les sigue licuando los ahorros con el impuesto inflacionario.

Más allá de toda esta condición, con una inflación que lentamente se va instalando en una velocidad crucero cada vez más cerca del 5% mensual, ayer se vio un engaño que dejó ciegos a muchos: hubo subas en pesos para los bonos y las acciones, aunque si se miden en dólares resultaron bajas leves. Y, como el eje cartesiano del riesgo global va subiendo el nivel cero, que son los bonos de EE.UU., el riesgo de los países latinoamericanos está achicándose y el argentino también bajó ayer, pero menos que el resto de la región: medidos en pesos los bonos volvieron a valores que no se veían desde enero y, con eso, el riesgo argentino cedió 19 unidades hasta 1.542 puntos básicos, el menor en cinco semanas.

Los mercados accionarios

En cuanto a los negocios con acciones, todo el planeta está en la misma situación. La mayoría de las bolsas vienen de niveles máximos alimentados por emisión sin fin de sus bancos centrales, pero hay una lenta salida de los inversores, bajándose de la espuma de la burbuja, ya que está llegando un momento crucial de cada año, que ha fijado ya una máxima histórica para este tipo de negocios: “sell in may and go away“, o sea vender en mayo, tomar ganancias, irse a otra parte, porque lo más seguro es que venga una depuración y que más adelante haya previos más bajos para poder entrar.

En ese sentido, ayer la Bolsa de Nueva York casi no tuvo variantes ni en el Dow ni en el S&P, pero el Nasdaq tuvo un descenso del 0,3%, pero con un hecho destacado: el papel importante más afectado fue Tesla, ya que se advirtió que Elon Musk, que vende espejos de colores de manera permanente, hizo maniobras con criptomonedas para que los resultados de sus balances insinuaran que su empresa es un éxito imposible de ser destronado. Con eso, las bolsas latinoamericanas no estuvieron optimistas: México cedió apenas, pero la Bolsa de San Pablo cayó 1%.

Y el mercado bursátil argentino volvió a mostrar un espejismo, ya que los precios subieron en pesos pero bajaron en dólares. Con buen volumen, $1.188 millones operados en acciones y $1.636 millones en Cedears, la Bolsa de Buenos Aires subió 2,15%. Y con una estructura en los ADR argentinos que operan en NY con buen desempeño para los bancos, porque todos ven que la tasa de las licitaciones de hoy será mayor y las entidades lograrán hacer buen negocio, a costa de pequeños inversores que se siguen comiendo el impuesto inflacionario.

Finalmente, las commodities siguen danzando al compás del Covid. Israel tiene su economía totalmente normalizada. Las personas  completamente vacunadas podrán circular sin tapabocas al aire libre en EE.UU. Y frente a eso apenas el 1,9% de la población argentina recibió las dos dosis, muchos de los cuales son políticos que se colaron en la fila, con decenas de miles de personas de más de 60 años mirando el mundo por la ventana, aterrados ante la posibilidad de contagiarse.

Esta distensión del Covid en algunas economía permitió que ayer el petróleo tuviera un fuerte repunte, a su valor más alto desde 2018, es decir de mucho antes de la aparición de la pandemia. Los metales preciosos estuvieron mixtos, porque todos saben que la suba de tasas cortas de EE.UU. está cerca y que eso terminará la fiesta. Los metales básicos estuvieron mixtos, con cobre muy firme pero con aluminio débil. Los granos mostraron al maíz de fiesta en Chicago, pero la soja estuvo para abajo, con los precios de Rosario bastante quietos. Y, por último, el refugio de las criptomonedas también estuvo más aplacado: siguieron los repuntes tras la fuerte caída, pero los aumentos fueron menores, lo que empieza a mostrar que quebrar el máximo de hace un mes puede llegar a ser más complejo.