El mundo sale del Covid-19, pero el repunte será lento

4 de marzo, 2021

El mundo sale del Covid-19, pero el repunte será lento

Por Luis Varela

La vacunación contra el Covid-19 sigue avanzando. Al cierre de esta edición en el mundo se llevaban inoculadas 269.000.000 de personas en todo el planeta, el 3,4% de la población mundial (1,12 millones en Argentina, el 2,5% de sus habitantes) y muchas regiones del mundo están empezando a anunciar fechas cercanas para el levantamiento de las restricciones, incluso eliminando la obligación de llevar tapa bocas.

A pesar de la gran noticia del avance de la vacunación, los gobiernos y los inversores del mundo empiezan a comprobar que el daño de quince meses de pandemia dejó una cantidad incontable de empresas desaparecidas, con miles de empleos perdidos en todas partes. Y se empieza a tomar conciencia de que llevará bastante más tiempo que el calculado hasta ahora para que haya reconstrucción de compañías, toma de personal y un regreso a un nivel de actividad mundial más o menos parecido al que había hasta 2018-2019.

Esta situación está mostrando balances de empresas con gruesas diferencias, con compañías que muestran resultados muy beneficiados por el virus por el uso de tele comercio, pero el grueso de las empresas están mostrando números muy en rojo, en muchos casos con la posibilidad de tener que iniciar procesos de reestructuración de deudas y, en una cantidad por ahora desconocida de casos, con chance de que haya quebrantos que dejen a inversores con el pincel en la mano.

Así, cada número que entra en los mercados bursátiles va generando respuestas inmediatas, con altísima volatilidad en las cotizaciones. Y eso se vio ayer en el foco de las finanzas mundiales, la Bolsa de Nueva York. Los principales índices de Wall Street volvieron ayer al rojo: el Dow Jones de papeles industriales bajó 0,4%, el S&P 500 cedió 1,3% y el Nasdaq (donde cotizan las tecnológicas que fueron beneficiadas por las pautas de trabajo que impuso el Covid) cayó ayer nada menos que 2,7%.

Bolsas y tasas de interés

De la mano de esta salida de los inversores de lo que se plantea como una Bolsa de Nueva York sumergida en una burbuja que deberá enfrentar una baja generalizada de precios en las próximas semanas, en la que habrá mucha rotación de carteras, con venta de lo que subió y compra de lo que quedó postergado, el principal enemigo de los activos de riesgo se siguió desperezando: ayer, presionadas por una inflación mundial que empieza a morder, las tasas de interés globales siguieron subiendo.

Ayer, la tasa de los bonos del Tesoro de Estados Unidos a 10 años de plazo terminó el día en la zona del 1,5% anual y la tasa de los bonos a 30 años alcanzó el 2,25%. Y no solo están subiendo las tasas norteamericanas. Ayer, la tasa de los bonos de Francia, que hace unos meses estaba en un nivel negativo del 0,4% anual en euros, se colocó ya muy cerca del 0%. Por lo que está siguiendo a Japón, que hace siete meses pagaba tasa negativa del 0,3% anual en yenes y ahora paga 0,11%.

Este movimiento, que por ahora marca únicamente las tasas largas, a más de cinco años de plazo, todavía no se está anotando en las tasas cortas, que en casi todos los mercados siguen ubicadas cerca de 0%, para fomentar actividad y buscar que la creación de empresas sea rápida, para que regrese el ritmo de negocios y el empleo. Pero la inflación mundial está tensionando las cosas y son varios los especialistas que advierten que, sin virus, veremos muy pronto tasas cortas también en alza.

Esa situación está generando gran preocupación en los países endeudados y tensiones cambiaras dentro de sus propios mercados. Uno de los que más temblores está registrando es Brasil, un socio clave para la Argentina, cuyo presidente Jair Bolsonaro estuvo tomando medidas muy cuestionadas últimamente (como colocar a un militar el Petrobras, y otras novedades), lo cual generó caída en la Bolsa de San Pablo y suba de casi 10% para el dólar en reales en lo que va de este año, algo que obligó al Banco do Brasil a intervenir para frenar la suba del billete verde.

El dólar en el mundo

Con este marco, ayer en el exterior el dólar subió 1,5% en México, 0,2% contra el euro y el yen y 0,1% contra la libra, con baja del 0,2% en Chile y descenso del 1,1% en Brasil, con el Banco Central metiendo mano en el mercado. Y, con ese escenario externo, la situación cambiaria del mercado argentino volvió a mostrar tensiones con otra suba para los dólares financieros libres, que treparon, con algún freno, por intervención oficial quemando bonos, pero sin usar reservas.

En el mercado cambiario local, el dólar turista bajó 5 centavos hasta $157,81, el oficial bajó 3 centavos hasta $95,64, el blue no cambió y volvió a cerrar a $145 mientras que el mayorista subió 8 centavos hasta $90,23. El Banco Central volvió a sumar reservas: US$ 63 millones para sumar ahora US$ 39.718 millones. El dólar MEP saltó $1,06 hasta $146,11 y el contado con liquidación subió 28 centavos hasta $148,28. Y con eso la brecha entre el oficial y el blue fue del 51,6% y la del CCL con el mayorista subió al 64,3%. Y, medidos en pesos, el euro subió 86 centavos hasta $108,86, el real subió 15 centavos hasta $16,06 y la libra bajó 4 centavos hasta $125,88.

Debe remarcarse que con la venta de bonos, el título más corto surgido del canje (el AL29) volvió a perder precio y en consecuencia su tasa a vencimiento se elevó al 20,3% anual. Esta movida motivó una dura caída del 1,5% en los titulos públicos argentinos, con gran rechazo al mensaje del Presidente en el Congreso, por lo que el riesgo país trepó otras 10 unidades, hasta 1.554 puntos básicos, un récord desde que se hizo el canje y nueve veces más alto que el riesgo de los países vecinos de nuestra región.

Debe advertirse que la secretaria del Tesoro de EE.UU., Janet Yellen, está empezando a desplegar el estímulo de US$ 1,9 billones para sostener a la economía norteamericana, pero lo hacen de manera quirúrgica, es decir: no comprando todos los bonos de Wall Street como se venía haciendo para sostener al mercado, sino apuntalando a papeles de compañías que consideran críticas.

Las commodities

Con eso, hay una respuesta muy selectiva en el valor de las commodities. Ayer, con la vacunación avanzando y las restricciones contra el Covid por levantarse, el petróleo volvió a ganar buen precio. Y las criptomonedas siguieron recuperando terreno con una fuerte mejora en el Bitcoin, el Ethereum y el Litecoin. Pero para otros valores no hubo fiesta, ni mucho menos. Los metales preciosos bajaron, los metales básicos también perdieron precio. Y, una luz de atención para Argentina, los granos volvieron a retroceder.

Acompañando todo este movimiento, la Bolsa de Buenos Aires volvió a mostrar un panorama sombrío. Con un Gobierno que dice querer fomentar la industria nacional, se conoció que la producción y exportación de autos cayó casi 17% por falta de insumos clave. Y el mercado bursátil tomó nota: se operaron 639 millones de pesos en acciones y 2.085 millones en Cedears, el índice S&P Merval cayó otro 1,7% y con este resultado se convierte en el que tiene el peor resultado de todo el espinel, superando incluso la fuerte baja que está sufriendo el mercado brasileño de San Pablo.

El cuadro de situación no es sencillo. Las subas de precios siguen. El Gobierno le advierte a las empresas que quienes suban sus productos más del 29% seguirán metidos en el esquema de precios máximos. Pero al mismo tiempo se están subiendo las tarifas, lo cual disparará el índice inflacionario de marzo. En cuatro semanas sube el peaje en las autopistas porteñas: en la hora pico de la Autopista 25 de mayo costará $148. Se viene una suba en la electricidad. Y con todo eso los costos seguirán en tensión.

Con eso como marco, los jubilados están recibiendo en este momento un aumento del 8%, que llevará la mínima a $20.600 y quienes ganen una mínima y medio (o sea hasta $31.000) tendrán dos pagos adicionales de $1.500, y los que ganen más que eso no recibirán nada. En el último año la jubilación mínima subió 29,4% mientras que el costo de vida de los últimos 12 meses acumuló un incremento del 40,9%.

Todo este cuadro de situación hace que los activos financieros sigan intocables, fuera del interés de los inversores locales y extranjeros. Queda por verse, con una soja colocada en un nivel muy alto, si el Gobierno podrá seguir frenando la inflación con el dólar, y sobre todo qué resultado electoral se logrará en octubre. Ya se vio, por el discurso del Presidente y las palabras de Guzmán, que el acuerdo con el FMI no llegará por ahora. Con todo eso, con precios tan bajos, los apostadores financieros siguen en las gateras, están ahí: esperan que algo bueno suceda, los precios de los activos son de regalo.