El dólar siente la mayor inflación desde que Alberto ganó las PASO

10 de febrero, 2021

Alberto Fernández: “Se abre un camino de esperanza, pero la pandemia aún no ha terminado”

Por Luis Varela

La inflación sigue mostrando los dientes, y en un mes en el que la Ciudad de Buenos Aires tiene estacionalmente poca gente, por lo que todo apunta a que marzo puede llegar a tener números todavía más peligrosos.

Por supuesto, esta problemática afecta a todos, pero sobre todo a los que menos tienen. Y, según una estadística oficial de la Ciudad de Buenos Aires, la suba de precios que debieron soportar los más pobres en enero alcanzó el 5,4%, la variación mensual más alta de los últimos dieciséis meses, desde septiembre de 2019, es decir un mes después de que Alberto Fernández ganara las PASO y fijara su sentencia al afirmar que revisaría la deuda de Argentina.

La presión inflacionaria llegó a tal nivel que el mismísimo ministro de Economía Martín Guzmán tuvo que salir a reconocer que la variación anual estará por encima del 29% que se dibujó en el Presupuesto. La mayoría de las empresas ve para el año una variación superior al 50%. Y la preocupación no se enfoca en la emisión sin fin, sino en la culpa de las empresas. Por eso, el Gobierno convocó a una reunión urgente a grandes empresarios para reclamarles por las subas de los precios

Este nuevo impulso en la suba de los precios se sintió ayer en el mercado de cambios, que después de siete semanas de tranquilidad volvió a mostrar a todos los dólares de Alberto hacia arriba, a pesar de que el Banco Central está intentando frenar la inflación argentina aplicando un ritmo de devaluación levemente más lento del que venía aplicando.

Ayer el dólar estuvo en general débil en el exterior. Subió únicamente en Brasil, donde trepó 0,4% contra el real, pero luego el billete verde no cambió en México, y bajó 0,1% en Chile, cedió 0,5% contra el euro y la libra y perdió 0,6% contra el yen. En Argentina, sin embargo, los dólares oficiales estuvieron con freno de mano, pero los financieros libres estuvieron otra vez para arriba, en esta ocasión sin perder reservas pero sí resignando bonos.

Hubo suba de 2 centavos para el dólar turista hasta $154,41, suba de 1 centavo para el oficial hasta $152, suba de un peso para el dólar blue hasta $152 y alza de 9 centavos para el dólar mayorista hasta $88,26, con el BCRA volviendo a sumar reservas: US$ 34 millones para llegar a US$ 39.267 millones. Mientras que se anotó una suba de 55 centavos para el dólar MEP, hasta $150,03 y una suba de 48 centavos para el contado con liquidación, hasta $152,38.

En consecuencia, la brecha entre el oficial y el blue subió al 62,5% y la del CCL con el mayorista saltó hasta el 72,6%. Y, debido a los cambios globales, medidos en pesos, la libra subió 71 centavos hasta 121,88, el euro subió 67 centavos hasta 106,96 y el real bajó 8 centavos hasta 16,41.

Esta presión sobre el dólar ocurrió a pesar de que el BCRA continúo expandiendo la bomba de las Leliq: ayer colocaron otros $ 252.179 millones al 38% anual en esos títulos, con los plazos fijos inmóviles con una renta del 37% anual.

Mientras esa incipiente presión cambiaria se empezaba a sentir, los titulos públicos estuvieron en general débiles. Hubo otra vez uso de los bonos AL30 y GD30 para que la suba de los dólares libres no fuera tan marcada. Y, en consecuencia, el riesgo país de Argentina volvió a crecer, en 17 unidades, ubicándose en 1.450 puntos básicos.

Ayer, además, volvió a verse una baja en los bonos de Ecuador: el primer puesto logrado por el delfín de Correa en la primera contienda electoral presionó sobre los bonos de ese país, y el riesgo país ecuatoriano cambió de dirección, subiendo 100 puntos, que a pesar de eso se ubicó rozando los 1.200 puntos, es decir 250 unidades por debajo del riesgo argentino.

Es sabido, los bonos argentinos tienen precios tan bajos, con riesgo país tan alto debido a dos factores: las cotizaciones actuales determinan que las paridades están en 34% en los papeles regidos por ley Argentina y en 39% los regidos por ley NY, lo cual significa que el mercado considera seriamente la posibilidad de que incluso durante el mandato de Alberto Fernández Argentina deba hacer una nueva reestructuración.

El colmo de las situaciones se dio el lunes en Nueva York, cuando un país africano, Zambia, que está intentando renegociar vencimientos de corto y mediano plazo, aseguró que va a seguir cumpliendo con sus pagos y en una rueda de operadores uno de sus negociadores citó textualmente “no queremos ser un país como la Argentina”.

Con ese contexto, el analista financiero Ariel Sbdar opinó que los precios actuales de los bonos tienen valores exageradamente bajos: “Es tan bajo el precio de los bonos argentinos, que el precio actual es una oferta difícil de descartar, por lo que considero que tomar posición en este momento en alguno de los papeles del canje puede llegar a generar ganancias importantes, como ocurrió entre 2014 y 2016, cuando Cristina Kirchner perdió el poder”.

Sbdar fue todavía más allá: “Si al Gobierno le va mal en la elección, incluso puede haber recorrido en las acciones, que pueden llegar a tener una suba de hasta el 300%, pero por ahora me inclino más en una valoración de los bonos. Hay que ver qué ocurre con las PASO y con la negociación con el FMI”.

Mientras los papeles públicos argentinos se debaten en el fondo de un pozo, los mercados del mundo tuvieron ayer un clima mucho más selectivo, con los operadores siguiendo al minuto la marcha de los contagios y las muertes por el covid-19. Los números de vacunados cada 100 habitantes dan mal para el Gobierno: en Chile esa tasa ya es del 4,2%, el promedio mundial está en el 1,8%, Brasil en el 1,7% y Argentina apenas llega al 1,1%, con mucha incertidumbre porque no hay llegada concreta de vacunas a la vista.

Con el monitoreo de la pandemia, la Bolsa de Nueva York pisó ayer el freno. Wall Street tuvo cierre mixto, con el Nasdaq apenas arriba, el S&P 500 apenas abajo y el Dow sin cambios. Mientras que hubo una baja del 0,2% en la Bolsa de San Pablo y una suba del 1,9% en la de México.

Sin la novedad de YPF, la Bolsa de Buenos Aires estuvo mucho más tranquila y con menos negocios. Con $886 millones operados en acciones y $1.385 millones en Cedears, subió 0,5%.con posición mixta en los ADR, con un buen día para Loma Negra y uno malo para Bioceres.

En las commodities, en línea con lo que ocurre desde hace dos meses, el petróleo volvió a ganar otro peldaño. Los metales preciosos tuvieron una leve baja, sobre todo en la onza de plata. Los metales básicos siguen subiendo, con el cobre en máximos de ocho años. Los granos estuvieron mixtos en Chicago y con mayoría de bajas en Rosario. Y otra vez lo que dejó a todos pasmados fue el Bitcoin, que saltó otro 9%, hasta otro récord de US$ 47.100, con el resto de las criptomonedas sin tanta fuerza.